Las tripas del Aberdeen Global – Japanese Equity: el fondo reconocido por Morningstar como mejor producto de renta variable japonesa de 2014


En marzo, Morningstar reconocía al Aberdeen Global - Japanese Equity como el mejor fondo de renta variable japonesa de 2014. La firma de análisis destacaba de este producto lo bien que había sido capaz de sortear los altibajos sufridos por la bolsa nipona a lo largo del año, situándose en el primer decil de su categoría. Gestionado por Kwok Chern-Yeh (en la imagen) desde Tokio junto a cuatro profesionales más, el equipo ha conseguido cosechar una rentabilidad en el último año del 36,3%, batiendo en 5,6 puntos al Topix. Los resultados históricos de la estrategia han acompañado. A tres años la rentabilidad anualizada ha sido del 25,5%, 1,25 puntos más que el índice, mientras que a cinco las ganancias alcanzan el 14,97%, 3,11 puntos por encima del selectivo. La ratio de Sharpe a tres años es del 1,91. Desde que Kwok Chern-Yeh tomase las riendas del fondo en 2010, el fondo ha sido primer decil en cuatro de los últimos cinco años. Se quedó rezagado en 2013, año de fuerte subida del mercado nipón.

La filosofía de inversión es similar a la que siguen el resto de estrategias de Aberdeen. El proceso se basa en una visión muy largo-placista con respecto a los títulos que incorpora en la cartera. De hecho, hay nombres que llevan en el fondo más de diez años. La rotación de la cartera es muy baja. Durante los tres últimos años, por ejemplo, se ha situado entre el 15% y el 25%. El equipo gestor se muestra muy cauto a la hora de construir y deshacer posiciones. No tienen prisa por invertir en un valor. Si cumple los requisitos exigidos, construyen una pequeña posición, que van aumentando si la confianza en la compañía y sus perspectivas son favorables. Previamente, la empresa ha tenido que pasar una due diligence en la que intervienen diferentes miembros del equipo de Aberdeen, no solo el afincado en Japón, sino que también el de renta variable Asia-Pacífico, que lidera desde Singapur Hugh Young.

El equipo de gestores de Aberdeen en Asia está compuesto por 45 miembros. Siempre han defendido que el hecho de estar repartidos por todo el continente les permite tener una visión global e identificar mejor las oportunidades de inversión. Existe mucha interacción entre todos sus miembros. En este sentido, es frecuente que un gestor de Singapur vaya a Tokio a conocer de cerca una compañía y viceversa, lo que se denomina el cross coverage. El objetivo es no perder el contacto con el mercado regional, entender el modelo de negocio de cada compañía y mantener una cierta neutralidad y distancia con respecto a las cotizadas. Cada gestor que se reúne con el equipo directivo de una empresa elabora una ficha sobre la compañía que visita, emitiendo una opinión sobre la misma. Dicho documento está colgado en una base de datos común para todos los miembros del equipo de Aberdeen a nivel global (ver modelo de ficha de los campos que la componen).

A la hora de analizar una compañía, el equipo de renta variable asiática de Aberdeen otorga mucha importancia al gobierno corporativo. De hecho, nunca invierten en una compañía que no conozcan a sus responsables. Consideran que la gobernanza corporativa es un factor muy importante a tener en cuenta a la hora de invertir en Asia. En la región, el marco del gobierno corporativo es diferente que en Estados Unidos o Europa. En el caso del Aberdeen Global - Japanese Equity, el equipo busca tres cosas en una cotizada: calidad y gobierno corporativo sólido acompañado por un precio razonable. La estrategia de Kwok Chern-Yeh pasa por una cartera concentrada, compuesta por 35 compañías, a través de la cual intenta aportar valor eligiendo las mejores empresas sin tener en cuenta al índice de referencia, en este caso, el Topix. Es un producto flexible que no se impone restricciones más allá de las que dicta el sentido común en lo que a concentración de riesgo se refiere.

Actualmente, la estrategia destaca por dos factores. En primer lugar, por la gran apuesta que hace por compañías de bienes de consumo y de salud. También tiene un sesgo importante a aquellas empresas exportadoras japonesas que venden sus productos a los mercados emergentes de la región asiática. La otra característica de la estrategia es la infraponderación del sector financiero. Actualmente, sólo el 7% de la cartera está invertida en esta clase de compañías, frente al 17% que pesa el sector en el índice. Japón es un país sobrebancarizado y los márgenes que ofrece este sector son reducidos. Dada la filosofía basada en la calidad, el gestor considera que el sector financiero y la banca japonesa es donde menos oportunidades de inversión existen. En estos momentos, el equipo no tiene previsto realizar cambios en la estrategia y van a seguir apostando por este posicionamiento.

La estrategia del fondo resulta bastante sencilla de comprender. De hecho, a la hora de implementar las ideas, ni siquiera utilizan derivados. Al gestor le gusta invertir en empresas menos apalancadas que la media. En este sentido, la ratio de endeudamiento (debt/equity) de los valores que mantiene en cartera es del -11,3%, frente al 36,3% del mercado (en ambos casos se excluyen bancos y compañías de seguros). Por el contrario, el PER de las compañías en las que invierte tiende a ser superior a la media del mercado. La beta de la cartera es inferior a uno, el tracking error se mueve entre el 4% y el 10% y el fondo está completamente invertido. La mayor parte de la cartera está en empresas de gran capitalización (85%), si bien también introduce compañías de mediana capitalización (14%). Las diez primeras posiciones representan el 45% del total. Shin-Etsu Chemical (6%) y Fanuc (5,2%) son actualmente los valores con un mayor peso.

Profesionales
Empresas

Lo más leído

Próximos eventos