La ISR en cifras: ¿dónde está y hacia dónde va?


El grado de penetración de la Inversión Socialmente Responsable es cada vez más alto. Así lo reflejo Javier Garayoa, director de Spainsif, en la jornada celebrada ayer “El Horizonte de la ISR” en la sede de Santander AM, quien apuntó como a finales del 2014 la proporción a nivel global de este tipo de inversión en relación al total de activos bajo gestión se situó en el 30,2%, frente al 21,5% de finales de 2012, según datos de Global Sustainable Investment Association.

Una proporción que es aún más alta en Europa, donde llegan a representar el 58,8%, y en España, donde alcanza el 35,7%. Europa es la región que más sigue estos criterios de inversión, un enfoque que atesora 12,6 billones de euros bajo gestión, lo que supone un aumento del 55% respecto al cierre de 2012. Este volumen supone el 64% del patrimonio global, que casi logra superar los 20 billones. España apenas representa el 0,63% por los 125.000 millones que suman los productos con una política de inversión en los que se atienda al ISR.

Garayoa señala como en España sobre todo se aplica el criterio de exclusión, es decir, no invertir en determinadas compañías por la actividad empresarial que desarrollan (tabacaleras, armas…). Estas estrategias simbolizan el 75% del enfoque ISR que se adopta en España.

No obstante, apunta como esto “poco a poco está cambiando” y se está yendo a una tendencia más positiva y no negativa (exclusión), como puede ser la inversión de impacto - inversiones de capital en empresas o fondos que generan bienes sociales y/o medioambientales junto a retornos para el inversor- o estrategias temáticas -selecciona empresas e inversiones vinculadas a temáticas o sectores de desarrollo sostenible-.

Destaca como la primera línea de inversión está evolucionando muy positivamente a nivel global, con importantes crecimientos, y como supone una “conexión de la ISR con la economía real”. En regiones como Países Bajos o Suiza, este tipo de inversión supone el 44% o el 21% del total, respectivamente, a diferencia del 1% que pesa en España.

Por otro lado, subraya como el inversor típico de ISR en España es claramente institucional (más del 90%).

Por el buen camino

En esta misma jornada, David García, Producto y Market Intelligence en Santander AM, ha querido resaltar tres mensajes fundamentales sobre la ISR: “hemos evolucionado de un producto nicho a una estrategia de inversión consolidada, la ISR se ha convertido en una estrategia que aporta valor al inversor y hemos pasado de los valores a la rentabilidad. Ahora en los productos que se engloban dentro de ISR se persigue lo mismo que en el resto: buscar rentabilidad”.

De todas maneras, es consciente de que, aunque haya crecido mucho, queda mucho camino por recorrer. “Las palancas de crecimiento son el alto grado de penetración en la industria de gestión de activos, el fuerte crecimiento de la ISR en Europa (la penetración actual es del 60%), el inversor institucional (tiene una cuota del 87% y el reto es que llegue al particular) y que se invierte en activos tradicionales (bonos y acciones)”.

“La ISR se ha convertido en una estrategia que aporta valor al inversor, tiene una visión de largo plazo, ayuda a controlar y vigilar los riesgos que no son financieros pero que afectan al comportamiento financiero de una empresa, conlleva mayor responsabilidad del inversor y mayor relación e implicación con las empresas donde invierte”, añade García.

En definitiva, extrajo tres conclusiones. “En primer lugar, que aunque queda mucho por hacer, la ISR ha madurado. En segundo lugar, que la ISR ha encontrado su sentido y la función que puede jugar en el campo de la inversión y, en tercer lugar, que tiene utilidad financiera y es capaz de general rentabilidades sin lastrar al inversor”.

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