¿Qué aportan las estrategias de retorno absoluto a una cartera de inversión?


Si la crisis de 2008 puso en jaque a la economía mundial, las medidas extraordinarias puestas en marcha por los bancos centrales desde entonces han dificultado la labor de los gestores al crear distorsiones e incrementar las correlaciones entre clases de activos. En un entorno como el actual, con las bolsas desarrolladas en máximos –y subiendo– y con los bonos rindiendo muy por debajo de sus medias históricas –o incluso ofreciendo rentabilidades negativas, como en el caso de la deuda gubernmental de algunos países europeos– son muchos los inversores que buscan nuevas estrategias para sus carteras.

En este contexto, no es de extrañar que las estrategias de retorno absoluto, que persiguen generar rentabilidad independientemente de las condiciones del mercado, hayan ido ganado protagonismo entre las preferencias de los inversores. Pero, ¿qué aportan a la cartera? “Los inversores buscan estrategias de inversión de baja volatilidad que les ayuden a diversificar sus carteras pero también a conseguir rentabilidad en mercados alcistas y bajistas”, explica Sonja Uys, gestora del BNY Mellon Absolute Insight Fund, en el marco de la conferencia sobre retorno absoluto organizada conjuntamente por BNY Mellon Investment Management, Columbia Threadneedle Investments y Standard Life Investments.

El reto está en generar esa rentabilidad –que los expertos de las tres casas sitúan en torno al 4-5% anual– sin asumir riesgos excesivos, ya que el objetivo primordial de estas estrategias es la preservación del capital. “Los inversores se enfrentan al desafío de conseguir beneficios en un entorno de bajísima rentabilidad sin exponerse a niveles indebidos de riesgo”, apunta David Oliphant, director de crédito con grado de inversión para EMEA y Asia en Columbia Threadneedle, que añade que “la deuda pública ya no es el refugio seguro que solía ser”, como demuestra la reciente corrección que ha experimentado el mercado.

Neil Richardson, director de inversión en Standard Life, enfatiza la importancia que adquiere la gestión de riesgos en las estrategias de retorno absoluto, que exigen un enfoque disciplinado y muy diversificado que ofrezca una correlación baja con los activos tradicionales y protección ante posibles bajadas. Por eso, Richardson cree que “un gestor de fondos de retorno absoluto debe contar con una estrategia que respalde la inversión si las cosas van bien pero que proteja el capital si las cosas se tuercen”, lo que normalmente incluye apuestas largas y cortas que, combinadas, ofrezcan una exposición relativamente neutral al mercado.

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