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Robeco: EE. UU. relativamente fuerte; UE forzada a la acción


La intensificación de la crisis de deuda de la Eurozona está forzando al BCE a una mayor flexibilidad monetaria, y a los países de la UE a un mejor gobierno para la región. La promesa de un acuerdo que integre un mayor control presupuestario a nivel de la UE propició el mes pasado que el equipo de Análisis de Mercados Financieros revisara su postura sobre la renta variable, pasando a la de neutral.

No cabe duda de que el deterioro de la crisis no es un aspecto positivo en sí mismo, pero el equipo cree que la crisis ha empeorado hasta el punto de que el BCE no tendrá otra opción que asumir un papel más amplio como prestamista de último recurso para la región de la moneda común. Al menos, ello debería evitar que la Eurozona se hunda en la depresión.

“Ya no creemos que los riesgos de nuevos descensos en renta variable superen a la probabilidad de un repunte”, explica Léon Cornelissen.

La postura neutral sobre la renta variable forma parte de un enfoque prudente de asignación de activos, adecuado para la inestabilidad que persiste. El equipo también se mantiene neutral en bonos corporativos y del Estado, en materias primas y en el sector inmobiliario.

Mayor presión para que el BCE se convierta en prestamista de último recurso

Pero examinemos más de cerca el acuerdo de la Eurozona gestado en la cumbre de Bruselas: las medidas a más largo plazo que negocian los gobiernos europeos para garantizar la disciplina presupuestaria son un paso en la dirección correcta, pero se quedan cortas para constituir un verdadero salto hacia la unión fiscal.

Como resultado, el BCE todavía se muestra reticente a actuar como prestamista soberano de último recurso. Pero el “bazuca” de la UE —bajo la forma del FEEF, su sucesor MEDE y un préstamo del FMI— probablemente sea insuficiente para sacar de apuros a Italia y a España. Por lo tanto, la presión sobre el BCE por incrementar su papel seguramente irá en aumento.

Esa presión se intensificará una vez que el fulgor de la cumbre se disipe y los mercados vuelvan a centrar su atención sobre los fundamentales de los países más vulnerables. “En cualquier caso, Italia y España son demasiado grandes como para caer. Creemos que el BCE se asegurará de que ambos países puedan refinanciar su deuda a tipos razonables”, afirma Cornelissen.

Partiendo de este escenario, el equipo espera que el banco central de la región admita finalmente asumir ese papel reforzado.

La Eurozona se hunde en la recesión

Y aunque una depresión en la Eurozona quizá pueda evitarse, parece inevitable que la región se hunda en la recesión. Los últimos indicadores prospectivos estuvieron en línea con esa posible evolución, aunque los datos procedentes de Alemania siguen siendo relativamente sólidos.

Contra este telón de fondo, no sorprendió gran cosa que el BCE contrarrestara el pasado 8 de diciembre las dos subidas previas de tipos de interés que aplicó durante este año, reponiendo los tipos oficiales al 1,0%. “Aunque el BCE rechazó situar los tipos por debajo del 1% en el entorno posterior a la quiebra de Lehman, en este momento no pueden descartarse nuevos recortes”, afirma Cornelissen.

El acuerdo de la Eurozona no resuelve la falta de competitividad de los países más débiles

Y aunque el acuerdo propuesto para la Eurozona representa un avance para dar solución a la crisis, sigue sin afrontar algunas cuestiones fundamentales: no aborda la falta de competitividad de los países meridionales de Europa, ni tampoco servirá para hacer de la UE una zona monetaria óptima.

Eso significa que los problemas no habrán terminado, quizá. “No puede descartarse ni una reestructuración de la deuda soberana por parte de uno o más países, ni la salida de uno o más países de la Eurozona”, afirma Cornelissen.

Mayor probabilidad de nueva recesión en Reino Unido

Las últimas noticias procedentes del Reino Unido apenas son mejores. La economía del país creció un modesto 0,5% intertrimestral en el tercer trimestre, y la perspectiva es poco alentadora. Esa situación no ha mejorado con la determinación del Gobierno de acatar la disciplina presupuestaria, que lo ha llevado a anunciar medidas adicionales de austeridad. “La probabilidad de caída en una nueva recesión ha aumentado”, afirma Cornelissen.

Prosigue la recuperación en Estados Unidos

Sin embargo, no todo son malas noticias para la economía mundial. En Estados Unidos el panorama continúa mejorando: el índice de horas trabajadas está logrando sólidos avances y las compras posteriores al día de Acción de Gracias han sido sorprendentemente robustas. “Por el momento, la economía estadounidense parece desafiar la gravedad”, afirma Cornelissen.

Un problema potencial fue el fracaso del Supercomité de alcanzar un compromiso presupuestario. Supuestamente, los recortes automáticos del gasto parecían amenazar el crecimiento, pero el Congreso ha indicado que el recorte del impuesto sobre el salario se prolongará un año más, así como los subsidios de emergencia al desempleo.

“La economía estadounidense se dirige a un crecimiento aceptable en el primer trimestre de 2012”, añade. “Los rumores de recesión secundaria se desvanecen rápidamente”. Contra este telón de fondo mejorado, la presión sobre la Reserva Federal para que aplique un estímulo monetario adicional se está atenuando.

La fortaleza del yen perjudica a las exportaciones japonesas

La situación en la región del Pacífico es más pesimista. Para empezar, la economía japonesa se desacelera; las exportaciones se han debilitado, debido a la fortaleza del yen; las inundaciones de Tailandia están afectando negativamente a las cadenas de suministro, y la disminución de los pedidos de maquinaria apuntan a una caída en la inversión.

