Nick Sheridan (Janus Henderson): “Las acciones europeas están en un momento dulce, pero es difícil decir que estén baratas”


La filosofía de gestión que Nick Sheridan aplica a su fondo, el Henderson Horizon Euroland Fund (calificado como Consistentes Funds People), está bien clara: una gestión eminentemente value, centrada en la búsqueda de negocios de alta calidad que cotizan con un descuento injustificado. Sheridan resume perfectamente su filosofía mediante la cita de otro famoso inversor value, Warren Buffett: “El precio es lo que pagas, y lo que obtienes a cambio es el valor”.

El fondo cuenta con una estrategia anticíclica, por lo que el gestor concentra la cartera en las fases bajistas del mercado y, cuando el mercado está caro, la expande. La cartera del producto oscila entre 40 y 50 nombres. Lo que hace este gestor de Janus Henderson es reducir el número de nombres hasta 40 cuando se dispara la prima de riesgo en el mercado y aumenta entonces el número de oportunidades de compra de valores baratos, y viceversa. “Actualmente tengo unos 47 valores en cartera. El mercado ahora mismo no está lo suficientemente barato”, resume Sheridan. Este encarecimiento sí tiene justificación, a diferencia de la expansión de múltiplos vista en años anteriores: “La volatilidad está en mínimos históricos, no se está viendo mucha actividad de trading y la rentabilidad corporativa parece en buena forma. Es difícil decir que las empresas europeas están tan baratas como estuvieron en el pasado”, resume el gestor. Uno de los pocos momentos en los que Sheridan aprovechó para ir de compras este año fue en las semanas previas a las elecciones francesas, aprovechando el alto nivel de incertidumbre. Como resultado, Francia sigue siendo hoy el país al que está más expuesta la cartera.

“Mi fondo suele presentar múltiplos superiores a la media del mercado: ROE superiores a la media, PER inferior a la media, margen operativo superior, bajo apalancamiento … ninguna de estas características ha cambiado nunca”, aclara Sheridan. Así, el único medio que tiene para poder acceder a esta clase de compañías “es cuando otra gente está huyendo de esas compañías”. En tono irónico, sugiere a los inversores que dejen ahora de invertir en fabricantes de automóviles y de componentes de automoción, porque están acumulando numerosos titulares negativos a raíz del Diesel Gate de Volkswagen y las dudas crecientes sobre la viabilidad en el futuro de los motores de combustión, frente a los coches eléctricos.

“Creo que hay muchas oportunidades en el sector de la automoción, pero trato de elegir sólo las mejores”, resume el gestor. Michelin es una de sus inversiones: “La realidad es que al final acabarás conduciendo en el futuro algo que tenga cuatro ruedas. Michelin es una oportunidad atractiva de inversión: sus múltiplos están creciendo a tasas de doble dígito y está mejorando constantemente sus márgenes de beneficio”.

Composición de la cartera

Como resultado del proceso de inversión, uno de los grandes cambios que ha experimentado la cartera del Henderson Horizon Euroland en los últimos ocho a diez meses ha sido el aumento del peso de los bancos, que ahora sobrepondera ligeramente. El gestor recuerda que, en un contexto de fortalecimiento del euro y de rentabilidad de los bonos al alza, “la banca es claramente uno de los sectores más inmunes”.

Sin embargo, el mayor revulsivo para aumentar la exposición al sector ha sido el inicio de una posición en Banco Santander tras la publicación de sus resultados anuales a finales de enero.  “Santander está cotizando con un valor en libros de 0,9. La compra del Popular probablemente le ayude a generar retornos de doble dígito sobre su inversión. Ha empezado a vender las partes no rentables del negocio, como los préstamos morosos, y presenta una buena exposición a Sudamérica. Si veo que el valor en libros del Santander pasa del 0,9 a 1,2 o 1,3 veces, entonces veré cómo mi retorno asciende al 13% o 14%”, resume.

En cuanto al resto de la composición de la cartera, se siguen sobreponderando valores del sector salud, industriales -que es el sector con mayor peso- y consumo discrecional. Por primera vez en mucho tiempo ha vuelto a comprar utilites. En cambio, la mayor infraponderación sigue siendo para el sector de telecomunicaciones.

Tendencias futuras

El gestor subraya en repetidas ocasiones a lo largo de la entrevista el buen momento para su clase de activo: “Las acciones europeas están ahora en un momento dulce: estamos viendo crecimiento del PIB, progresión en los beneficios y además se está partiendo de una base relativamente baja. Aunque la retirada de los estímulos del BCE tenga efecto sobre las acciones, creo que serán capaces de afrontarlo”.

En cambio, el gestor no se muestra excesivamente preocupado por la apreciación del euro: “No debemos olvidar que es el reflejo de la mejora subyacente de la rentabilidad corporativa y de la progresión del PIB. Por tanto, su apreciación no debería ser tratada como un problema, en todo caso como un problema bienvenido”.  

Al preguntarle qué deberían esperar los inversores en el futuro, el experto alude a dos claras transformaciones en el mercado europeo. La primera, al cambio de mentalidad empresarial: “Una las cosas que han aprendido las empresas europeas desde 2008 es que necesitan estar recortando costes constantemente. En este sentido, se están americanizando”. Por este motivo, a pesar de ser un inversor eminentemente value, Sheridan afirma que no está observando un aumento del poder de fijación de precio, pero que tampoco le preocupa: “La realidad es que, si ganas mucho tamaño de forma progresiva, esto significa claramente que la compañía es capaz de hacerlo mejor en su entorno. Esto puede ayudar a aquellas compañías con una base de costes elevada, y en este sentido las acciones value se van a beneficiar de la recuperación del PIB”, razona.

La segunda tendencia que vaticina el experto es una consecuencia de la primera: un incremento de la recompra de acciones. Mientras que uno de los principales motores de la bolsa estadounidense en los últimos tres años ha sido la ingeniería contable, gracias a la recompra de acciones, en cambio en Europa este proceso ha sido muy inferior y centrado en valores concretos. “Desde 2008 en EE.UU. se han retirado muchas acciones del mercado, mientras que en Europa se ha incrementado el número de acciones en circulación, en gran parte debido al pago de scrip dividend. Europa ha sido emisora neta de acciones. Debido a que se ha producido una reestructuración de los balances, las empresas europeas están ahora en posición de cambiar esta dinámica de emisión de acciones”, explica Sheridan.

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