Las cuatro i de Credit Suisse Gestión


Credit Suisse Gestión, la gestora local de la banca privada suiza, supone actualmente cerca del 50% de los activos de Credit Suisse en España, tras haber alcanzado los 4.800 millones de euros de patrimonio entre fondos de inversión, sicav, planes de pensiones, vehículos luxemburgueses y mandatos discrecionales.

Un volumen que demuestra la buena evolución de la gestora a lo largo de los últimos años en donde, lejos de ser un mero complemento para la banca privada local, ha alcanzado el máximo apoyo del grupo, al que “le hemos podido demostrar que podemos crecer por encima del mercado”, explica Miguel Matossian, director general de banca privada en España (primera foto), que elogia a la gestora describiéndola como “el socio perfecto para la banca privada”.

Un respaldo que va a continuar ya que, según Matossian, “la gestora es y ha sido un motor esencial para nuestro desarrollo de negocio en España”. En este sentido, Javier Alonso, director general de Credit Suisse Gestión (segunda foto), además recalca la estrecha relación de la gestora y el comercializador (la banca privada), con quien trabajan “codo a codo”.

Para Alonso las claves estratégicas de esta firma se explican por medio de las cuatro i: internacionalización, institucional, inversión e ideas. Según el director general de Credit Suisse Gestión, la gestora existe como tal desde hace 20 años gracias a las sicav. Un vehículo que les ha permitido ir ampliando sus estrategias de inversión a fondos y carteras en primer lugar, y después, a la gestión de unit linked en Portugal o de sicav luxemburgueses.

Credit Suisse Gestión es ahora un negocio institucional, apunta Alonso. “Hemos pasado de ser una gestora de banca privada a ser también una gestora institucional”, concreta, gracias a la gestión de fondos, unit linked o fondos de pensiones. En cuanto a la inversión, el máximo responsable de la gestora destaca como en los últimos tiempos se ha reforzado la gestora con personal y se ha mejorado la eficiencia por inversión tecnológica.

Por último, la i de ideas, comenta Alonso, se basa en su estrategia de contenido en donde “sólo pensamos vender ideas y reflexión, frente a vender algo tangible y empaquetado”. Una estrategia que ha quedado demostrado que funciona, subraya, ya que “cuando cala, ganamos clientes y permanecen más tiempo”. Y es que, en definitiva, “el cliente quiere ir al origen de la toma de decisiones”, apunta.

Alonso define a Credit Suisse Gestión como una gestora de análisis fundamental puramente en la que tanto el análisis como la gestión se hace in-house. Consideran que son una referencia en renta fija y quieren trasladar este reconocimiento a la renta variable, área que acaban de reforzar con la incorporación de Patricia López del Rio, nueva responsable de Renta Variable.

Visión de mercado para 2015

Desde el punto de vista de estrategia, de cara a este año, Gabriel Ximénez de Embún, director de Inversiones de Credit Suisse Gestión (tercera foto), parte con un asset allocation en donde favorecen a la renta variable y el dólar, y no a la renta fija. Sin embargo, debido al entorno de volatilidad que espera que exista a corto plazo (de uno a seis meses), se muestra neutral en bolsa para este periodo.

A nivel global, el director de inversiones puntualiza que la subida de tipos de interés en EE.UU. que, sin ninguna duda, esperan para este año, “puede tener un efecto general en el mercado global”, de ahí su cautela en plazos más cortos.

Por regiones, la preferencia hacia Europa es clara. La ralentización de los beneficios en las compañías americanas, explica Ximénez de Embún, “está teniendo un impacto en la bolsa americana, sobre todo en relativo con Europa”. Precisamente, en esta última, ahora los beneficios empiezan a rebotar, además de contar con el apoyo que supone el efecto divisa, indica.

Dentro de Europa, tienen preferencia por las periferias y también por Alemania. En la bolsa española, López del Rio, señala que “hay más valor fuera del Ibex y que hay que ver cuales han anticipado el crecimiento y cuales no”. En bolsa alemana, porque el efecto divisa es más claro y no está cara. En cuanto a emergentes, se decantan claramente por los asiáticos, motivados en que son economías abiertas que previsiblemente se beneficiarán de la recuperación global, son netos importadores de crudo, tienen superávit por cuenta corriente y han llevado a cabo reformas estructurales. Sectorialmente, para Ximénez de Embún, se llevan la palma las financieras, las cíclicas y las tecnológicas.

Gregorio Oyaga, responsable de renta fija (cuarta foto),  precisa que, aunque es realmente complicado encontrar valor en renta fija, existen todavía oportunidades en relativo, en híbridos corporativos o en bonos ligados a la inflación en EE.UU. El estrechamiento de márgenes va a permitir que se hagan apuestas en relativo de deuda periférica frente a core, y dentro de la periferia, de España frente a Italia.

También con cautela miran los híbridos corporativos (análisis de folletos, posición de las agencias de rating). Una opción muyinteresante de inversión, resalta, ya que las empresas los emiten para consolidar su rating, al ser considerado un 50% como renta fija y un 50% como renta variable. Por tanto, “si no son capaces de pagar el cupón, no se produce default”, puntualiza. En el lado corporativo, prefieren a los financieros y, dentro de ellos, los seguros frente a los bancos y las emisiones subordinadas frente a las senior.

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