Aun así, Cornelissen cree que la economía japonesa debería experimentar un crecimiento razonable en 2012, en parte debido al actual gasto público destinado a la reconstrucción de la zona más amplia de Fukushima. Además, la subida del IVA ha sido aplazada al menos hasta el último trimestre de 2013.

La mayor flexibilidad monetaria debería estimular un crecimiento superior al 8% en China para el próximo año

La economía china también se ralentiza. “El consumo doméstico se mantiene fuerte, pero las exportaciones y la inversión se están debilitando”, observa Cornelissen.

Mientras tanto, la inflación disminuye, alcanzando el 4,2% en noviembre. El banco central del país ha dado un primer paso hacia una mayor flexibilidad, al reducir las exigencias de reservas para sus bancos. Sin duda, se darán nuevos pasos de manera gradual. “Esto debería permitir un crecimiento de al menos el 8% en 2012”, añade.

La perspectiva para la renta variable pasa a neutral

Durante el mes pasado, el equipo de Análisis de Mercados Económicos y Financieros revisó su posición sobre la renta variable, que pasó a neutral, pues la probabilidad de nuevos descensos ya no supera a la probabilidad de un repunte.  

La posición neutral refleja un telón de fondo decididamente heterogéneo. Como aspecto positivo, es probable que el BCE acepte un papel reforzado como prestamista de último recurso para la Eurozona, lo que debería prevenir los escenarios más pesimistas para la región.

Pero otros factores son más desalentadores. “Con la Eurozona en una recesión y con un crecimiento que no pasa de moderado en el resto de las regiones, no prevemos grandes rendimientos para las acciones”, afirma Cornelissen. Además, todavía existe margen para decepciones en los beneficios, mientras que la valoración tan solo es neutral.

Mercados emergentes: la región favorita en renta variable

En renta variable, los mercados emergentes siguen siendo la región favorita del equipo. “Esperamos que los mercados emergentes reanuden su tendencia anual a la rentabilidad superior por razones fundamentales, así como desde la perspectiva de la valoración”, afirma Cornelissen.

Ello es así porque los déficits presupuestarios y los índices de deuda en relación con el PIB en los mercados emergentes son bajos, mientras que existe cierto margen para una revaloración respecto al resto del mercado.

Se mantiene la preferencia por los sectores defensivos de renta variable

El equipo mantiene su postura de prudente espera antes de abandonar su opinión positiva para los sectores defensivos de renta variable, aunque la fuerte tendencia al alza de estos últimos haya finalizado. Aun así, la rentabilidad relativa de los sectores defensivos continúa siendo aceptable. “Y puesto que las revisiones a la baja de los beneficios para el sector defensivo siguen siendo mejores que para los financieros y la mayoría de los cíclicos, mantenemos nuestra opinión positiva”, afirma. Asimismo, el equipo mantiene su pesimismo sobre el sector financiero.

Neutral en el sector inmobiliario

El equipo se mantiene neutral en el sector inmobiliario. La perspectiva para esta clase de activo se asemeja bastante a la de renta variable. “Si continúa el crecimiento económico moderado en el mundo, probablemente el mercado inmobiliario continúe beneficiándose de sus características defensivas”, afirma Cornelissen.

Pero advierte que si la crisis de deuda de la Eurozona continúa deteriorándose, es posible que los problemas de financiación subyuguen a esa clase de activo. “En tal escenario, el mercado inmobiliario probablemente rinda por debajo de la renta variable”, añade.

Apoyo a corto plazo para los bonos soberanos con baja exposición a la inflación y a la crisis de la Eurozona

Cornelissen y sus colegas mantienen su postura neutral sobre los bonos del Estado. Por una parte, opina que las bajas rentabilidades actuales de los bonos del Estado —los de Alemania se mantienen cerca de su nivel más bajo en más de 200 años— no reflejan con precisión los riesgos inflacionarios a medio y largo plazo.

Pero recalca que otros factores también deben tenerse en cuenta, como los bajos riesgos inflacionarios a corto plazo y la actual incertidumbre en torno a la crisis de deuda de la Eurozona. Además, los tipos de interés a corto plazo se mantendrán bajos en 2012 y —posiblemente— en 2013.

Mejor perspectiva para los bonos corporativos, pero situación política todavía confusa

Para el año 2012, el equipo se mantiene positivo en su perspectiva para el grado de inversión y los bonos de alta rentabilidad frente a sus homólogos del Estado. Sin embargo, a corto plazo mantiene su postura neutral. “Necesitamos ver más claridad en las decisiones de los responsables políticos”, afirma Cornelissen.

Se mantiene la postura neutral sobre las materias primas

La perspectiva para las materias primas se está viendo afectada por la desaceleración mundial y por la crisis de deuda. Pero puesto que la desaceleración de la economía china probablemente concluya con un aterrizaje suave, Cornelissen espera una nueva subida en el precio de las materias primas a medio plazo, pues su mercado continúa caracterizándose por limitaciones de la capacidad del suministro.

Sin embargo, a corto plazo existen riesgos. Una leve recesión en la Eurozona tiene el potencial —si la crisis de deuda persiste— de arrastrar a otras regiones desarrolladas a la recesión. “Debido a este riesgo, por ahora mantenemos nuestra opinión neutral sobre esta clase de activo”, afirma Cornelissen.

 

 

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