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México y Brasil, estrellas del crecimiento para la próxima década


Para GSAM, ha llegado el momento de redefinir los mercados emergentes. Los BRIC y otros cuatro mercados (Corea del Sur, México, Indonesia y Turquía), aseguran, ya no se deben considerar como mercados emergentes, sino como mercados de crecimiento. La etiqueta “emergente”, por tanto, la reservan para el resto de países en desarrollo.

Y el grupo de los N-11 está compuesto por los que consideran que son los países con mayor potencial de crecimiento para los próximos años. Dentro de este grupo se incluyen los cuatro mercados de crecimiento no BRIC (Corea del Sur, México, Indonesia y Turquía) y siete países emergentes (Egipto, Paquistán, Bangladesh, Irán, Nigeria, Filipinas y Vietnam) seleccionados de entre un universo de más de 140 países.

Las oportunidades de inversión más atractivas se concentran en los BRIC y los N-11. “Son los 15 países que realmente van a impulsar el crecimiento mundial”. En 2010, este conjunto de países representaban el 23% de la capitalización bursátil mundial. Para 2030 esperan que represente el 46%”, explica Kathryn Koch, estratega senior de cartera de GSAM.

La propuesta académica de O’Neill se ha convertido, con la aparición de los fondos de renta variable BRIC y N-11, en una estrategia de inversión. “No se trata de un término de marketing. Es un tema de inversión. Además de nuestro fondo BRIC, el fondo N-11 lanzado recientemente ha sido muy bien recibido por parte de los clientes y ya hemos empezado a recibir entradas”, afirma Koch.

El fondo, un UCITS con liquidez diaria, invierte en todos los países del grupo, salvo Irán, debido a restricciones legales y regulatorias. “Creemos que los principales mercados N-11 podrían tener un impacto mundial similar al de los BRIC, un término que ha sido adoptado por toda la industria. Desde que creamos el término BRIC, el PIB y el valor de los mercados de renta variable de estos países se ha triplicado”, destaca Koch.

El grupo de los N-11, comenta Koch, ofrece un gran potencial de crecimiento y diversificación, tanto geográfica como por fases de desarrollo de los países. Además, otorga exposición al consumo interno de estos mercados, que cuentan con unos datos demográficos muy atractivos.

Este año, el consumo de los N-11 superará al de Japón. Y se espera que se duplique en los próximos diez años. “Esto tendrá un gran impacto sobre las compañías domiciliadas en estos países”, dice Koch. Las materias primas sólo representan el 15% del índice de los N-11, frente al 40% de los BRIC y el 30% del total de emergentes.

Koch destaca que los N-11 ofrecen una mayor diversificación, por ejemplo, que los denominados mercados frontera (que tienen, por ejemplo, una exposición elevada a Oriente Próximo) tanto desde el punto de vista geográfico como, sobre todo, sectorial.

El sector financiero representa más de la mitad del MSCI Frontier Markets Index, frente al 30% en el índice N-11. El consumo, que apenas representa un 4% en los mercados frontera, supera el 20% en los N-11.

La inflación, una de las mayores amenazas al crecimiento emergente, es un problema más importante para los BRIC que para los N-11, apunta Koch. “La composición de los N-11 es más diversa. Cada país depende de unos catalizadores diferentes. Corea, por ejemplo, depende más de la demanda asiática que del consumo interno. En Bangladesh y Nigeria la inversión en infraestructuras constituye un elemento importante”.

El término N-11 fue acuñado en 2005 y el fondo se lanzó en enero de este año. Koch asegura que es posible que el universo de los N-11 cambie a lo largo de los años.

“Si quieres construir una cartera que refleje las oportunidades de crecimiento en el mundo, debes estar invertido en estos países. Los N-11 pueden ser la historia de inversión más atractiva para la próxima década. La inversión en N-11 se puede realizar, por sí sola, como una alternativa atractiva frente a los mercados frontera, o como complemento a los BRIC”, añade.

Diversificación

El equipo que gestiona el fondo N-11, compuesto por 14 profesionales, está liderado por Steven Barry, responsable de inversiones de renta variable fundamental. Cuenta con dos co-gestores regionales: Gabriella Antici, responsable de renta variable latinoamericana, y Rick Loo, responsable de renta variable asiática.

En total, el equipo de renta variable emergente de GSAM está compuesto por 27 profesionales que trabajan en las oficinas de Londres, Singapur, Shanghái, Mumbai, Seúl, Hong Kong y Sao Paulo. Entre todos, manejan 5.800 millones de dólares, con datos a cierre de 2010.

Los gestores del fondo GS N-11 Equity Portfolio se centran en la selección de valores. Pero el elemento macroeconómico también tiene importancia. El equipo maneja el peso que se da a cada país y podría decidir tener una exposición del 0% en un mercado concreto en un momento dado.

Tres cuartas partes de la cartera la ocupan empresas de los cuatro mercados de crecimiento y el 25% restante corresponde a empresas de los otros seis mercados emergentes del grupo.

Las empresas en las que invierten deben tener al menos 50 millones de capitalización bursátil. Cuando toman una posición, cuidan que se pueda liquidar en diez días. Hasta dos tercios de la cartera del fondo puede estar invertida en compañías de países que no sean N-11. De momento sólo hay una empresa de fuera del universo.

Como referencia para el fondo, que tiene en torno a unas 80 posiciones en su cartera, han construido un índice junto con MSCI, el MSCI GDP Weighted N-11 ex Iran Index. El índice se construye teniendo en cuenta el PIB de estos mercados y no su capitalización bursátil porque en GSAM consideran que eso refleja mejor la realidad de esos países y ofrece una mayor diversificación.

El objetivo del fondo es conseguir un alfa del 3% con un tracking error de entre el 5% y el 7%. “El producto es atractivo sobe todo para clientes de banca privada, pero hemos detectado también interés por parte de algunos institucionales”, explica Koch.

Por países, Sudáfrica y México son los dos mercados con una mayor sobreponderación en el fondo. Y Egipto, que pesa menos del 1% de la cartera, es la mayor infraponderación. Las dos mayores posiciones de la cartera son América Móvil y Walmex y, entre las diez primeras, también se encuentra Televisa, Grupo México y Bimbo.

Por sectores, el consumo es la mayor sobreponderación y las mayores infraponderaciones son el sector financiero y el industrial.

En términos de valoración, los N-11 cotizan con un PER de 13,1 veces, frente a las 11,9 veces de los BRIC y las 12,9 veces del conjunto de los emergentes. Y cotizan a 2,1 veces valor en libros, frente a 2 veces para el total de los emergentes y 1,9 veces de los BRIC.

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