Pioneer: el QE europeo favorecerá a los fondos de rentas, pues será un motor de crecimiento de dividendos


Se han cumplido tres años y tres meses desde el lanzamiento del Pioneer Funds- European Equity Target Income en noviembre de 2011. Karl Huber, su gestor, recuerda que en el momento que se lanzó el fondo “la situación para generar rentas era muy difícil, algunos inversores estaban casi desesperados por conseguir rentas”. De ahí la decisión de Pioneer Investments de lanzar una gama de fondos Target Income orientada a la generación de cupones que permitieran el ahorro a largo plazo. Este fondo en particular tiene una filosofía de gestión un tanto diferente de los que se suelen encontrar con la etiqueta ‘income’: “Queríamos lanzar algo que invirtiera en renta variable, no sólo un fondo de dividendos, porque de eso había mucho”, añade el experto.

Huber defiende que su producto está planteado como “un puente hacia la renta variable” con un enfoque defensivo, puesto que invierte en compañías con una beta entre un 0,7 y un 0,9 superior a la del MSCI Europe y una volatilidad entre un 1,5% y un 2% inferior a la del índice. Gracias a esta estrategia, en momentos de caída del mercado el fondo sufre un 6% de todas las ventas, pero es capaz de capturar hasta un 80% de las subidas. 

El proceso se completa con una inversión activa en derivados con las que se pretende capturar apreciación del capital. Con la intención de mejorar el flujo de ingresos, se aplica una técnica conocida como venta de opciones de compra sobre valores, consistente en vender opciones de compra sobre determinados valores que ya están presentes en la cartera. Esto permite aumentar los ingresos potenciales a través de las primas obtenidas por la venta de opciones. Con esta estrategia de generación de dividendos más apreciación del capital en la mano, el European Equity Target Income terminó 2014 con una rentabilidad del 5,4% y además ha distribuido una renta del 7.3% . El gestor piensa volver a cumplir con este objetivo del 7% en 2015. 

Para lograrlo, la cartera refleja en estos momentos la siguiente distribución geográfica: un 25% de valores alemanes, entre un 22% y un 23% de valores franceses (lo que supone una sobreponderación respecto al índice), un 16% de valores británicos (que infraponderan) y un 10% de valores españoles, entre otros. El representante de Pioneer justifica la gran exposición a Alemania porque “el cruce del euro/dólar favorece a los exportadores, y por eso también a las compañías alemanas; la refinanciación para ellas ahora es increíblemente barata”. De esta forma, entre los sectores que favorecen figuran las compañías industriales. 

Otro de los rasgos de la estrategia del fondo es su largoplacismo: “No estamos pensando a uno o dos años vista, sino a diez años vista. ¿Qué pasaría si entonces el bund estuviera en el 5%?”, aventura el gestor. Esta cautela queda reflejada en la actitud con la que afrontan el comienzo de año; Huber admite sentirse “precavidamente optimista”, porque ve factores positivos para la economía europea pero también percibe riesgos alrededor del Viejo Continente. “No excluiríamos que la situación geopolítica afecte a la renta variable, y por ello estamos aprovechando para invertir tácticamente”, admite. Entre esos riesgos se refiere específicamente al conflicto entre Rusia y Ucrania, al terrorismo islámico y al desenlace de las elecciones generales en Reino Unido: “Reino Unido es muy importante, si se saliera de la UE significará mucho para Europa”, declara. 

El entorno sigue acompañando

A continuación, el gestor explica algunos de los factores macro que está teniendo en cuenta para gestionar el fondo. Comienza recordando que el entorno actual de tipos bajos sigue siendo positivo para las compañías que pagan dividendos. Va más lejos, al afirmar que, gracias al último anuncio del BCE, “el atractivo del producto se ha incrementado tras el anuncio del QE, que será un motor de crecimiento de dividendos”. Al igual que Mario Draghi en su último discurso, Huber recuerda que “el BCE solo no puede crear crecimiento, está comprando tiempo para dejar que los gobiernos desarrollen políticas; se necesita inversión. Hay una oportunidad y los mercados tienen que confiar, no van a tener diez oportunidades”. 

“Para 2015 esperamos más crecimiento del dividendo”, apunta Huber por otra parte. Señala el sector de telecomunicaciones como uno de los que tienen más probabilidades de incrementar la remuneración a sus accionistas. Añade que “las compañías pueden utilizar su dividendo como un instrumento de señalización de las políticas que van a emprender, y de hecho cada vez hay más compañías más centradas en los dividendos”. Para él no se trata sólo de la influencia positiva del BCE, sino que también contabiliza entre los factores positivos la caída de los precios del petróleo y el incremento de los beneficios por la depreciación de la divisa. También, la lección que han aprendido las empresas europeas: “Las compañías aprendieron en 2009 a ser independientes del mercado financiero. Ahora, sus balances son mejores, tienen más flujos de cajas y son más eficientes”, concluye. 

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