Lo que el BCE puede y no puede comprar


El programa de compra de activos anunciado por el BCE ha generado numerosas preguntas entre la comunidad inversora. Una de ellas hace referencia a qué países serán los más beneficiados del QE europeo. El pasado mes de marzo Funds People publicaba un artículo en el que Amundi los identificaba. Según un análisis realizado por la entidad sobre el impacto real que podría tener en el mercado la intervención del BCE, en un entorno en el que los gobiernos no están emitiendo más deuda, en el que aparece un nuevo comprador que va a adquirir bonos a cualquier precio, y entidades financieras y aseguradoras, por su estructura de negocio, van a seguir manteniendo activos de deuda con máxima calificación crediticia, los países core serían, sobre el papel, los más beneficiados, ya que el impacto sobre el mercado de deuda alemán u holandés podría ser mayor (leer más).

El estudio realizaba un minucioso análisis sobre el tamaño del mercado de cada país, lo que aporta cada estado miembro al BCE, las compras que previsiblemente la autoridad monetaria europea realizaría de bonos de cada país y la deuda pública que actualmente estaba en manos de bancos e instituciones financieras. ¿Introdujo Mario Draghi alguna novedad en su discurso de la semana pasada? Excepto por la protesta realizada por una mujer en forma de lanzamiento de confeti, no hubo sorpresas en la rueda de prensa del BCE. El presidente de la autoridad monetaria confirmó que las compras de activos continuarían “hasta que veamos un ajuste prolongado en la tendencia de la inflación”, descartando cualquier especulación sobre tapering en el corto plazo, explican en un informe desde J.P.Morgan AM.

A pesar de intensificarse los debates sobre un impago de Grecia y las noticias acerca del acercamiento informal de los griegos al FMI para retrasar los pagos de intereses, las tires continúan reduciéndose. En este sentido, las tires de los bunds se fueron a territorio negativo en los vencimientos a nueve años, mientras que las tires a diez años están ya en el umbral de cero. Con las tires todavía cayendo y el BCE sin poder comprar bonos por debajo de su límite del -0,2%, la pregunta que continúa en el aire es si los responsables de diseñar y ejecutar las políticas tendrán que enfrentarse a una escasez de bonos gubernamentales europeos, así como cuánto tiempo pasará antes de que tengan que cambiar de estrategia. “Por ahora, Draghi cree contar con la flexibilidad suficiente como para encontrar suficiente papel en el mercado si las valoraciones siguen ajustándose”, asegura Manuel Arroyo, director de análisis y estrategia de J.P.Morgan AM para Iberia.

En el siguiente gráfico realizado por J.P.Morgan AM junto con Bloomberg, se identifica lo que el BCE ya no puede comprar (en rojo están los bonos gubernamentales con vencimientos con tires negativas y en verde los vencimientos con tires positivas). En la línea vertical se indica el país y en la horizontal el vencimiento de los bonos expresado en años.

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