Mercados de renta fija: la subida de los rendimientos va a continuar, en escalones y con más volatilidad


Siguiendo la estela de las alzas del bund alemán, los mercados europeos de renta fija han registrado un comportamiento muy negativo durante las últimas semanas. El espectacular aumento de los tipos de la deuda pública europea ha sorprendido a los inversores, no sólo por el momento en el que se ha producido, sino también por su amplitud y por su naturaleza. Sin embargo, en el pasado se han observado repuntes de los rendimientos durante los periodos de relajación cuantitativa en EE.UU. y en Reino Unido. Tradicionalmente, cuando se ponen en marcha programas de compra de activos, los mercados de bonos pasan por dos fases claramente diferenciadas: un primer movimiento de descenso constante de los tipos nominales, coincidiendo con los esfuerzos de expansión monetaria de los bancos centrales, y una segunda fase de aumento de los tipos nominales, en paralelo al ajuste de las previsiones de inflación. Sin embargo, en el periodo de corrección actual, el súbito ascenso del bund alemán se ha materializado en una subida del tipo real, pero sin que verdaderamente se hayan revisado las previsiones de inflación. 

En este contexto, R Euro Crédit ha demostrado su resistencia y se anota unas ganancias del 1,08%* desde comienzos de año, mientras que su índice de referencia cae un 1,55%. La reducción de la sensibilidad de la cartera a los tipos largos, a través de una gestión flexible y un posicionamiento favorable a los títulos con vencimientos intermedios (entre tres y cinco años), ha dado resultado. Este segmento es el que mejor ha resistido el movimiento de elevación de la curva y también es el que ha ofrecido las mejores primas de rendimiento. Una de las razones del comportamiento favorable de los tipos cortos es, obviamente, la política que aplica el BCE a sus tipos de referencia, que sabemos que estabiliza en niveles bajos los rendimientos de los bonos con vencimientos reducidos.

Además, sus decisiones de asignación de activos en el mercado de deuda corporativa, así como su selección de títulos, han permitido al fondo generar rentabilidades superiores en un entorno de fuertes presiones, marcado por la ampliación de los diferenciales. En definitiva, una estrategia ganadora que busca constantemente los factores de mercado que ofrecen recorrido y que da preferencia a los títulos con calificación BBB y BB dentro de la renta fija corporativa. En nuestra opinión, este universo denominado cross over (entre investment grade y high yield) encierra emisores con sólidas posiciones de tesorería e importantes reservas de liquidez disponibles, heredadas del ciclo de saneamiento que se puso en marcha después de la crisis, caracterizado por la restructuración de los negocios de estas empresas y el incremento de su rentabilidad. Estos emisores deberían beneficiarse de la mejoría de las perspectivas de crecimiento». 

No obstante, los mercados de renta fija deberían seguir registrando bastante volatilidad durante los próximos trimestres. La subida de los rendimientos nominales amenaza con continuar de forma no lineal, es decir, en escalones y con horquillas amplias. La tendencia al alza de los tipos de la deuda pública europea responde a un ciclo de normalización tras un largo periodo de descensos que, de algún modo, ha desajustado las valoraciones de los bonos hasta llevar los rendimientos a territorio negativo y provocar una burbuja. Probablemente habrá que esperar a que el bund supere un nuevo umbral durante los próximos meses. Aunque los mercados de bonos deberían seguir siendo volátiles durante los próximos trimestres, la singularidad de nuestra gestión de convicción debería permitir al fondo beneficiarse de la mejoría de los datos macroeconómicos y las previsiones de inflación en la zona euro.

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