Que no te den growth por value (y viceversa)


A veces, la frontera entre el growth y el value es muy difusa. Incluso hasta los propios gestores tienen dificultades a la hora de identificar cuándo una compañía debe ser encuadrada en uno u otro estilo de inversión. Sobre el papel, la teoría parece sencilla. Una acción es value cuando cotiza con un descuento de al menos el 33% frente a su valor intrínseco. Los gestores que siguen esta filosofía buscan esencialmente invertir en estos valores con la esperanza de que un día el mercado reconozca su valor y las acabe poniendo en precio. Por su parte, los gestores growth no se fijan tanto en el valor que ofrece la empresa, sino en su potencial de crecimiento. Generalmente, los fondos que gestionan estos profesionales siguen una filosofía orientada a identificar empresas de las que se espere un rápido crecimiento de los beneficios.

Técnicamente es posible ir más allá de definiciones generalistas y determinar con más precisión qué es una acción de crecimiento o qué es una acción de valor en función de una serie de ratios fundamentales. Morningstar, por ejemplo, lo hace a través de su caja de estilo (style box), una herramienta a través de la cual la firma de análisis utiliza cinco ratios que miden las características de valor de cada acción (precio sobre beneficios estimados, precio sobre valor contable, precio sobre ventas, precio sobre flujo de caja y rentabilidad por dividendo) y cinco que miden las características de crecimiento de cada compañía (crecimiento futuro de los beneficios, crecimiento histórico de los beneficios, crecimiento de las ventas, crecimiento del flujo de caja y crecimiento del valor contable).

“Esto da como resultado que típicamente los valores del sector de telecomunicaciones, tecnológico y de la biotecnología forman parte de la categoría growth, mientras que acciones del sector financiero o del sector eléctrico se incluyen dentro de la categoría value. De ahí las diferencias a nivel sectorial entre, por ejemplo, los fondos de renta variable europea de gran capitalización de estilo valor, más expuestos a telecos, tecnológicas y biotecnológicas, y los de estilo crecimiento, más expuestos a financieras y eléctricas”, explica Fernando Luque, editor financiero en Morningstar. Sin embargo, esto no evita que, en la práctica, todo sea en realidad mucho más complicado. Muchos gestores value tienen en sus carteras acciones growth y muchos gestores growth están invertidos en acciones value.

Captura_de_pantalla_2017-10-02_a_la_s__09La pregunta es… ¿lo hacen voluntariamente o por que en realidad están viendo en esas acciones cualidades que encajan con el estilo de inversión que defiende su fondo? Un análisis realizado hace tres años por Funds People apunta a que la segunda hipótesis es la más probable. El estudio se basó en una encuesta entre 12 gestores y directores de renta variable europea de diferentes gestoras internacionales, en la que se les solicitó encasillar un total de diez cotizadas europeas en un estilo de inversión u otro. Todas ellas eran empresas multinacionales de gran capitalización, ampliamente cubiertas por los analistas y con un modelo de negocio muy conocido. Una de las principales conclusiones que arrojó el experimento es que, al igual que existen compañías que son categorizadas como growth o value de manera unánime o prácticamente unánime por los gestores, existen otras en las que no hay consenso.

El caso más llamativo es el de Novartis. Para la mitad de los encuestados, la farmacéutica era una compañía growth, mientras que para el otro 50% era value. También se apreció un alto grado de discordancia en ArcelorMittal y Nestlé. En el caso del grupo siderúrgico, el 66% de los encuestados etiquetaban a la compañía como value, frente al 34% restante que la veía como growth. En Nestlé ocurría lo mismo, pero al revés. El 66% de los encuestados creía que la multinacional suiza era growth, mientras que uno de cada tres la categorizaba como value (ver estudio). Estos resultados abre un nuevo interrogante: ¿puede ser una compañía growth y value al mismo tiempo? Los expertos no se ponen de acuerdo sobre esta cuestión. Algunos piensan que sí; otros, que es imposible.

Según Pablo Martínez Bernal, responsable de Relación con Inversores de Amiral Gestion en España, "es importante no entender el value en contraposición al growth. Se trata de una filosofía amplia donde cabe invertir en compañías que crecen mucho o poco, pero cuyo valor no está reflejado en el precio y cuyas perspectivas a largo plazo son prometedoras. Para Warren Buffet ambos conceptos están unidos", afirma. En cambio, Carl Auffret, gestor del DNCA Invest Europe Growth, considera que estas situaciones son muy poco frecuentes. “Los dos universos generalmente no se superponen. En ocasiones se producen algunas excepciones, pero son pocas. Actualmente, se pueden encontrar en el sector farmacéutico, de automoción y en determinadas compañías vinculadas a la defensa, donde algunas empresas se pueden encasillar en ambos estilos”, explica el gestor de DNCA (Natixis Global AM).

Para el inversor que en realidad lo que quiere es estar en un fondo 100% value o un producto puramente growth, esto le pone ante la tesitura de tener que conocer al detalle la cartera de los gestor y analizar si el profesional está cumpliendo a rajatabla los principios que marcan el estilo de inversión que dice defender.

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