“Si está buscando rentabilidad, la biotecnología es el sitio equivocado”


Christian Suter es el equity strategist del UBS Biotech, fondo de UBS Global AM destacado dentro de este segmento por su buen comportamiento (se ha situado en primer cuartil a 3 años y en el segundo cuartil en lo que va de año, a cierre de abril 2015). Tras el fuerte rally de los últimos años, muchos inversores se preguntan si ya se ha hecho tarde para sumarse a esta fiesta alcista, o si por el contrario aún quedan subidas para rato.

Para responder a esta pregunta, Suter explica los dos drivers principales de crecimiento de las compañías biotecnológicas que ha identificado para 2015. Estos factores provienen de cambios estructurales, así como del poder de la innovación. En primer lugar, comenta que “existen evidencias del envejecimiento de la población en países desarrollados, y a mayor envejecimiento, mayor gasto médico”. Además señala que el incremento de poder adquisitivo en los países emergentes es otro factor de crecimiento a futuro. 

El segundo factor tiene que ver con la evolución del sector: “En las últimas décadas, a los fabricantes establecidos de medicamentos la innovación les salía cada vez más cara; estas compañías incrementaban la inversión pero el nivel de innovación seguía cayendo. Gracias a la evolución del segmento de la biotecnología, se aportan tecnologías más avanzadas que permiten la investigación biológica. Las compañías tradicionales tienen que reemplazar sus patentes a punto de caducar con nuevos tratamientos y, por lo tanto, están interesadas en adquirir biotecnológicas”. Suter apunta que en los últimos años la actividad de fusiones y adquisiciones ha sido alta en el sector de la biotecnología y ha dado soporte a las valoraciones. En 2014 se han cerrado acuerdos por valor de 60.000 millones de euros. “Esta tendencia está continuando en 2015 y muy probablemente seguirá de cara al futuro".

“Queda mucha innovación por venir”

El experto considera que el segundo factor va a ser la continuación de la evolución del sector, que ha sido favorable en los últimos 15 años: “En el año 2000, ninguna biotecnológica generaba flujos de caja positivos, ahora, sin embargo, se ha producido un cambio extraordinario. Grandes nombres como Gilead, Amgen, Celgene o Biogen generan efectivo de forma estable y no dependen de financiación externa”. “El sector está madurando y evolucionando. Después de un número record de salidas a bolsa en los últimos 3 años, existe claramente la expectativa de que queda mucha innovación por venir”, matiza el estratega. 

Suter menciona la oncología y las enfermedades huérfanas como dos campos de investigación dentro de la etiqueta de biotecnología en la que los inversores han puesto su foco. Además, los inversores empiezan a fijarse también en compañías de terapia genética, debido a que esta área de investigación ha experimentado cambios significativos. La primera terapia genética se aprobó en Europa en 2013 y marcó el camino para una futura evolución en este campo. "Gracias a una mayor comprensión de las enfermedades desde un punto de vista celular, cada vez se desarrollarán más tratamientos personalizados", indica el experto. Pone el siguiente ejemplo: "Mediante la decodificación del ADN, existe la posibilidad de personalizar la terapia para cada paciente. Esto es más efectivo para el paciente, aunque también más caro desde el punto de vista del gasto sanitario. La personalización incrementará los costes, pero debido a que los tratamientos serán más efectivos, eso a su vez generará ahorro para la Administración, ya que si el paciente se cura antes, pasará menos tiempo en el hospital".

El experto admite que se ha producido un cambio en la disposición de los inversores hacia este tipo de compañías: “Hace cinco años, mucha gente no estaba convencida del verdadero potencial innovador que ofrecía el sector. Sin embargo, entre 2005 y 2010 vimos que los múltiplos del sector sanitario descendían. Con las buenas noticias procedentes del sector, la percepción de los inversores ha cambiado y se ha vuelto a poner el foco sobre este sector. Los inversores dedican más tiempo investigando estas compañías, aunque a veces los inversores minoritarios encuentran dificultades en capturar las dinámicas de la industria a tiempo".

Espere más volatilidad

Lo que no ha cambiado son los niveles de volatilidad inherentes a esta clase de activo: “Todavía hay mucha volatilidad. Esto es debido al hecho de que las noticias positivas y negativas sobre las compañías generan reacciones en los precios de dichas acciones". El estratega percibe que existe escepticismo sobre la capacidad para innovar de las biotecnológicas, lo que también contribuye a espolear la volatilidad. 

Suter aclara que el equipo de gestión liderado por Natahlie Loetscher invierte en compañías con un posicionamiento atractivo. Gestionan una cartera diversificada para reducir la volatilidad de cada valor individualmente (diversificación del riesgo), y también para gestionar la exposición a ciertas clases de medicamentos y categorías de enfermedades. El fondo UBS Biotech suele poseer entre 30 y 50 acciones (actualmente mantienen 46 posiciones) y está gestionado "por un equipo de profesionales con experiencia en el sector sanitario, lo que supone una pieza clave para entender las oportunidades a potenciales medicamentos y tratamientos, así como los matices de los riesgos involucrados en el proceso de desarrollo clínico y de aprobación por parte de los reguladores", explica es especialista. 

¿Sigue siendo momento de comprar o no?

Esta es probablemente la pregunta que se hagan muchos lectores, dado el rally experimentado por este tipo de compañías en los últimos tres años. "Fundamentalmente, el sector está valorado de forma atractiva. Los múltiplos que se pagan ahora por las compañías de mayor capitalización están justificados y guardan atractivo aunque las estimaciones de crecimiento podrían acabar siendo algo menores que durante los últimos años", indica el experto. 

El especialista explica que las valoraciones están justificadas por un flujo continuo de datos positivos para las nuevas terapias, gracias al desarrollo de medicamentos que puedan superar el proceso de ensayos clínicos y de desarrollo. Además, la renta variable se ha visto beneficiada por la búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores que desinvierten en renta fija debido a las bajas rentabilidades que ésta ofrece. Suter explica que el sector de la biotecnología, ofrece un potencial de crecimiento de beneficio a largo plazo muy atractivo, aunque sin embargo no ofrece dividendos ni las subidas van a ser las mismas del pasado. Por ello, se muestra muy claro sobre los objetivos que deberían tener los inversores que quieran adentrarse en esta área: “Si está buscando rentabilidad, la biotecnología es el sitio equivocado". 

 

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