Megatendencias de inversión: dos formas de participar en la temática del agua y en industrias asociadas


La búsqueda de megatendencias de inversión cuyas tesis sigan funcionando años (o incluso décadas) después sigue siendo uno de los santos griales de los inversores. La industria del agua es de corte conservador, con un negocio estable y demanda asegurada -sólo el 3% del agua del mundo es dulce y de esa cantidad sólo se puede utilizar la cuarta parte- y, al mismo tiempo, permiten participar en otras grandes temáticas que le van asociadas, como el cambio demográfico, consumo, la urbanización de países emergentes, la seguridad de los recursos naturales o la protección del medio ambiente.

En España están disponibles para el inversor dos fondos que invierten en esta temática y que cuentan con un dilatado track record (fueron lanzados entre el 2000 y el 2001), el Pictet Water y el Robeco SAM Sustainable Water; a continuación, se analizan los puntos clave de cada fondo. 

Visión de los gestores

Philippe Rohner es el co-gestor del producto de Pictet AM. Aporta algunos datos para entender mejor esta industria: “La naturaleza de las industrias del agua es conservadora y ha variado poco en años, pues requiere elevada intensidad de capital y enorme eficiencia energética. Su ventaja es que cuenta con alta visibilidad de flujos de efectivo. Además, a diferencia de otras industrias, no hay riesgo de sustitución y, a diferencia de otros servicios públicos, las decisiones de infraestructuras relacionadas con agua son locales”, indica el gestor del Pictet Water. A la hora de elegir valores para la cartera de su fondo, Rohner indica que es conveniente “seleccionar puntos de entrada en empresas de servicios públicos regulados con capacidad de invertir en infraestructuras y crecimiento muy estable de flujo de caja”. 

Rohner también indica que esta industria puede beneficiarse de las dificultades de las administraciones públicas para atajar los desequilibrios entre oferta y demanda – por ejemplo, los gobiernos de China y EE.UU. han mostrado su preocupación por los efectos geopolíticos de la escasez del agua-, facilitando la participación del sector privado. Según cálculos del experto, el porcentaje de población mundial que recibe agua potable y sanitaria de proveedores privados puede llegar al 16% este año y al 21% la próxima década. “Es evidente que hay exceso de demanda y las tarifas tienden a aumentar por encima de la inflación para ajustarse a costes.  A largo plazo el precio del agua sube anualmente más rápido que el petróleo y con menor volatilidad”, concluye.

Desde Robeco hacen notar igualmente el fuerte contraste entre el comportamiento del agua frente a otras commodities, que se están viendo afectadas por factores como el desequilibrio entre oferta y demanda, la sustitución por otros recursos y la aplicación de medidas para mejorar la eficiencia. “La evolución en el largo plazo demuestra que sólo la eficiencia en el uso de recursos y la innovación permiten un crecimiento económico sostenido”, señalan desde la firma, por lo que su visión se concentra en “inversiones en tecnologías y productos innovadores a lo largo de toda la cadena de valor del agua que ayudarán a afrontar su escasez”, a través de la diversificación desde otros recursos naturales y las asignaciones a renta variable con un enfoque global. 

Construcción de las carteras

Las ventas de la industria del agua alcanzan el medio billón de dólares globalmente, pero sólo el 15% de las empresas que lo integran son cotizadas. Desde Pictet indican que “la gran mayoría de activos son propiedad pública, de municipios, pero a lo largo de la cadena de valor añadido hay numerosos servicios proporcionados por varias industrias”, por lo que contabilizan 300.000 empresas relacionadas, de las cuales cotizan 850 en bolsa y, de esta cantidad, han identificado a 300 con una exposición significativa (al menos el 20% de ventas/beneficios), con una capitalización de 31.500 millones de dólares. La gestora también tiene en cuenta a otros sectores que realizan un uso intensivo de agua como el agrícola, que supone un 2% de su universo de inversión. 

La cartera mantiene actualmente peso repartido entre servicios (abastecimiento, tratamiento) y valores industriales (tecnología), que entienden como una mezcla equilibrada de posiciones conservadoras y de crecimiento en la cadena de valor del agua.  La construcción de la cartera empieza por un proceso en el que se busca pureza de exposición al tema, con el objetivo de que al menos dos tercios del fondo tenga exposición directa. Como resultado, el fondo presenta un sesgo hacia compañías de pequeña y mediana capitalización, al ser las que presentan un mayor porcentaje de ventas y beneficios en la temática (la capitalización media de la cartera es de 4.700 millones de dólares). La cartera está concentrada en unos 70 nombres, de los cuales un 44% de las compañías son estadounidenses. También presenta exposición a Europa, China y Japón. 

En cambio, el equipo del Robeco SAM Sustainable Water realiza un proceso de selección en cuatro fases. Se parte de un universo en el que se identifican a las compañías con exposición directa a la temática y se les aplica un filtro por capitalización, desechando a aquellas con un valor en bolsa inferior a 200 millones de dólares y volumen de negociación inferior a un millón de dólares. A continuación, se las divide en cuatro segmentos en función de los temas de crecimiento a los que están expuestos: bienes de capital y químicas, construcción y materiales de construcción, calidad y análisis y utilities; en conjunto constituyen un universo de valores elegibles compuesto por 172 nombres. Dentro de cada segmento se  identifica a las compañías que ofrecen mejores oportunidades a través de un triple análisis de sus fundamentales, momento y visibilidad del negocio y sostenibilidad de las tendencias a las que están expuestas.

Después, se determina la valoración de las compañías, guiándose por el criterio de crecimiento a precio razonable y finalmente se procede a la construcción de una cartera concentrada (actualmente cuenta con 78 valores) en el que todas las compañías deban presentar una exposición directa a la temática de al menos el 20% de sus ingresos en la cadena de valor del agua. Todo el proceso está marcado además por el activismo del equipo en las empresas en las que invierten. 

Los dos fondos se comparan con el índice MSCI World, aunque en ambos casos presentan un alto grado de diferenciación respecto al selectivo y una beta más baja (inferior a uno en ambos casos). El Picter Water ha sido capaz de generar una rentabilidad anualiza de 6,14% frente a 5,15% del índice desde su lanzamiento, mientras que el Robeco SAM Sustainable Water ha generado un rendimiento medio del 10,7% desde su lanzamiento. 

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