Venezuela, Ucrania y Argentina… una apuesta sólida para invertir en deuda emergente


Los mercados emergentes están siendo examinados con lupa por los inversores, que dado el entorno macroeconómico prefieren decantarse por los países desarrollados. Sin embargo, en estas regiones también se esconden oportunidades, aunque hay que saber encontrarlas. Nosotros, en el fondo Edmond de Rothschild Emerging Bonds nos decantamos principalmente por Venezuela, Ucrania y Argentina. Este último país está de plena actualidad, dada la reciente victoria de Mauricio Macri en las elecciones generales que acaban de celebrarse. La elección de Macri puede suponer nuevo comienzo para esta región, que cuenta con un fuerte potencial de rebote, siempre que se lleven a cabo los cambios necesarios en el país.

También Venezuela celebrará sus comicios a principios de diciembre. En medio de la caída de los precios del petróleo, y tras quince años de una mala política económica, la situación es complicada para el país, pero su deuda continúa ofreciendo valor a medio y largo plazo. Creemos que los rendimientos son particularmente atractivos y hemos notado que las autoridades -en un país que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo- parecen firmemente comprometidas con el cumplimiento de su deuda. No en vano, el país debe evitar un conflicto con los acreedores internacionales si quiere preservar su negocio del petróleo, su fuente principal de divisas extranjeras. Además, el mercado de bonos ha sufrido en los últimos meses y las emisiones ya están cotizando por debajo de los tipos potenciales de recuperación en caso de que la deuda sufra un proceso de reestructuración (un escenario que sigue siendo plausible). Por tanto, ofrece unas perspectivas atractivas y una fuerte asimetría entre las ganancias y las pérdidas potenciales.

Ucrania es también una posición importante en la cartera. El país se beneficia de un fuerte apoyo de Occidente y del Fondo Monetario Internacional. Su gobierno es legítimo y ha desarrollado un amplio programa de reformas. A finales de agosto, y después de varios meses de negociaciones, el gobierno firmó un importante acuerdo para reestructurar la deuda del país y traer un soplo de aire fresco.

La incorporación de grandes convicciones en la cartera es una de las principales características de nuestro fondo, que además de esta gestión de convicciones, cuenta con un enfoque flexible y oportunista que busca obtener el mayor rendimiento posible para nuestros partícipes, mediante la inversión en deuda soberana y corporativa, tanto en divisa local, como extranjera. Solemos tener una cartera concentrada, actualmente tiene alrededor de 30 posiciones, y con un enfoque a medio plazo, aunque podemos cambiar rápidamente nuestras posiciones si cambia nuestra visión del mercado.

Otro de los factores que diferencia nuestra gestión es que nuestros análisis no se limitan solamente a los fundamentales del país, sino que se analiza todo el universo de inversión  y se combinan los aspectos macroeconómicos con los crediticios de cada emisión en particular. Un enfoque top-down nos ayuda a determinar la exposición de la cartera al riesgo de mercado y nos proporciona información detallada sobre las perspectivas macro, financieras y de las divisas, a la vez que nos permite conocer el entorno geopolítico. Además, otorgamos una gran relevancia a diversos factores técnicos, como el apetito de los inversores o la actividad de los principales jugadores del mercado, lo que nos permite identificar las temáticas que pueden ofrecer rendimientos superiores y seleccionar nuestras principales convicciones.

Los últimos 18 meses son un buen ejemplo de nuestro enfoque de gestión. Para lograr nuestro objetivo de crear valor a largo plazo con un horizonte de inversión de 3 años, no hemos dudado en alejarnos de los índices en nuestra asignación, lo que nos ha permitido superar al índice de referencia Hedged JP Morgan EMBI Global en un 7% (anualizado).

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