¿Qué impacto puede tener la primera subida de tipos en EE.UU. sobre las diferentes clases de activos?


Una vez la Reserva Federal ha subido los tipos de interés, la pregunta es obligada: ¿puede realmente esta subida tener un impacto directo e inmediato sobre la inversión? Esta cuestión centra parte del último informe CIO View de Deutsche AWM. “En términos de efecto directo sobre producción e inflación, el movimiento inicial de los tipos de interés a corto plazo al 0,5% es probable que resulte ser nimio”, argumentan los autores del informe. Éstos consideran que “el principal impacto será a través de las expectativas, y aquí la fotografía se vuelve borrosa”. 

El punto de vista de los expertos de Deutsche AWM es que, en el corto plazo, “unos pocos inversores esperan que la primera subida de tipos pueda incluso impulsar a los activos de riesgo”, teniendo en cuenta que la decisión de la Fed supone la refutación de la buena marcha de la economía estadounidense. Por otra parte, hacen notar que sólo la perspectiva de que fueran a subir los tipos ya ha provocado alteraciones en el mercado de divisas, al producirse un fortalecimiento del dólar frente a la debilidad de una serie de divisas emergentes y el efecto de la incertidumbre sobre el euro. 

Sin embargo, en el largo plazo, la expectativa de los expertos es que “la mayor fuente de problemas puede estar cerca de casa”. Se refieren a que, desde 2008, los tipos de interés se han movido en el mínimo histórico entre el 0 y el 0,25%. “Eso vuelve difícil a las compañías, junto con los inversores, anticipar todos los efectos colaterales de la reversión de la tendencia”, observan. “Durante años, esas compañías y familias capaces de obtener préstamos lo han hecho con gusto y han ajustado su comportamiento en consecuencia. Sectores enteros, como yieldcos (estructuras corporativas enfocadas a la generación de dividendos) en energía y real estate han emergido, y básicamente deben su existencia a la financiación barata. Tales vehículos ya están sufriendo”, observan los redactores del informe. Se refieren específicamente a las compañías energéticas cuyo negocio se basa en el fracking y que cuentan con calificación high yield como ejemplos claros de esta nueva tendencia. “Si los anteriores ciclos de normalización monetaria sirven de guía, sin embargo, es probable que salgan a flote signos de angustia en otros sectores inesperados durante los siguientes trimestres”, advierten a modo de conclusión. 

¿Qué dicen los antecedentes históricos?

Desde Deutsche AWM también aportan dos gráficos que pueden servir de ayuda. El primero es una representación de la curva de Phillips, que muestra la relación entre inflación y desempleo: “Cuando el desempleo es bajo, los empleadores tienen que ofrecer más salario para atraer a su equipo, lo que a su vez eleva los precios. En contraposición, un desempleo elevado reduce los salarios y, por tanto, los precios”, describen. Por tanto, la caída de la tasa de desempleo hasta el 5% en EE.UU. debería traducirse en un incremento de la inflación vía salarial, lo que a su vez sería un argumento a favor de la subida de tipos, aunque puntualizan en este sentido que la curva de Phillips muestra “una visión muy mecánica de la economía”. 

“La relación se rompe si se produce un ajuste en las expectativas sobre inflación de los trabajadores”, añaden. En este sentido, desde la firma indican que “el optimismo entre los consumidores de menores ingresos en EE.UU. ha alcanzado niveles vistos por última vez en los embriagadores días de 2005 y 2006, antes de la crisis financiera”, dado que, incluso el tercio de la población con menor poder adquisitivo espera de forma generalizada que mejore su situación financiera en los próximos doce meses. La previsión de Deutsche AWM es que la tasa de desempleo continúe descendiendo hasta el 4,5% ó 4,7% en diciembre de 2016.

El segundo gráfico tiene que ver con la evolución de distintas clases de activos estadounidenses durante el periodo de tipos extraordinariamente largos. “Desde el comienzo de la crisis, la Fed ha intentado reactivar la economía empujando los precios de los activos. Esto ha sido especialmente efectivo para la renta variable, como muestran los retornos del S&P 500”, indican desde la gestora.

Los autores del informe CIO View señalan a un tiempo que el otro gran activo que más se ha beneficiado de este periodo de políticas extremadamente acomodaticias ha sido el real estate (expresado en el gráfico como la evolución del índice Case- Shiller de precios de vivienda), dada su extraordinaria recuperación tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. 

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