Los dividendos dan un segundo pasito hacia atrás


Medido en dólares, los dividendos mundiales cayeron un 6,3% interanual durante el primer trimestre del año, hasta los 218.000 millones, el segundo descenso trimestral consecutivo y el más pronunciado desde el primer trimestre de 2010. Esto hizo retroceder el valor del Henderson Global Dividend Index, el termómetro de los dividendos creado por Henderson Global Investors, hasta los 158,2 puntos. Esto ha llevado a la gestora a reducir sus previsiones en materia de dividendos para 2015, hasta 1,13 billones de dólares, un descenso en tasa general del 3% en comparación con 2014. El dato es decepcionante para aquellos que creen que el crecimiento del dividendo es síntoma de buena salud corporativa, si bien la decepción que muestra este panorama general podría verse al menos paliada por unos datos subyacentes que podrían considerarse más esperanzadores.

Para Alex Crooke, director del equipo de Global Equity Income de la entidad, “a pesar de la revisión a la baja de nuestras previsiones, hay muchos motivos para ser optimistas. Japón, el segundo mercado más importante del mundo en lo que a repartos se refiere, está experimentando un cambio cultural hacia el aumento de los dividendos abonados, desbloqueando así grandes reservas de efectivo en una zona geográfica que tradicionalmente ha arrojado pocas rentabilidades. Sin embargo, en Europa —a pesar de registrar un crecimiento modesto de los dividendos— las cifras se perfilan ligeramente por encima de lo previsto. Entretanto, Estados Unidos muestra una trayectoria imparable y es probable que bata nuevos récords este año”. De hecho, el robusto crecimiento de los dividendos en EE.UU. protagonizó una excelente contribución: las empresas americanas distribuyeron una cifra récord de 99.400 millones de dólares en el primer trimestre.

En la firma entienden que el crecimiento subyacente a escala mundial del 10,9% interanual resulta esperanzador. “El efecto excepcional de la disminución de los dividendos extraordinarios explica gran parte del descenso general. No obstante, la notable fortaleza del dólar también redujo la tasa de crecimiento. Los dividendos en Europa cayeron un 2% (en tasa general), hasta los 34.300 millones de dólares, aunque registraron un crecimiento subyacente del 15,2%. El efecto de la apreciación del dólar será aún mayor en el segundo trimestre, momento en que Europa y Japón abonan gran parte de sus dividendos anuales”. Crooke estima que, de persistir los tipos de cambio actuales, la repercusión podría ascender a 40.000 millones de dólares. “En cualquier periodo concreto, los tipos de cambio pueden tener un efecto muy marcado en los repartos de dividendos pero, con el paso del tiempo, éste se equilibra casi totalmente, por lo que los inversores pueden obviarlo en gran medida si adoptan un enfoque más a largo plazo”. (Acceda al informe completo).

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