¿Quinto recorte de tipos en menos de un mes? ¿Qué está pasando en Dinamarca?


El BCE y la Reserva Federal son de largo los bancos centrales que han ganado mayor popularidad desde el comienzo de la crisis. En un discreto segundo plano –aunque tanto o más activos- se han mantenido el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra. El mes pasado, entró en este selecto club de bancos centrales poco ortodoxos el Banco Nacional de Suiza (BNS), y el efecto fue el mismo que el de un elefante irrumpiendo en una cacharrería. Pero hay un sexto banco central en discordia que ha sobrepasado a todos en términos de actividad en un corto periodo de tiempo (un mes concretamente). ¿Qué está pasando en Dinamarca?

El banco central danés bajó los tipos de interés este año por primera vez el 20 de enero, movimiento que muchos interpretaron como una respuesta a la retirada del suelo del franco contra el euro. Desde entonces, la autoridad monetaria ha recortado los tipos en otras tres ocasiones, la última el pasado 5 de febrero. Como resultado, ahora la tasa de depósitos ha entrado en territorio negativo, al situarse en el -0,75%. Aunque sin cambios, se mantienen en niveles extraordinariamente bajos la tasa de préstamo (0,05%) y las tasas de redescuento y de cuenta corriente (0%). 

La cuestión es que el Banco de Dinamarca podría estar buscando otro récord. Según Jan Størup Nielsen y Lars Peter Lilleøre, analista sénior y jefe de análisis respectivamente en Nordea, “la defensa de la corona requerirá otro recorte de tipos”. “Desde mediados de enero el banco central danés ha emprendido una valiente batalla para mantener estable la corona danesa frente al euro. No obstante, la defensa ha consistido en recortes de tipos independientes de 70 puntos básicos y una intervención valorada en más de 175.000 millones de coronas. A pesar de todas estas medidas, creemos que el banco central reducirá los tipos otra vez en el futuro próximo, llevando su tasa de depósito hasta el -1%”, declaran ambos expertos. Añaden que “no se pueden descartar nuevas medidas no convencionales en defensa de la política de tipos”, como por ejemplo la compra de cédulas hipotecarias.

El problema es que estas medidas de choque –junto a la interrupción temporal de emisiones de deuda gubernamenta- no están consiguiendo su objetivo de estabilizar la corona. Según cálculos de los expertos de Nordea basados en los últimos datos oficiales sobre reservas de divisa, la autoridad monetaria ya habría dedicado 70.000 millones de coronas a intentar estabilizar el tipo de cambio frente a la moneda única. Después del último recorte de tipos, el banco llegó a vender hasta 13.000 millones de coronas. “Esto sugiere que la autoridad monetaria todavía tiene que encontrar el equilibrio en la tasa de depósitos que le permitirá neutralizar la presión sobre una corona más fuerte”. 

Nielsen y Lilleøre ponen fecha y hora al siguiente recorte de la tasa de depósitos: “Será probablemente hoy jueves a las 16:00 horas”. Si se llevara al nivel del -1%, convertiría al Banco de Dinamarca en la autoridad monetaria con la tasa de depósitos más baja del mundo. 

Paridad con Alemania

Steen Jakobsen, economista jefe de Saxo Bank, recuerda que la paridad danesa lleva instaurada desde 1982, primero con el marco alemán y después con el euro… aunque Jakobsen cree que “Dinamarca no tiene paridad con el euro como tal, sino con Alemania, como lleva ocurriendo desde el primer día”. En base a esta observación, el experto ofrece tres conclusiones sobre el comportamiento del banco central y sus esfuerzos por estabilizar la corona. En primer lugar, Jakobsen afirma que “el banco central danés está haciendo exactamente lo que se espera de él, según la doctrina sobre paridades”. Es decir: rebajar, penalizar e incrementar el coste de carry mediante bajadas de tipos. Según el economista, generalmente los gobernadores de los bancos centrales suelen creer que pueden realizar este tipo de intervenciones durante más tiempo de lo que puede tolerar el mercado. 

“Si nada cambia, yo apostaría a que pueden intervenir fácilmente durante seis meses e incluso, doce”, afirma. Pero enumera dos peros. El primero, que la debilidad de la paridad de la corona danesa no es por la corona danesa, sino por el euro. “Esto hace que la comparación con el banco central suizo sea más adecuada”, indica Jakobsen. Añade que en el caso de que se produjera la salida de Grecia o Reino Unido de la UE, entonces habría que esperar más presión sobre la corona danesa. Recordemos que las reservas extranjeras están por debajo del 30% del balance en estos momentos, “pero podrían aumentar hasta niveles inaceptables del 80-100% del PIB”, según el economista, que concluye: “La guerra básicamente es del tiempo contra el volumen del balance del banco central danés”.

El otro pero tiene que ver con las intenciones de Dinamarca. Concretamente, Jakobsen se plantea si verdaderamente el país no ha tenido nunca la intención de unirse a la moneda única. “Es necesario que se produzca un debate en Dinamarca sobre esta cuestión, pero yo apuesto a que si las cosas se ponen feas, Dinamarca se unirá al euro antes de permitir una revalorización del 10%”, afirma. El motivo más poderoso para plantearse esta opción reside en el volumen del sistema financiero danés. “El sector de las pensiones por sí solo supone el 160% del PIB y llegará al 200% en los próximos 20 años. El pasivo está en corona danesa, pero la mayor parte del activo, en euros. La curva de la rentabilidad está en el euro. ¡Elemental, querido Watson!”, concluye el experto de Saxo Bank. 

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