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Por qué invertir en deuda emergente y high yield


La renta fija emergente ha avanzado en lo que va del año 7,5%, por encima de otros tipos de renta fija, recuperándose así de la caída del 2013 tras el anuncio del tapering. El retorno observado y los niveles actuales de spreads generan dudas sobre el rendimiento futuro de la clase de activo.

No obstante este avance, recomendamos mantener posiciones en deuda emergente, especialmente dentro de un portafolio global de renta fija. El problema principal que los inversionistas encuentran en renta fija es que todas las opciones disponibles parecen poco atractivas: el fenómeno de tasas bajas es global. Sin embargo, independientemente de si anticipamos movimientos al alza en las tasas, estos no deberían ser mayores, dado que el nivel actual de tasas se basa en una configuración de política monetaria global aún expansiva, de crecimiento positivo pero limitado (y poco inflacionario), y de liquidez abundante.

Esperamos una subida de la tasa del Tesoro de EE.UU. de 10 años, hasta una rango de 3% a 3,15% en 12 meses. De darse este escenario, estimamos que la renta fija emergente y High Yield (HY) avanzarán en nuestro escenario base en 4,1% y 4,8% a 12 meses, respectivamente, por encima de los bonos americanos de bajo riesgo (US IG) que esperamos que renten alrededor de -0,4%, y por encima de la liquidez en dólares (0-0.25%).

Bajo la hipótesis de que la tasa del Tesoro se demorase en subir (por ejemplo, hacia un rango de 2,60-2,90%), la renta fija emergente ofrecería los retornos más atractivos dentro de este tipo de activo (5,3% a 7,8%) y podría competir con otras clases de activo como las acciones. Ello, porque en el corto plazo existen factores que presionan la tasa a la baja como son los riesgos geopolíticos en Ucrania e Irak, y datos débiles en Europa (Alemania e Italia decrecieron 0.2% en 2T14).

Es notable también que la renta fija emergente ofrece un mayor retorno por el riesgo crediticio que asume en comparación a otras subclases de renta fija. Por ejemplo, un índice US HY de calificación B+ renta a 12 meses igual que renta fija emergente que tiene grado BBB/BBB-. Por último, en el mediano plazo los bonos emergentes representan una mejor alternativa de inversión para los fondos de pensiones, fundaciones y endowments al ofrecer mayores “Yields to maturity” (YTM) que en los países desarrollados. Por ejemplo, el 45% de bonos de gobierno de estos países ofrecen tasas menores al 1%, cuando el YTM promedio en deuda emergente es de 5,2%. Enfatizamos que en el mediano plazo, los YTM son buenos predictores de los retornos futuros de la RF en general, si se mantiene la posición por un número de años igual a la maduración efectiva.

En conclusión, seguimos sobreponderando deuda emergente y High Yield en un portafolio global de renta fija.

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