Los inversores españoles son cada vez más conscientes de las amenazas para sus carteras y se sienten indefensos cuando se enfrentan a ellas


Los inversores españoles son cada vez más conscientes de las amenazas para sus carteras y se sienten indefensos cuando se enfrentan a ellas. El 77% se siente incapaz de proteger sus inversiones frente a las sacudidas del mercado, según la cuarta Encuesta 2015 a Inversores Particulares en España de Natixis Global AM. El estudio forma parte de un estudio global más amplio realizado en enero y febrero de 2015 con un panel de 7.000 inversores (500 en España) de 17 países de Asia, Europa, América y Oriente Medio, así como de Australia y tiene como objetivo explorar y hacer un seguimiento de las actitudes cambiantes de los inversores particulares de todo el mundo con el fin de comprender mejor sus esperanzas y temores y, por tanto, perfeccionar la capacidad de la industria para prestar mejores servicios y satisfacer sus necesidades y objetivos.

Actualmente, el 76% en España (el 69% a nivel mundial) coincide en que los enfoques tradicionales de asignación de carteras (combinar sólo acciones y bonos) no son la mejor manera de conseguir rentabilidad. Por tanto, buscan nuevas estrategias que puedan ayudarles a proteger mejor sus carteras frente a la volatilidad de los mercados (81%), diversificar los riesgos (79%) y generar fuentes de ingresos nuevas y fiables (79%). Aunque más de tres cuartas partes (77% tanto en España como a nivel mundial) de los inversores dicen confiar en su instinto al tomar decisiones de inversión, el 61% afirma que se esfuerza por evitar la toma de decisiones emocionales cuando aumenta la volatilidad en el mercado. Esta es una de las principales razones por las que muchos demandan una mayor sensación de seguridad y orientación financiera.

De hecho, el 82% de los inversores españoles, incluyendo a los que no cuentan con asesores, considera que es importante obtener asesoramiento financiero profesional para tomar decisiones de inversión. Sobre esta realidad, Sophie del Campo, directora general para Iberia y directora del negocio latinoamericano de la entidad explica que "casi la mitad de los inversores españoles dicen estar dispuestos a asumir más riesgos que hace un año, y por ese motivo los asesores deben situar la gestión del riesgo en el primer lugar de la lista de sus clientes. Los inversores deben saber que necesitan diversificar sus inversiones y evaluar el uso de activos alternativos. También deben ser conscientes de que la probabilidad de lograr sus objetivos será mayor si evitan tomar decisiones de inversión emocionales", asegura.

Los datos que arroja el estudio son contundentes a la hora de poner de relieve las preocupaciones de los inversores. La mitad de los españoles considera que sus inversiones se comportarán mejor este año que el pasado, pero la mayoría teme que existan amenazas potenciales para éstas. Entre ellos, el 49% menciona una recesión en la eurozona en los próximos 12 meses y muchos temen la aparición de nuevas burbujas de activos (46%), un bajo crecimiento mundial (41%), una desaceleración económica mundial (34%) y a las tensiones geopolíticas (30%). Y, lo más importante, el 77% de los españoles afirma que se siente incapaz de proteger sus inversiones ante posibles retrocesos y sacudidas del mercado.

"Los inversores españoles son muy conscientes de los factores económicos y políticos que pueden afectar al valor de sus inversiones. Muestran cierta confianza en el comportamiento de sus carteras a corto plazo, pero esta confianza puede tener sus límites, especialmente porque muchos inversores carecen de objetivos financieros claros", señala Sophie del Campo. Ahora, solo el 37% de los inversores españoles declara tener objetivos personalizados y solo el 24% cuenta con un plan financiero para alcanzarlos. “Actualmente, los inversores quieren soluciones que puedan generar rentabilidades más altas y proporcionar protección frente a la volatilidad del mercado. Pero es importante que les asesoremos en la construcción de carteras con una visión de largo plazo, basadas en planes financieros que se ajusten a sus necesidades tanto presentes como futuras", apunta la experta.

Por tanto, para Sophie del Campo “el reto para los asesores financieros es ofrecer soluciones adecuadas a las nuevas exigencias de los inversores, que necesitan ayuda y formación a la altura de sus aspiraciones financieras. Aunque siguen siendo alcistas en renta variable este año, están abiertos a invertir de manera diferente, e incluso impacientes por hacerlo”. En este sentido, los inversores tienen una amplitud de miras cada vez mayor y se muestran dispuestos a incluir activos alternativos. Aunque el 54% de los españoles ya está invirtiendo en activos alternativos, la encuesta revela que hasta el 71% de los inversores que cuentan con un asesor consideraría las inversiones alternativas si se lo recomendara éste.

La sensibilidad ante la seguridad en la jubilación está aumentando

Paso a paso, crece el número de inversores españoles que se fija objetivos a largo plazo. De hecho, el 72% afirma ahora que la jubilación es su principal enfoque de inversión. Además, el 68% de los españoles encuestados considera que la responsabilidad de la jubilación se está trasladando desde los gobiernos y los empresarios a los individuos. En España, el 50% de los inversores afirma que la principal amenaza para su bienestar financiero durante la jubilación es no haber ahorrado lo suficiente, y este porcentaje es el más alto asignado a cualquier factor social, de mercado, económico o político. Además, el 40% cita la insuficiencia de las pensiones públicas, seguida de la situación financiera del sector público (36%) y la inflación (33%).

¿Exuberancia racional en 2015?

En cuanto al corto plazo y las rentabilidades previstas para 2015, la encuesta revela un alto nivel de optimismo entre los inversores de todas las edades y niveles de activos. Una confianza potencialmente impulsada por las ganancias de dos dígitos de la renta variable en 2014 en gran número de países, evidente incluso entre los inversores de países donde las bolsas retrocedieron y las economías tienen dificultades para crecer. Según la encuesta, el 50% de los inversores españoles (44% en todo el mundo) considera que sus inversiones se comportarán mejor en 2015 que el año pasado. En cuanto a la rentabilidad esperada, los inversores indican que, para satisfacer sus necesidades financieras, necesitan una rentabilidad anual media del 10,2% después de descontar la inflación; y hasta el 71% considera que estas proyecciones de rentabilidad de la inversión son realistas.

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