Update del Schroder ISF European Opportunities: retoques en la cartera tras el verano


El Schroder ISF European Opportunities es una de las grandes apuestas de Schroders en renta variable europea. Se trata de una estrategia que la entidad incorporó a su gama de producto tras la adquisición de Cazenove y que en los últimos meses ha destacado por su buenos resultados, al conseguir resistir muy bien durante las turbulencias del mercado. La filosofía de inversión que sigue Steve Cordell es top down. Su enfoque parte de la base de que, en periodos de recuperación y expansión económica, las compañías cíclicas guardan una correlación positiva con la actividad, por lo que es momento de sobreponderarlas en la cartera. Y lo mismo al revés. La correlación entre las empresas defensivas y el ciclo es negativa, por lo que solo las sobreponderan en periodos de desaceleración o recesión económica. En lo que va de año la cartera, compuesta por 65 valores, acumula una rentabilidad positiva del 5%, frente al -0,6% del MSCI Europe.

Según Cordell, a los resultados que está obteniendo el fondo en 2015 ha contribuido especialmente la aportación del sector financiero, que ha realizado una importante aportación en lo que va de año. “Esto incluye muchas de nuestras posiciones en el sector bancario que se están beneficiando de la flexibilización de las condiciones de concesión de créditos en la zona euro conforme la economía se va recuperando. Los bancos se han visto beneficiados por la finalización de los test de estrés del BCE el año pasado”. El gestor también destaca la aportación que han realizado determinados valores de crecimiento del sector textil y los artículos de lujo a la rentabilidad relativa registrada por el fondo desde principios de año. "Nuestra asignación a sectores cíclicos de consumo también ha contribuido con los datos positivos de algunas posiciones que se han visto beneficiadas por el aumento de la demanda de consumo, especialmente en Europa”.

Pero el sector financiero ha sido y sigue siendo la principal posición en la cartera. Es, además, donde Cordell está viendo oportunidades que considera muy interesantes, especialmente en los bancos. “Ofrecen la mejor combinación de valoraciones atractivas y potencial de aumento de los beneficios. Además, estamos viendo claros indicios de repunte en la demanda de crédito en Europa conforme la recuperación interna se va haciendo más evidente en toda la región”. Otras dos áreas por las que se está decantando son los valores cíclicos de consumo e industriales. Entre los valores cíclicos de consumo, prefieren las empresas centradas en el ámbito nacional, en lugar de aquellas que dependen de su exposición a los mercados emergentes para hacer crecer sus beneficios. Entre los cíclicos industriales, de nuevo se inclinan por aquellos con una exposición significativa a los mercados domésticos, dado que están volviendo a repuntar después de años de recesión o crecimiento mínimo en toda Europa.

Las compañías cíclicas vinculadas a las materias primas es un área donde han  mantenido una asignación infraponderada, aunque Cordell asegura que la pronunciada caída de los precios de las acciones significa que podrían estar empezando a surgir algunas oportunidades de valor a largo plazo. A nivel geográfico no ha realizado cambios significativos en la cartera durante el verano. Sigue, por tanto, sobreponderando aquellos mercados donde la recuperación económica está en una fase más temprana. Es el caso de Francia, España y, sobre todo, Italia. A su juicio, este país representa una gran combinación en la que se puede encontrar mucho valor, bajas expectativas y una economía que se encuentra en una fase inicial del ciclo. Por el contrario, está infraponderado en exportadores mundiales como Suiza, Alemania y Suecia, además del Reino Unido, que infrapondera debido a la menor exposición a materias primas.

A nivel sectorial, el cambio más significativo que ha realizado es la infraponderación del sector del consumo discrecional en favor del sector industrial y el de la salud. También ha reducido su exposición a los valores financieros, aumentando las posiciones en liquidez al esperar una mayor volatilidad en los mercados. De esta manera, a nivel sectorial, la cartera después del verano queda compuesta en un 30,7% de valores financieros; 14,2% industriales; 11,7% vinculados a la sanidad y 11,6% en compañías ligadas al consumo discrecional. La beta del fondo es de 1,09 y actualmente se mueve a la baja, ya que Cordell considera que el crecimiento de Europa empieza a moderarse. Su visión de mercado con respecto a antes del verano no ha cambiado de forma significativa, aunque reconoce que probablemente el fondo adquirirá un tono más defensivo ya que el ciclo financiero mundial se está ralentizando.

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