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Latinoamérica: ¡donde las oportunidades de inversión abundan!


La realidad es que América Latina ha avanzado mucho durante la última década, colocando a la región como un componente básico de las asignaciones de activos globales, dada su atractiva proporción riesgo-recompensa para aquellos con un horizonte de inversión mayor al muy corto plazo. Entonces, ¿cuánto ha cambiado? Mucho, dice Will Landers, Director Senior de Portafolio en su último comentario sobre América Latina (para leerlo en su versión original, consultar el archivo adjunto).

Inflación bajo control

Para empezar, la hiperinflación es algo del pasado. Brasil fue el más conocido por la hiperinflación en la década de los 80s y 90s -llegando la inflación a superar el 80% mensual, en 1989. El " Plan Real ", iniciado por el entonces ministro de Hacienda, Fernando Henrique Cardoso, en julio de 1994, marcó el final de la hiperinflación con base en tres pilares: establecer metas de inflación, que es la única misión del banco central de Brasil, una divisa que cotiza libremente y por último, un superávit primario para reducir los niveles de deuda del país. Todo esto ha colocado a Brasil en una posición en la que el banco central dirige la política monetaria para controlar el punto decimal de la tasa de inflación anual del país. Otras economías atractivas de la región como México, Chile, Colombia y Perú tienen una política similar en la misión de establecer metas de inflación, lo que permite a estos países lograr tasas anuales de inflación de un solo dígito.

La riqueza de las naciones

Las tasas de inflación más bajas han tenido el mayor impacto en el crecimiento de la demanda interna en estas economías. Está bien documentado que la inflación es una carga fiscal en las economías en general, pero especialmente en los segmentos menos favorecidos de la población. La caída de la inflación permitió que las tasas de interés internas bajara, pero también permitió que los salarios aumentaran en términos reales. Una vez más, esto ha sido muy evidente en Brasil, donde la distribución del ingreso ha mejorado a niveles no vistos en muchas economías -el 10% de la población más pobre de Brasil tuvo un crecimiento del 69% en ingresos anuales desde 2001 hasta 2009 (frente a un incremento en ingresos del 13% entre el 10% más rico).

Este "efecto riqueza" se multiplica por el hecho de que la región se ve favorecida por una de las más atractivas pirámides demográficas en el mundo, con un 55% de su población por debajo de los 30 años. Como resultado, no es sólo cuestión de que su población sea joven, si no que esta población está llegando a ganancias máximas en un momento de prosperidad económica, lo que debería dar continuidad a su crecimiento.

El crecimiento del consumo interno, junto con una inflación baja, ha ayudado a los países a generar fuertes ingresos fiscales, que a su vez se utilizaron para reducir el nivel de deuda. Si bien el incumplimiento de pago en Argentina del 2001 aún está fresco en la mente de muchos inversionistas, la mayor parte de Latinoamérica tiene una calificación de grado de inversión de las principales agencias calificadoras, y muchos de ellos también con perspectivas positivas. Las reservas de divisas se posicionan en niveles récord en la mayoría de los países, con reservas que superan la deuda denominada en dólares. La dependencia de la región en mercados de deuda externa ha disminuido significativamente, como lo demuestra la ausencia de una crisis de liquidez o la presión en su sistema financiero durante la crisis financiera estadounidense de 2008-09.

No se trata sólo de materias primas

Por otra parte, el crecimiento del consumo interno aleja a América Latina de ser "sólo" un tema de materias primas. Las materias primas son sin duda importantes para muchos países de la región, y muchas empresas que cotizan en sus bolsas. Desde el petróleo en México y Venezuela hasta el cobre en Chile y Perú, las materias primas pueden ser un factor importante para el crecimiento económico. El mercado bursátil de Brasil también está liderado por dos gigantes de las materias primas -Petrobras en petróleo y la minera Vale (especialmente hierro, pero también cobre y níquel). Las exportaciones generales (y no sólo las de materias primas) representan menos del 10% del PIB de Brasil, una menor participación en el PIB que incluso Estados Unidos. China representa aproximadamente 17% de las exportaciones brasileñas, así que menos del 2% del PIB, lejos de ser un impulsor del crecimiento económico. China es un socio comercial más importante para países como Chile y Perú, donde el cobre representa una parte más grande del producto interno bruto.

Nuestra estrategia

La estrategia de nuestro equipo de inversión es buscar, en lo posible, la historia de crecimiento interno presente en muchos países de la región. Esperamos que el crecimiento del crédito siga siendo un motor del consumo interno, los niveles de penetración del crédito aún son inferiores a los de la mayoría de las regiones del mundo, y las hipotecas hasta hace sólo recientemente se convirtieron en un instrumento financiero atractivo para bancos y consumidores.

No coincidimos con quienes dicen que estamos en medio de una burbuja de crédito, especialmente en Brasil, dado que las tasas de penetración todavía son una de las más bajas del mundo y el porcentaje de ingresos de los hogares dedicado a cumplir con dicha deuda no ha aumentado sustancialmente desde 2009. Más del 70% de nuestras inversiones son en empresas cuya actividad se centra en las economías nacionales de la región, bancos, minoristas, empresas de consumo, constructoras, empresas de servicios, operadores inalámbricos y otras empresas que se benefician del crecimiento interno.

En nuestra opinión, el mayor reto de invertir en América Latina es la falta de mercados de valores bien diversificados y líquidos más allá de los mercados más grandes: Brasil y México. La región andina -Chile, Colombia y Perú- ofrece atractivas oportunidades de inversión, pero pocos valores para invertir. A diferencia de Brasil y México, los fondos de pensiones locales (así como los inversionistas minoristas locales) tienden a dominar el flujo, en algunos casos reduciendo el "free float" activo (los fondos de pensiones tienden a ser inversionistas a largo plazo). Ha habido pocas ofertas públicas en la región andina, por lo que la capacidad de los inversionistas para desarrollar portafolios en estos países es limitada. Sin embargo, esperamos que la conformación del Mercado Integrado de Latinoamérica (MILA) promueva que nuevas empresas emitan acciones y aumenten la profundidad de estos mercados en valores invertibles.

En general, América Latina ha avanzado un largo camino para convertirse en una interesante alternativa para los inversionistas, locales o globales. Si bien no hay mercado que demuestre ser un refugio seguro en momentos de alta tensión, la región ha demostrado su capacidad para diferenciarse cuando los fundamentales dirigen el mercado, superando a los mercados globales cuando el foco es el país y los fundamentales específicos de las compañías. ¿Estamos ingresando en otra de esas etapas? Sólo el tiempo (y Europa) lo dirán.

 

 

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