Primer año de la era Modi en India: ¿qué debe esperar el inversor de aquí en adelante?


Está a punto de cumplirse el primer año desde la llegada al Gobierno de Narendra Modi (cabe recordar que, debido a la ingente población india, el proceso electoral se inició el 7 de abril de 2014, terminó el 12 de mayo y el recuento dio como vencedor a Modi el 16 de mayo). Las gestoras internacionales que cuentan con presencia en la India (bien directa o a través de un socio local) y que ofrecen fondos país de renta variable india realizan una actualización sobre lo que pueden esperar los inversores de este mercado emergente en el futuro. 

“La economía india de hoy puede ser comparada con la de China en la década de los 2000”, declaran desde Goldman Sachs AM (GSAM). De hecho, predicen que en las próximas décadas India podrá convertirse en el segundo mayor contribuidor al crecimiento global. El país tiene a su favor en primer lugar un buen perfil demográfico: la edad media de la población se sitúa en los 26 años, frente a los 30 años de media del universo emergente y los 35 de China. La segunda ventaja que presenta el país es una diversificación sectorial superior a la de otros emergentes. En añadidura, las empresas estatales sólo suponen un 10% del índice, frente al casi 70% del índice chino y la media del 30% del mundo emergente. 

Cuando miramos hoy a las oportunidades de India, continuamos viendo mejores perspectivas para aquellos negocios preparados para beneficiarse de la recuperación económica doméstica, como en los sectores industrial, cemento, financiero y de consumo discrecional”, comenta Prashant Khemka, gestor del GS India Equity. La expectativa de la firma es que se acelere en términos generales el crecimiento de los beneficios corporativos de las empresas indias desde el 9% ó el 10% actual a niveles superiores al 20%. El gestor indica que también está viendo algunas oportunidades, pero de forma selectiva, en sectores ligados a las exportaciones como el de servicios tecnológicos y el de salud. El fondo que gestiona lleva sobreponderando los valores de pequeña y mediana capitalización desde su lanzamiento gracias a su capacidad para generar alfa y una eficiente gestión de la liquidez. 

El tercer factor de apoyo es la mejora del entorno macro: la rupia se ha estabilizado al estar bajo control los déficits gemelos y al haberse reforzado las reservas de divisas; la inflación ha descendido gracias a la caída del precio del petróleo y el endurecimiento de la política monetaria; y se espera que el crecimiento del PIB mejore hasta rondar el 8% ó 9% durante los próximos tres años, en comparación con el crecimiento en torno al 5% del último trienio. 

A todo esto se le debe añadir la fortaleza del equipo económico que está ahora a cargo del gobierno del país, empezando por el propio Modi, que ha demostrado sus dotes al frente del estado de Gujarat, que ha sido el de crecimiento más rápido de la India en los últimos diez años. Arun Jaitley es el Ministro de Economía, y anteriormente fue miembro del Tribunal Supremo y Ministro de Justicia y Asuntos Exteriores entre el 2000 y 2003. Raghuram Rajan, gobernador del Banco Central de India, fue economista jefe del FMI y profesor de la Chicago Booth School of Business. “Bajo nuestro punto de vista estos elementos mejoran la posición de India para hacer negocios”, indican desde GSAM. 

El último elemento es la fuerza de las reformas estructurales, que están dotando a la nueva administración de mayor efectividad y eficiencia. Entre los efectos que están teniendo estas reformas figuran los estímulos sobre infraestructuras y la producción manufacturera; la mejora de la confianza empresarial e inversora; una mayor apertura de la economía en áreas clave como defensa y seguros; recorte de subsidios derrochadores y reformas que afectan a la tierra y al mercado laboral. 

En base a estos múltiples factores, desde GSAM detectan múltiples catalizadores de crecimiento. Entre ellos figuran la expectativa de que el Banco de India recorte más los tipos de interés, que las valoraciones siguen siendo razonables, la recuperación de la competitividad gracias a las reformas, un presupuesto fiscalmente creíble y pragmático y un entorno externo favorable gracias a la caída de los precios del crudo. 

