Las estrategias de los selectores españoles para afrontar el nuevo entorno de volatilidad en los mercados de renta variable


La corrección sufrida por los mercados durante el verano ha dilapidado en cuestión de días las ganancias que muchos inversores habían cosechado en 2015 en renta variable europea. Esto ha hecho que sean muchos los que se pregunten si estamos ante un cambio de tendencia o ante un mero alto en el camino. Sea una cosa u otra, algunos inversores parecen estar dando un sesgo más defensivo a sus carteras en lo que respecta a sus posiciones en renta variable. “Estamos percibiendo un traslado de flujos hacia estrategias más conservadoras”, asegura Luis Ojeda, responsable de Deutsche Asset & Wealth Management para Iberia, en una entrevista concedida a Funds People. En el caso de la gestora alemana, el interés se centra concretamente en el Deutsche Invest Top Dividend y CROCI. Algunos selectores de fondos confirman esta tendencia.

En el caso de Andbank, por ejemplo, los cambios que han realizado recientemente en la cartera ha sido sustituir el Robeco Global Consumer Trends, fondo de renta variable global que juega la temática de consumo y con un sesgo en su estrategia al consumo emergente, por el Deutsche Invest Top Dividend, centrado en la selección de valores que repartan dividendos de manera estable (entre un 3,5%-4% en los últimos años) y que destaca por presentar una menor nivel de volatilidad, explica Francisco Javier Velasco, analista de la entidad. En este sentido, el experto asegura que las nuevas preferencias de los inversores se están centrando básicamente en activos con generación de rentas como es la temática de dividendos y apostando por sectores más defensivos, como el de telecomunicaciones y utilities. Pero hay quien ni está haciendo ese movimiento, ni lo recomienda.

Entre ellos está Diego Fernández Elices, director de selección de fondos en A&G. “Las estrategias de dividendo llevan siendo superventas mucho tiempo y han funcionado bien, pero nosotros no hemos participado demasiado de ellas. Hay apetito por las rentas y esto es una forma de conseguirla. Tiene sentido en un entorno de tipos de interés tan bajos en el que hay pocos activos que te paguen un cupón decente, pero para invertir en acciones, no nos gusta separar rentas de rendimiento del capital. Pensamos que la alta rentabilidad por dividendo está en general cara, precisamente por haber estado tan demandada y podemos estar cerca de un movimiento contrario en el que lo que ofrezca cierta seguridad sea una valoración razonable y no necesariamente una alta rentabilidad por dividendo o un balance muy sólido”.

En su lugar, Fernández Elices y su equipo están apostando por una transición de ‘quality growth’ a ‘value’, pero a través de fondos flexibles que hagan esta transición por ellos y no aquellos que compran con la valoración como único argumento. “Un buen ejemplo de eso es el fondo Eleva European Selection, que ya tiene un 60% de su cartera en ideas que el gestor considera value, cuando ha estado muy orientado a crecimiento durante los últimos años”, ejemplifica.

Además de las estrategias de rentas, otra tipología de producto de renta variable que ha despertado interés –sobre todo tras la vuelta de la volatilidad al mercado- ha sido la de mínima volatilidad. Hay quien ya las ha incluido en cartera, recurriendo en este caso a herramientas de gestión pasiva, concretamente un ETF de BlackRock. “Este año introdujimos el iShares MSCI World Minimum Volatility en nuestras carteras de renta variable (un 5% concretamente) al entender que las bolsas habían subido mucho y se habían encarecido en tres meses. No vendimos completamente ningún fondo de renta variable, si bien redujimos inversión en algunos mercados”, asegura Ángel Olea, director de Inversiones de Abante Asesores.

En Profim la estrategia es otra. Siguen dando mayor peso a fondos direccionales en renta variable (que invierten tanto en Europa como en Estados Unidos), aunque “desde hace algún tiempo vienen sugiriendo la necesidad de combinar los fondos long only con mixtos de bolsa flexible como, por ejemplo, el Belgravia Épsilon, el M&G Dynamic Allocation o el Cartesio Y”, revela José María Luna, director de Análisis y Estrategia de Inversión de la entidad. “Antes del verano, y anticipando que podíamos tener unos meses algo más ‘calientes’ en el mercado propusimos incrementar el peso de fondos de retorno absoluto, pero ligados a renta variable, a través de estrategias como el Julius Baer Absolute Return Europe, el BSF European Absolute Return A2 o el Merrill Lynch Marshall & Wace UCITS Market Neutral Eur”, indica el experto.

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