Mark Mobius: “Incluso si Modi consigue una fracción menor de las reformas prometidas en India lo veríamos como un éxito”


Estados Unidos y China han acaparado los titulares en prensa la mayor parte de 2015, y mientras tanto se prevé que India –que ya es la tercera economía mundial si se toma como parámetro la paridad del poder adquisitivo- crezca más que ambos países este año y el que viene. Distintas son las perspectivas para la renta variable del país: tras vivir un 2014 extraordinario, en 2015 el mercado se ha resentido de las dificultades del gobierno de Narendra Modi para implementar el sustancial paquete de reformas que anunció al tomar posesión del cargo. 

Para Mark Mobius, gestor de Franklin Templeton Investments, se ha tratado más bien de una decepción en las elevadas expectativas de los inversores, pues declara: “Las medidas que hemos vistos han sido buenas, y damos la bienvenida como inversores a todos los pasos que pueda tomar India en la dirección correcta. Ciertamente nos habría encantado tener todas las reformas que prometió Modi inmediatamente implementadas, pero reconocemos que es una tarea difícil cuando los partidos de la oposición – que han obstaculizado parte de la legislación- han tenido que ser incluidos en el proyecto. Incluso si Modi consigue una fracción menor de las reformas prometidas lo veríamos como un éxito”. 

El gestor destaca el conjunto de reformas englobadas en la campaña “Make in India”, con las que Modi pretende atraer inversión extranjera al país “con el objetivo de transformar a India en un gran centro global de producción”. El programa ha identificado 25 sectores económicos – automovilística, aviación, químicas, tecnología de la información, farmacéuticas- claves para atraer inversores. Mobius indica que el país dispone de un gran margen de maniobra, especialmente si se compara con China – inmersa en el proceso contrario-: la producción industrial supone el 16% del PIB indio y un 1,8% de la producción mundial, frente al 34% del PIB hino y el 13,7% de la contribución china a la producción mundial. 

El veterano gestor es consciente de que los mercados emergentes han sufrido extraordinarias dificultades en los últimos meses, que han lastrado su comportamiento frente a los mercados desarrollados: “El mercado indio ha sufrido igualmente algunos episodios de volatilidad. Sin embargo, creemos que esto cambiará en el futuro próximo por dos importantes razones: la primera, que muchos inversores están infraponderados en mercados emergentes al haber rotado sus activos y la segunda, que en general las economías emergentes han experimentado tendencias de crecimiento económico más fuertes que los mercados desarrollados en la última década, una tendencia que esperamos que continúe”. Mobius recuerda que la previsión de crecimiento de India para este año se sitúa en el 7,3% y en el 7,5% para 2016. 

¿India se suma al club de los estímulos?

El crecimiento de India, a diferencia de EE.UU. y la propia China, viene acompañado de inflación: el Banco de la Reserva de India (RBI por sus siglas en inglés) ha recortado los tipos de interés en varias ocasiones este año para mantener la estabilidad de precios, pero sigue teniendo margen de actuación de sobra dentro de los límites de la ortodoxia. “Hay una considerable confusión en torno a la inflación en India”, indica el experto. Éste comenta que, si se observa el índice de precios al por mayor (IPM) de India, “parecería que el país está en modo deflacionario desde que la lectura del índice fuera del 4,54% en septiembre de 2015. Sin embargo, la inflación medida por el IPC era del 4,41% en septiembre. Esta brecha es una preocupación para cualquiera que mire los números de la inflación e intente darles sentido, así como por las implicaciones que traiga para el mercado”, observa. 

Mobius indica que tanto miembros del actual gobierno de Narendra Modi como algunos de los hombres de negocios más destacados del país se han quejado públicamente de lo elevado del precio del dinero – situado actualmente en el 6,75%- “pero Raghuram Rajan, el gobernador de la Reserva del Banco de India ha sido reacio a bajar los tipos de interés mucho y demasiado rápido, al temer que la inflación pudiera exacerbarse”. Rajan ha recortado en cuatro ocasiones los tipos de interés este año, hasta 125 puntos básicos, alegando en varios comunicados la presencia de riesgos bajistas sobre el crecimiento y la caída en agosto del IPC hasta su nivel más bajo desde noviembre de 2014, pero también indicando que la inflación podría recuperar terreno en los próximos meses al revertirse algunas de las tendencias que hasta ahora la habían empujado a la baja. “Creo que el RBI seguirá siendo muy cauto de aquí en adelante respecto a rebajar más los tipos de interés, pero mucho dependerá de la inflación doméstica y de si el crecimiento económico se acelera o mengua”, comenta al respecto.

“No hay duda de que, desde 2013, tanto los precios al por mayor como al consumidores han caído sustancialmente en India”, continúa. El veterano inversor procede a explicar de forma didáctica las diferentes composiciones de los indicadores que miden el coste de la vida en el país: “Hay un entendimiento de que el IPM es bastante diferente en su composición respecto al IPC. El IMP se centra en los precios de bienes negociables como gasolina y acero, que han caído exageradamente en los mercados internacionales. El IPC se centra más en artículos como comida, bebida, viviendas, servicios básicos y ropa, sobre los que no han tenido una gran influencia los precios de las materias primas, al menos en el corto plazo. El debate continúa, pero la tendencia bajista de ambos índices de la inflación es un buen augurio para los tipos de interés indios, y pensamos que debería ser de apoyo para la renta variable de India, asumiendo que no haya shocks externos inesperados”. 

 

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