Pequeña guía para cubrir el riesgo de duración vía clases de acciones


Después de ofrecer explicaciones detalladas sobre el funcionamiento de las clases de acciones de fondos con cobertura de divisa, los expertos de Goldman Sachs AM dan un paso más para explicar el funcionamiento de las clases cobertura de duración, que pueden ser una herramienta de inversión muy útil en el entorno actual de inversión por razones que se expondrán a continuación. 

Antes de comenzar, los autores del post publicado en la web de la gestora realizan un pequeño repaso a conceptos como el riesgo de duración o riesgo de tipos de interés, que definen como el riesgo de que le precio de un bono caiga cuando suben los tipos de interés. “El riesgo de duración puede contribuir positivamente a la rentabilidad total de un bono cuando los tipos de interés bajan, pero cuando suben, la exposición a la duración restará rentabilidad. En otras palabras, la subida de los tipos de interés puede tener un efecto negativo sobre la rentabilidad total de la mayoría de los bonos”, explican.

También recuerdan que normalmente el riesgo de tipos es significativo para la mayoría de los tipos de bonos que pagan un tipo de interés fijo, pero puede variar considerablemente, dado que por ejemplo los bonos a largo plazo presentan un riesgo de duración mayor respecto a los de corto plazo, mientras que los bonos de peor calidad crediticia pueden contribuir en menor medida al riesgo de duración como porcentaje del riesgo total respecto a los que presenten un rating superior. Finalmente, señalan que el riesgo de subida de tipos es sólo uno de los factores que afectan al rendimiento de los bonos, que también se ven afectados por el riesgo de crédito y otros riesgos específicos del emisor del bono. 

Ahora bien, ¿por qué puede ser conveniente cubrir el riesgo de duración? Muy sencillo: porque de esta manera los inversores pueden eliminarlo de la lista de riesgos a los que están expuestos los bonos. ¿Y cuándo es conveniente hacerlo? Pues cuando se plantea como probable una subida de los tipos de interés: “Las clases de acciones con cobertura de duración serán interesantes para los inversores que busquen mayor exposición al riesgo de crédito con menos exposición al riesgo de tipo de interés. No obstante, en un entorno en el que los tipos de interés son estables o bajan, el componente de duración del rendimiento de un bono contribuye positivamente a la rentabilidad total y es probable que una cartera con cobertura de duración registre un comportamiento inferior al de otra cartera sin cobertura de duración”, indican al respecto.

¿Cuánto cuesta hacer una cobertura?

Una vez refrescada la memoria sobre todos estos conceptos, los autores del post proceden a explicar cuál es el coste de efectuar una cobertura del riesgo de duración. Este se descompone a su vez en el coste de oportunidad y el coste de operación. Respecto al primero, el inversor debe tener en cuenta que cuando el riesgo de duración está cubierto, el inversor renuncia a la compensación por el riesgo de duración a cambio de eliminar ese riesgo. También debe tener en cuenta que los rendimientos a largo plazo son generalmente más altos que los de a corto plazo, por lo que invertir en una clase de acciones con cobertura de duración probablemente conlleve rendimientos inferiores. El coste de oportunidad también se refleja en la cobertura de la duración en el sentido de que el inversor renuncia al potencial alcista de una bajada general en los tipos de interés, que podría aumentar la rentabilidad total. Respecto a los costes de operación, estos son los asociados a la implementación de la propia cobertura mediante el uso de instrumentos financieros derivados.

Desde la gestora indican otros dos puntos relevantes para los inversores que se estén planteando las clases de acciones con cobertura de duración. La primera, que se ha de tener en cuenta que lo que tratan de reducir estas clases es el riesgo de tipo de interés (duración) del índice de referencia de renta fija subyacente al tipo LIBOR a tres meses (el tipo de interés de préstamos interbancarios). Por tanto, la cobertura se aplicará mediante el uso de permutas de tipo de interés u otros derivados para reflejar el perfil de los cupones previstos y los vencimientos de los valores en el índice de referencia. 

Este mecanismo de cobertura tratará de dejar intacto en cambio el componente del riesgo de crédito. No obstante, se ha observado que el riesgo de crédito y el riesgo de duración tienden a compensarse el uno al otro en cierta medida, por lo que cuando se cubre el riesgo de duración el efecto de compensación se elimina y permanece el riesgo de crédito. Generalmente, cuando mayor sea el componente de crédito, menor impacto de los cambios en los tipos de permuta tendrá sobre el valor de un bono (manteniéndose el resto de circunstancias sin cambios). Por tanto, para concluir, la cobertura con una medida de duración que no ajuste este característica histórica puede tener el efecto de una cobertura excesiva si el índice de referencia subyacente contiene una parte considerable de bonos con un componente de crédito.

El otro riesgo que no se debe minusvalorar es el riesgo de contraparte, que se genera a medida que se materializa la estrategia de cobertura mediante el uso de instrumentos financieros derivados no cotizados.

Tres posibles escenarios

Para terminar, desde la gestora aportan un ejemplo hipotético del perfil de riesgo de la cobertura de duración, que complementan con la siguiente tabla, que prevé tres tipos de escenarios. 

 DescripciónPerfil de riesgo/rentabilidad con cobertura de plazos vs sin coberturaComentario
Situación 1Ciclo de 8 años completoRiesgo total mayor de la clase con cobertura de plazos frente a sin cobertura en algunas clases de activosEn todo el ciclo del mercado, la cobertura de los plazos de las estrategias de rendimiento elevado y deuda de mercados emergentes habría obtenido una mayor volatilidad general.
Situación 2Tipos crecientesRentabilidades impulsadas por cobertura de plazosEn los entornos con tipos crecientes, la duración de plazos habría mejorado las rentabilidades, reduciendo la exposición del fondo al impacto negativo de unos tipos de interés crecientes. Las rentabilidades pueden seguir siendo negativas, como ilustran las rentabilidades con cobertura de plazo de la deuda de mercados emergentes durante 2004. Sin embargo, las rentabilidades fueron menos negativas en caso de disponer de cobertura de plazos en relación a las rentabilidades sin cobertura. 
Situación 3Tipos decrecientesLa cobertura de plazos reduce las rentabilidadesEn los entornos de tipos decrecientes, la coertura de plazos reducía las rentabilidades en comparación con las rentabilidades sin cobertura, ya que la estrategia con cobertura no se aprovechaba del impacto positivo de los tipos decrecientes. 

 

Fuente: Goldman Sachs AM

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