Retrato robot del inversor millennial español


La cuarta edición de la Global Investment Survey, encuesta que realiza anualmente Legg Mason Global AM entre grandes patrimonios de 19 países, trae como novedad la publicación de los resultados obtenidos en inversores con una franja de edad entre los 16 y los 36 años, conocidos como Millennials. El estudio indaga en cómo los miembros de este segmento de la muestra se definen a sí mismos como inversores, los factores que influyen en sus decisiones de inversión y el uso de las nuevas tecnologías a la hora de invertir.

La caída de dos mitos

La firma facilita los datos correspondientes a los millennials españoles participantes en el estudio, con una conclusión sorprendente: “Ciertos mitos sobre esta generación no se corresponden en absoluto con cómo ellos se perciben”. Uno de esos mitos tiene que ver con la tolerancia al riesgo: siete de cada diez millennials se definieron a sí mismos como “muy” conservadores o “algo” conservadores, mientras que un 66% declaró sentirse más conservador que hace un año. “Esto explica que reconozcan tener asignado el porcentaje más alto de sus inversiones a activos líquidos o efectivo (22% de su cartera) y bienes inmobiliarios (22%) de media”, comentan desde Legg Mason. También se observa que un 58% de encuestados cree que los activos líquidos serán el segmento con mejores oportunidades de inversión este año, el porcentaje más elevado de los países europeos que cubre el estudio.

Un 62% de participantes afirmó que la construcción de su cartera para 2016 se centraría en “inversiones a largo plazo”. Sin embargo, el informe detecta incoherencias con respecto al concepto de largo plazo; para el 45% de encuestados se trata de una inversión con un horizonte de entre cinco y diez años, mientras que para el 33% se sitúa entre dos y cinco años.

El otro mito que hecha por tierra el estudio es el uso de nuevas tecnologías que hacen los inversores de esta franja de edad: en general, los españoles están menos dispuestos a usar herramientas online para contratar productos de inversión que sus homólogos europeos. Mientras que el 70% afirma confiar en los roboadvisors como fuente de asesoramiento, tan solo un 28% está verdaderamente dispuesto a usar esta clase de servicios de asesoramiento online. Paralelamente, sólo un 23% declaró que contrataría productos de inversión a través de una red social (un 5% menos que la media europea) y solo dos de cada diez que lo harían mediante un dispositivo móvil (un 10% menos).

¿Cómo son los inversores millennials españoles?

El primero de los resultados que destacan en este bloque tiene que ver con la tasa de rentabilidad que buscan los inversores con sus apuestas. En el caso de los millennials españoles asciende al 8,3% de media, frente al 6,6% que obtuvieron por sus inversiones el año pasado, es decir, que la diferencia entre la rentabilidad buscada y la obtenida se sitúa en un 1,7%. 

Entre los condicionantes a la inversión destaca que hasta el 58% de los participantes en el estudio señaló como factor de mayor peso sobre sus decisiones de inversión las políticas monetarias del BCE sobre los tipos de interés (un 8% más que la media europea) y el comportamiento de la bolsa española (para el 52%).

No obstante, una cosa son los factores condicionantes y otra muy distinta los aspectos que preocupan a los millennials españoles. Según la encuesta, la mayor fuente de dolores de cabeza para los españoles es la inestabilidad económica, con un 30% de respuestas en este sentido. Se trata de la proporción más elevada entre los países europeos que abarca el informe. Los millennials españoles son asimismo los más preocupados en Europa por el hecho de que la economía mundial esté al borde de otra crisis financiera (el 87%), aunque siete de cada diez encuestados confía en que los mercados serán capaces de gestionar otra crisis. En este contexto, casi dos tercios de encuestados españoles declararon sentirse optimistas sobre las rentas que les generarán durante este año sus inversiones y ocho de cada diez afirman que los recientes vaivenes de los mercados financieros no son ninguna novedad. 

Finalmente, la última gran preocupación de peso para el 68% de millennials españoles tiene que ver con la jubilación; concretamente, con cuánto dinero deberán ahorrar para mantener su nivel adquisitivo durante la jubilación. El aspecto positivo es que tres de cada cuatro millennials que declaran sentirse preocupados por este tema ya han empezado a ahorrar de cara a su jubilación. 

Quizá el dato más destacado del estudio sea, no obstante, que hasta el 93% de españoles encuestados han mostrado preocupación por comprender el tipo de productos en los que invierten. La tasa de millennials españoles que recurren a los servicios de un asesor financiero – seis de cada diez encuestados- se muestra en línea con los millennials europeos. El 82% de participantes en el sondeo señaló a los asesores como la fuente que consideran más fiable para entender los productos, junto con los medios de comunicación financieros. 

Amén de las preocupaciones, los factores condicionantes, el grado de conocimiento sobre los productos de inversión y la rentabilidad esperada, el estudio de Legg Mason también indaga en el interés de los millennials por invertir en el extranjero. La primera conclusión es que ocho de cada diez españoles afirma contar con algún tipo de inversión fuera de España. Sin embargo, la ponderación media de las inversiones extranjeras en su cartera supone sólo un 15%, frente al 23% de la media europea. Estados Unidos (40% de media), Europa sin Reino Unido (32% de media) y Japón (para un 30% de media) son señaladas como las regiones fuera de España que presentan mejores oportunidades para invertir. Las razones por las que muchos inversores españoles ven dificultad en invertir en el extranjero incluyen la incertidumbre mundial (un 40% de media) y el riesgo de divisas (para un 33% de media). 

Sin embargo, 2016 podría marcar un cambio en estas percepciones. Javier Mallo, responsable de Legg Mason para España y Portugal, indica que “siete de cada diez Millennials estarán más centrados en invertir a nivel internacional durante 2016 en comparación con el año pasado”. “Esto significa que, como gestora de activos internacional, tenemos una oportunidad única para proporcionarles productos globales adaptados a su perfil de riesgo”, sentencia. Mallo matiza que “para conseguir que reduzcan la diferencia existente entre rentabilidades deseadas y obtenidas, será fundamental que contemplen la posibilidad de añadir mayor riesgo a sus carteras”.  

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