¿Quién gana y quién pierde en el universo emergente? Repaso pormenorizado a las distintas clases de activo


Los gestores y analistas están empezando a añadir un nuevo acrónimo a su vocabulario: VUCA. Significa literalmente “volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad” (las siglas están en ingles), y “parace que 2015 va a ser otro año de VUCA”, según declara Jackie Lafferty, analista de inversiones de Loomis Sayles (gestora asociada a Natixis Global AM). La experta parte de la constatación de que muchos activos del mundo emergente se han abaratado hasta niveles atractivos tras las fuertes ventas de diciembre, pero también es consciente de que no todos ellos tienen las mismas oportunidades para revalorizarse a lo largo de 2015. Por ello, aporta a continuación un repaso esquemático a los que pueden ser los ganadores y perdedores de 2015 dentro del universo emergente. 

Divisas

La primera parte del análisis pormenorizado a los activos emergentes de Lafferty es un repaso a la evolución de los indices de referencia. En lo referente a las divisas, observa que el JP Morgan GBI- EM Global Diversified Index terminó el último trimestre con una caída del -5,71%, muy similares a las pérdidas del 5,72% acumuladas en todo 2014. De estas pérdidas, se puede atribuir al comportamiento de las divisas, que lastró un -7,7% al índice, frente a las ganancias del 2,2% del mercado local. 

El gran perdedor en este apartado ha sido el rublo, con una caída del 34,9% en el último trimestre del año, “una de las caídas más espectaculares en una de las diez economías más grandes del mundo”, indica la analista. En este caso, el desplome de los precios del petróleo, el conflicto geopolítico en Ucrania y la subida in extremis de los tipos de interés hicieron el trabajo sucio. 

También ha pesado el descenso de los precios del crudo sobre Nigeria, que perdió un 16,16% en el último trimestre al ser forzado en noviembre a devaluar el naira, así como Colombia, con una pérdida del -14,44% que ha contribuido a que Latinoamérica terminase el cuarto trimestre del año con una caída del 7,93%, que contrasta con la subida del 6,12% que registró en el segundo trimestre.

Deuda soberana denominada en dólares

El principal índice de referencia para esta clase de activo es el JP Morgan Emerging Markets Bond Index Global (EMBIG), que si bien terminó el último trimestre con una caída del 1,65%, en el cómputo anual ha subido un 5,53%. “La volatilidad ha tenido un rol clave en el cuarto trimestre, y observamos una mayor divergencia entre la deuda con grado de inversion y la deuda high yield”, indica Lafferty, ya que la deuda con grado de inversión con vencimientos más largos generó un retorno del 1,25%, mientras que el high yield generó números rojos cercanos al 9% debido al mal comportamiento de la deuda de Venezuela (-28,79%), Ucrania (-27,3%) y Rusia (-9,84%), todos ellos afectados por el mal comportamiento del crudo y por conflictos geopolíticos.

En cambio, la analista se fija en el buen comportamiento de los países importadores de petróleo, de los cuales ha destacado Turquía, con un retorno del 6,46%. Le siguen Filipinas (4,69%) –cuyo rating fue mejorado en diciembre por Mooyd’s- e Indonesia (3,35%).

Deuda corporativa denominada en dólares

En este caso, el índice JP Morgan Corporate Emerging Bond Index (CEMBI) perdió un 1,21% en el último trimestre de 2014 pero cerró el año con retornos del 4,96%. La analista también detecta divergencias entre deuda con grado de inversión y high yield en este campo: la primera subió un 30% en el trimestre, mientras que la segunda cedió un 4,29%. Una vez más, el principal lastre para esta clase de activo ha sido la debilidad de los precios de las materias primas: el sector minero y de metales perdió un 6,2% y el de gas y petróleo, un 5,02%. 

Renta variable 

El MSCI Emerging Markets Index cerró el año pasado en territorio negativo, al perder un 2,1%, pérdidas que se amplían al -4,6% en el último trimestre. La experta de Loomis Sayles atribuye este dato a que los mercados frontera perdieron un 12,5% en el trimestre (su único trimestre en negativo del año), aunque en términos anuales subieron un 6,6%. 

Rusia y Ucrania publicaron otra vez los peores retornos, un -45% y un -41% respectivamente, siendo la divisa el principal lastre para los inversores en dólares. En cambio, la Bolsa de Shanghai se redimió de dos años de pérdidas con una subida del 45% “entre signos de que el país ha controlado que los mercados y divisas fueran abriéndose lentamente a los inversores extranjeros”, concluye la analista. 

Empresas

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