Qué debemos considerar antes de realizar el asset allocation de nuestra cartera


Asset Allocation significa Asignación de Activos. Asignar activos en una cartera de inversión es el proceso que realiza cada inversor para decidir cómo divide su patrimonio entre los diferentes mercados que están a su alcance. Los mercados principales donde destinar nuestros ahorros son el Mercado Monetario (efectivo), Renta Fija (bonos), Renta Variable (acciones), Materias Primas, Activos Inmobiliarios, o Mercado de Derivados.

El Asset Allocation de una cartera es la visión estratégica que se emplea en la construcción de nuestro portfolio de inversión, no es la visión táctica ni la elección final de los productos que lo compondrán. Si invertimos en Renta Fija a través de la compra directa de Bonos del Tesoro, a través de prestarle nuestro capital a Telefónica o a través de un fondo High Yield de Estados Unidos se decide posteriormente.

La primera reflexión que debemos realizar se dirige a conocer nuestros objetivos como inversor y las rentabilidades que deseamos obtener, nuestra necesidad de disponer del capital en los siguientes meses o también conocer nuestra capacidad para soportar pérdidas en momentos negativos de los mercados. Después de responder estas preguntas, el ejercicio de asignar el porcentaje de cada activo del portfolio se optimizará. En este artículo nos vamos a centrar en el Asset Allocation en un modelo simplificado, con los tres grandes bloques de Mercado Monetario, Renta Fija y Renta Variable.

La visión estratégica de una cartera es un ejercicio con horizonte temporal a medio o largo plazo, el momento de entrada en los activos también es de suma importancia, sobre todo en las carteras de inversión con un riesgo elevado. Para ello, el primer paso que debemos dar es decidir qué parte de nuestro patrimonio se debe mantener en liquidez. En momentos de volatilidad de mercado, sobre todo en momentos de tensión, tener liquidez es un activo muy valioso. Los inversores en su mayoría les cuesta mucho no estar permanentemente invertidos, y este es un error muy grande. La decisión de no inversión de una parte de nuestro patrimonio líquido es siempre una decisión de inversión aunque parezca contradictoria.

Otra consideración muy importante es que la asignación de activos debe ser dinámica en el tiempo, es un error fijar unos porcentajes determinados en cada mercado y que estos sean fijos en el tiempo. Nuestro portfolio debe tener una gestión flexible y adaptada a la evolución de los mercados.

Para adaptar la cartera a nuestros objetivos de rentabilidad debemos conocer cuál es la rentabilidad ofrecida por los activos de referencia. En el pasado era muy sencillo obtener rentabilidades superiores al 3% o 4% sin añadir el riesgo de los mercados bursátiles o de emisiones de deuda de bajo rating en las carteras, en la actualidad esto no es posible. Algunos ejemplos de activos de referencia son los siguientes. El tipo de interés de referencia de la Zona Euro se encuentra en el 0,05%, el mercado monetario poco nos va a dar. El Bund Alemán a 10 años actualmente ofrece una TIR por debajo del 1%, la renta fija de bajo riesgo tampoco ofrece grandes rentabilidades. El índice de Bloomberg de los bonos high yield coorporativos europeos tiene un rendimiento medio del 3,65%. El de bonos high yield americanos actualmente tiene una TIR medio del 6,23%. El MSCI World en los últimos 3 años ha ofrecido una rentabilidad anualizada alrededor del 15% y el Eurostoxx50 del 18%. Ahora ya tenemos nuevos datos para estimar las rentabilidades que nos puede ofrecer cada tipo de activo. Este estudio se debe actualizar periódicamente, ya que los resultados mostrados son muy diferentes ahora que hace un año y lo serán para el próximo ejercicio.

Otro apartado de vital importancia es la selección geográfica de cata categoría. En este apartado podemos analizar las perspectivas de crecimiento para las diferentes economías. Nos puede ayudar las previsiones del Fondo Monetario Internacional u otros organismos del estilo, así podremos saber qué crecimiento del PIB se espera para Italia o para México. Otro dato que podemos estudiar es la inflación y los tipos de interés que tienen los países. Estas reflexiones nos ayudarán a ver si nos sirve invertir en economías desarrolladas, o nos conviene más invertir en economías emergentes. Este estudio se define como el análisis macroeconómico TOP DOWN. Este análisis, en mi opinión es el más acertado para una visión a largo plazo, nos enfoca el estudio de las economías de forma global, para terminar eligiendo el activo final.

Cada inversor es diferente y cada cartera también, decir unos porcentajes establecidos para un perfil no creo que sea correcto. Además, cada inversor a medida que ve cómo evoluciona su cartera se da cuenta de cómo soporta mejor o peor el riesgo.

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