Panorama para la renta fija global en 2015: gestionar con más volatilidad


En 2015 va a regresar a la renta fija algo que llevaba ya una temporada ausente: la volatilidad. Es el principal pronóstico para 2015 de Bob Jolly, responsable del área de Global Macro de Schroders: “Con la Reserva Federal terminando el QE, así como el resurgimiento de los temores sobre el crecimiento global, la volatilidad ha efectuado su regreso”. Jolly no cree que sea una mala noticia. “Mientras que algunos inversores lo han visto como una causa para preocuparse, creemos que a medida que el entorno de la política monetaria se vuelva más normal, se puede esperar una escalada natural de la volatilidad desde los mínimos recientes”, explica al respecto. Va más allá incluso al afirmar que “la volatilidad es esencial para generar rentabilidades superiores a la media del mercado, y su reciente escalada no ha alterado significativamente nuestras expectativas para los mercados de renta fija para 2015”.

¿Está justificada la normalización en EE.UU. y Reino Unido?

No es la única predicción de Jolly que el inversor ha de tener en cuenta para adentrarse en el territorio de la renta fija global el año que viene. El representante de Schroders divide su análisis en dos partes, la primera de las cuales se centra en los dos bancos centrales que pretenden subir tipos el año que viene: la Fed y el Banco de Inglaterra.

En el caso estadounidense, considera que el rumbo hacia la normalización monetaria está justificado por un crecimiento sano y la mejora del mercado laboral, que ha llevado a su vez al incremento del consumo. Como apoyos adicionales destaca la caída del precio del petróleo como un impulso extra al consumo, y además prevé que el año que viene empiece a crecer la inflación salarial. “Creemos que los mercados desestiman la probabilidad de subidas de tipos para mediados de 2015. También esperamos que la volatilidad –que ha sido contenida por los bajos tipos y el QE- empiece a acercarse a medias históricas más elevadas a lo largo del año que viene”, predice el experto.

Su postura es un tanto diferente en cuanto al Reino Unido, ya que indica que “el momento de crecimiento fuerte parece estar moderándose, con la probabilidad de que el enfriamiento del mercado inmobiliario y una eurozona más débil disminuyan la expansión económica”. Con todo, Jolly afirma que “el crecimiento doméstico es –y seguirá siendo- suficiente para continuar cerrando la brecha de producción y endurecer el mercado laboral". Aunque tiene en cuenta que el Banco de Inglaterra puede encontrarse con obstáculos por el camino, el consenso de mercado espera un ciclo de subidas de tipos más tardío y lento de lo que prevén en Schroders.

Realismo en la eurozona

El siguiente punto del análisis de Bob Jolly remite a la evolución de los mercados de renta fija de la eurozona. El escenario se plantea más complicado para el experto, que resalta la caída de la confianza empresarial, el flirteo de la inflación con el 0%, el conflicto entre Ucrania y Rusia y la desaceleración del PIB chino. No obstante, también tiene puntualizaciones que hacer en este apartado: “Creemos que los mercados en Europa son más reflexivos sobre los eventos actuales que los de EE.UU. o Reino Unido, y que la mayoría del pesimismo económico ya se ha puesto en precio”. Ejemplo de esto último es que, en opinión del experto, los mercados han recibido el programa de compra de ABS y titulizaciones hipotecarias con escepticismo.

Jolly tampoco ignora el creciente consenso en torno a un posible QE soberano anunciado por el BCE en 2015, y para posicionarse al respecto ha optado por favorecer la exposición a deuda soberana de la eurozona frente a la deuda estadounidense y apostar por el estrechamiento continuado de los diferenciales entre Alemania y el Sur de Europa. En este escenario también contempla una depreciación continuada del euro.

Pros y contras de la deuda emergente

La renta fija de los países en vías de desarrollo acapara la última parte del catálogo de predicciones del responsable de macro global de Schroders. En síntesis, éste opina que ahora es más difícil encontrar valor en este universo. No obstante, recuerda que los repuntes de volatilidad no afectan al mundo emergente de la misma forma que a la renta fija desarrollada, lo que puede dar cancha “a algunas oportunidades aisladas en deuda soberana de larga duración”.

Lo mismo sucede con el impacto de otras clases de activos sobre la deuda emergente. Por ejemplo, se fija en que la caída de los precios de las materias primas favorece a los mercados asiáticos, pero perjudica a los latinoamericanos. Adicionalmente, observa que las distintas políticas de los bancos centrales  para proteger sus respectivas divisas también pueden crear oportunidades concretas, aunque en este punto aconseja a los inversores interesados en deuda en divisa local tener en mente el efecto divisa, “que puede canibalizar los retornos muy rápidamente”.

El último consejo de Bob Jolly vuelve a remitir al repunte de la volatilidad: “Pensamos que es importante subrayar – dada nuestra expectativa de mayor volatilidad- que de aquí en adelante no en todas, pero sí en muchas de las clases de activos más líquidas será más difícil salir durante momentos de estrés en los mercados, debido al cambio en el comportamiento de los bancos y a regulación”. Para ello recomienda prestar atención al posicionamiento de la cartera y al tamaño de los volúmenes para poder compensar los periodos de liquidez más baja.

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