¿Cuál es la recomendación final que realiza Khemka a los clientes de GSAM? “Dadas las razonables valoraciones, continuamos argumentando que este es un interesante punto de entrada para los inversores de largo plazo dentro de lo que podría ser el comienzo de un ciclo multianual de crecimiento de beneficios”, indica. Adicionalmente, en referencia al potencial alcista de la bolsa india, el gestor opina que “las expectativas del consenso todavía subestiman la extensión a la que pueden recuperarse estas ganancias”. 

Sankaran Naren, gestor del Nordea 1 – Indian Equity Fund, hace notar que sólo en 2014 India atrajo flujos de inversión extranjera superiores a los 42.000 millones de dólares, “una señal del resurgimiento de la confianza internacional en este país”. Aunque Naren también aporta como elementos de apoyo a la economía india el perfil demográfico, una creciente tasa de productividad y las grandes reservas de ahorros que permiten financiar inversión sobre el capital, indica que estos argumentos han sido favorables durante algunos años. “Lo que le faltaba a este panorama era un gobierno robusto y la firme voluntad de llevar a cabo los cambios exhaustivos que necesitaba el país para aprovechar estas extraordinarias ventajas”, indica.

En opinión del gestor de Nordea, “el énfasis del Gobierno en abordar los cuellos de botella en el ámbito de las infraestructuras y unos proyectos de urbanismo bien estudiados, además de su hincapié renovado en el sector manufacturero, podrían sentar las bases para una aceleración del crecimiento”. Para Naren, 2015 va a ser “un año clave para que el país se mantenga en la senda del desarrollo económico, ya que se espera una mejora en la gestión, una aceleración de las reformas y un nuevo repunte de la situación macroeconómica del país”.

El experto indica que, entre las reformas clave a las que deben prestar atención los inversores en 2015, figuran las del sector manufacturero, los proyectos urbanísticos y de infraestructuras, la reforma sobre el impuesto sobre bienes y servicios y en la facilidad para hacer negocios, las novedades en el sector de la electricidad y el carbón y las reformas sobre la adquisición de tierras y el mercado laboral”. En vista de este panorama, el gestor asegura que el país “cuenta con el potencial necesario para protagonizar un cambio estructural en los próximos años”. Por ello, desde Nordea están aconsejando a sus clientes iniciar o aumentar posiciones, con un horizonte de inversión de tres a cinco años: “El tiempo necesario para que se apliquen las reformas y que la trayectoria de crecimiento resultante dé sus frutos”, concluye Naren.

“Las reformas no están en precio, las valoraciones se encuentran en línea con la media histórica”, declara por su parte Sukumar Rajah, gestor del Franklin India. Este fondo de Franklin Templeton ha sido pionero, dado que la firma fue de las primeras en instalarse en el país, en 1994, y es de hecho el primer gestor privado por volumen de activos en India. En una visita reciente a España, Rajah también señaló que el mercado está subestimando el crecimiento de los beneficios, aunque en su caso lo sitúa en torno al 15% para el próximo año. 

Amén de los elementos citados por los expertos de Nordea y GSAM, Rajah defiende como elementos diferenciales que hacen de la renta variable india una apuesta estructural la juventud de la población y la mejora del ratio de dependencia (que mide la relación entre las personas demasiado jóvenes o mayores como para poder trabajar frente a la población activa). Según el gestor, el incremento de la masa trabajadora podría impulsar la productividad y, por ende, el crecimiento y elevar la tasa de ahorro hasta el 40%.

El segundo factor diferencial para Rajah es el proceso de urbanización (sólo un tercio de la población india vive en ciudades); su aceleración implicaría una mejora sustancial en la productividad, lo que a su vez volvería a repercutir positivamente sobre el crecimiento del PIB. El tercer factor diferencial de largo plazo es la capacidad que está mostrando esta economía para crecer: “La brecha entre el crecimiento económico mundial y el de India es cada vez mayor a favor de India y esperamos que sea una de las economías que más crecen en términos nominales en el año 2015”. Sus estimaciones apuntan a un crecimiento entre el 7% y el 8% en el largo plazo. Y a Narendra Modi todavía le quedan cuatro años de mandato. 

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