Update del JPM Global Income: últimos cambios en la cartera y posicionamiento actual


El fuerte crecimiento patrimonial experimentado por el JPM Global Income ha situado a este fondo como el producto de mayor éxito de J.P.Morgan Asset Management de los últimos años. Aunque el interés que están generando las estrategias de rentas no es nuevo y es percibido en mayor o menor medida por toda la industria, lo cierto es que esta estrategia, gestionada por Talib Sheikh y Michael Schoenhaut, ha conseguido colocarse como el fondo mixto de rentas que más flujos de entrada netos ha registrado en los últimos años. En 2014 el fondo se situó como el que mayor volumen de ventas netas recibió, con 6.400 millones de dólares. A esto hay que sumar los 5.200 millones que captó la estrategia en 2014 y los casi 1.000 millones que atrajo entre 2011 y 2012 y los 4.000 millones de entradas netas que recibió en el primer semestre de este año.

En una entrevista con Funds People, Olivia Mayell, especialista del producto, ha explicado el posicionamiento y los últimos cambios realizados en la estrategia. La gran preocupación del equipo gestor gira en torno a dos cuestiones. La primera es cómo debe estar posicionada la cartera en un entorno de renta fija en el que al activo no le queda margen para ofrecer las mismas rentabilidades que en el pasado. “Esto no significa que en el mercado de bonos no existan oportunidades, que las hay, pero sí que encontrar yield se ha vuelto muy difícil y se hace necesario buscar con más ahínco para lograr tus objetivos de renta. El asset allocation cobra hoy una mayor importancia que en el pasado. Nuestra labor es la de buscar allí donde haya activos que no estén puestos en precio”. En este sentido, un área donde se muestran muy optimistas es el high yield. “Es un segmento de mercado que te compensa por el riesgo que asumes, especialmente si haces una gestión activa”, asegura.

Se muestran especialmente entusiastas sobre el high yield americano, una clase de activo que históricamente lo ha hecho bien en el pasado en puntos del ciclo como el actual. “Aquí encontramos muy buenas oportunidades de manera selectiva, evitando aquellos sectores que sean más problemáticos. Nuestra exposición al sector energético, por ejemplo, es baja. Encontramos mejores oportunidades en otras áreas”. Prefieren el high yield americano al europeo al considerar que “es un mercado más diversificado y líquido. Además, añadir bonos de alto rendimiento europeos a la cartera no aporta prácticamente nada en términos de diversificación. Diversifica más incluir otro tipo de activos. Esto no significa que no lo estemos monitorizando. Para nosotros, el high yield es un activo muy importante para nuestra estrategia de rentas”, indica. El 78% de la parte invertida en renta fija está en activos con rating inferior a BBB.

Pero no es el único segmento donde encuentran valor. “Nos gusta la deuda corporativa con grado de inversión, principalmente los bonos con vencimientos largos. Ahí las tires son interesantes, siempre que el crecimiento económico se mantenga”. Actualmente no invierten en deuda pública. Deshicieron sus últimas posiciones en los mercados periféricos, aunque Mayell asegura que en el equipo están siguiendo muy de cerca su evolución, ante la posibilidad de que repuntes de la volatilidad generen interesantes puntos de entrada. En bonos de mercados emergentes –donde Mayell considera clave ser muy activo- no se exponen al mercado de deuda local ni de deuda corporativa, donde aprecian existe un gran nerviosismo en estos momentos. En lo que respecta a la duración de la cartera, se han vuelto más cautos y actualmente es baja, situándose por debajo de los cuatro años.

También se han vuelto más prudentes en renta variable, donde si bien mantienen una visión “cautamente optimista”, han reducido peso. “Aquí apostamos claramente por los mercados desarrollados frente a los emergentes, buscando principalmente compañías de alta calidad y que paguen un elevado dividendo”, explica la experta. Especialmente atractiva le resulta la renta variable estadounidense, a la que actualmente destinan más de la mitad de la inversión en acciones (53%). Talib Sheikh considera que la creencia generalizada de que la bolsa americana está cara es un mito. “Me gustaría entrar a múltiplos más atractivos, pero lo cierto es que el actual entorno de crecimiento económico que presenta el país sigue haciendo a este mercado muy atractivo. Si no crees en un escenario de recesión, la bolsa americana debería seguir subiendo, aunque a un ritmo más moderado”, afirman.

A los gestores de la estrategia también les gusta especialmente la renta variable europea. “Hay buenas razones para pensar que seguiremos viendo crecimiento de los beneficios empresariales en Europa, lo que debería conducir a subidas en los precios de las acciones e incrementos del dividendo”. En estos momentos, la exposición de la cartera a la parte invertida en acciones es del 27%. En cuanto al posicionamiento, también destaca las bajas reservas en liquidez, que actualmente se sitúan en torno al 4,6%. “Los niveles de liquidez que mantenemos en la cartera suelen ser muy bajos para alcanzar nuestro objetivo de yield. En las estrategias de rentas, si tienes una posición en liquidez muy elevada, puedes decepcionar a los inversores con el cupón. No queremos eso y nos complace poder cumplir trimestralmente con ese objetivo”, asevera. En términos históricos, el cupón distribuido siempre se ha movido en la horquilla comprendida entre el 4% y el 6%.

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