Cualidades y habilidades preferidas en un gestor

Cualidades y habilidades preferidas en un gestor

María Folqué González-Valerio

Con ocasión de la celebración del Seminario sobre Fondos y Distribución que Candriam celebró en Madrid en marzo de 2017, la gestora franco-belga y Funds People llevaron a cabo una encuesta sobre las cualidades y las habilidades que los selectores europeos de fondos prefieren en los gestores. La encuesta fue respondida por casi 100 selectores de fondos de toda Europa, con representación de 15 países. Las preguntas se estructuraron en cuatro bloques: el gestor, la compañía, el análisis y productos y el futuro.

El gestor y la compañía

El primer bloque se centró en la figura del gestor. Comenzando por la educación, los selectores (46%) le dan más importancia a que el gestor tenga algún tipo de certificación (CFA, CAIA, otras…) que un postgrado o doctorado (33%) o al tipo de grado universitario (21%). En cuanto a la experiencia previa, un 75% de quienes respondieron a la encuesta, prefieren que el gestor haya sido analista antes de empezar a gestionar. Un 63% de los encuestados considera mejor que el gestor haya vivido su experiencia profesional en varias compañías frente al 37% que apuesta por la carrera en una sola gestora. 

Sobre si el gestor debe tener una parte significativa de su patrimonio en los fondos de inversión que gestiona, una práctica que en el mundo anglosajón se conoce como skin in the game y que es más relevante desde la crisis de 2008, las opiniones se dividen: un 56% de los participantes no lo consideran necesario ni crítico, frente a un 44% que sí.

Una gran mayoría de los encuestados (75%) prefiere la figura del gestor más discreto que trabaja en equipo frente al gestor estrella (25%), aunque preguntados sobre con quién invertirían su dinero, el gestor estrella es elegido por un 31% de los selectores, recuperando algo de terreno.

En cuanto al tipo de las compañías gestoras, las favoritas son las boutiques (67%) frente a las multinacionales (25%) y las gestoras domésticas (9%) y se premia la especialización (63%) frente a la vocación más generalista (37%). Sobre la estructura de propiedad, la preferencia por la independencia (76%) es muy clara frente a la pertenencia a bancos (20%) o aseguradoras (4%).

Análisis y productos

La combinación entre análisis fundamental y cuantitativo garantiza en opinión de la mayoría (63%) unos mejores resultados para los fondos, frente al análisis fundamental en solitario (27%), el cuantitativo (4%) o la réplica de índices (5%). Sobre las fuentes de ese análisis, un 78% de los encuestados optan por el realizado en las propias gestoras frente al que proporcionan terceras partes (19%) o consultoras (2%). Otra de las preguntas hace referencia a la toma de decisiones. La cuestión sobre si es mejor que alguien asuma toda la responsabilidad frente a un proceso más colegial pero algo más difuso y en cierto sentido menos comprometido, a través del comité de inversión, siempre ha estado ahí. Y la respuesta está muy igualada. Un 51% de los participantes en la encuesta prefieren la centralización frente al 49% que eligen la opción más colegiada.

Los productos favoritos de los selectores europeos, son, comprensiblemente los más activos, aquellos que reflejan una filosofía personal y son agnósticos respecto a los índices (58%). Les siguen los fondos flexibles que pueden cambiar en función del comportamiento de los mercados (34%). Los fondos gestionados de forma más conservadora, con tracking errors muy limitados, son tan sólo elegidos por un 9% de los encuestados, lo que puede resultar contradictorio si se considera el avance de la gestión pasiva, pero no tanto si se tiene en cuenta que si bien pueden ser más eficientes o tener un menor coste, no son tan interesantes a la hora del análisis.

La última pregunta es sobre el futuro. El desarrollo de las fintech, de la inteligencia artificial y del uso de los algoritmos en la gestión, hace que sea inevitable preguntarse sobre si la figura del gestor seguirá siendo relevante en 20 años. Una abrumadora mayoría de los encuestados (90%) sigue apostando por la importancia del factor humano, frente a un 10% más escéptico.

Conclusiones

En resumen, los selectores de fondos prefieren gestores certificados, que tengan experiencia previa como analistas, trabajen en equipo y desarrollen su carrera en distintas gestoras. Hay división de opiniones sobre si tienen que tener una parte considerable de su patrimonio invertido en sus propios fondos. Los encuestados afirman estar más dispuestos a seleccionar fondos de boutiques especializadas e independientes, cuyas carteras obtendrán mejores resultados si se basan en un mix de análisis fundamental y cuantitativo realizado preferiblemente dentro de la gestora. No hay preferencia clara y significativa entre una toma de decisiones centralizada o colegiada. A pesar del auge de la gestión pasiva, la gestión activa y agnóstica respecto a los índices muestra un claro dominio. Y aunque la tecnología avanza a pasos agigantados, los participantes consideran que el factor humano seguirá siendo relevante en un plazo de 20 años.