La gran apuesta de Goldman Sachs AM para reducir la direccionalidad de la cartera de los inversores


Las estrategias de retorno absoluto –que buscan generar rentabilidad en cualquier entorno de mercado– continúan ganando popularidad entre los inversores y cada vez son más los gestores de hedge funds que deciden ponerse al frente de una estrategia de este tipo en formato UCITS. Es el caso de Jonathan Xiong, responsable de inversión alternativa en renta fija en Goldman Sachs Asset Management y gestor del GS Global Opportunities Hedge Fund, fondo con un patrimonio de más de 4000 millones de dólares que se encuentra ahora mismo cerrado. “Queríamos lanzar un fondo UCITS que siguiese el exitoso modelo del GS Global Opportunities Hedge Fund, un fondo multiactivo y multisectorial que invierte en nueve estrategias diferentes en renta fija y divisas”, explicaba Xiong durante un reciente encuentro con Funds People.

“Sin embargo, el feedback que recibimos de los canales de distribución nos llevó finalmente a aplicar solo seis estrategias –direccionales, de valor relativo o idiosincrásicas en duración, países, divisas, deuda gubernamental y swaps, hipotecas líquidas y deuda de mercados emergentes– para minimizar la exposición a la beta, una de las principales preocupaciones de nuestros clientes, ya que la inversión en fondos de retorno absoluto suele plantearse como un complemento a la cartera que añada diversificación y reduzca el nivel de riesgo general”. Así, el GS Global Strategic Macro Bond, que acaba de cumplir un año de vida, no invierte en crédito, un aspecto que lo diferencia claramente de la competencia.

El fondo, que se apoya en las tesis macro del equipo de inversión para realizar sus asignaciones en renta fija desarrollada y emergente, divisas y titulizaciones hipotecarias (MBS) de agencias estadounidenses, se propone generar una rentabilidad anual bruta de LIBOR a 3 meses + 4-7% con una volatilidad del 5-8%. Al cierre de octubre, acumulaba una rentabilidad del 2,5% en 2015. Y es que la primera mitad del año no fue propicia para el fondo. “Durante el primer semestre, los activos de riesgo avanzaron con fuerza, lo que no resultó muy positivo para nosotros”, explica Xiong, que apunta que el peor escenario para el fondo es un entorno sin apenas volatilidad y en el que las curvas de tipos se mantengan planas.

Sin embargo, las turbulencias experimentadas desde principios de verano por factores como Grecia, la debilidad de las materias primas, el rally del bund alemán, China, el escándalo de Volkswagen o la indecisión de la Reserva Federal han impulsado con fuerza la rentabilidad del fondo: mientras la renta variable desarrollada y emergente sufrieron pérdidas el tercer trimestre, el fondo avanzó en ese periodo al menos un 4,5%, lo que “ilustra muy bien el papel que juegan las estrategias de retorno absoluto como herramienta de diversificación, sobre todo en los periodos de mayor volatilidad”.

Un entorno incierto para la renta fija

En este sentido, el gestor considera que los mercados de renta fija se encuentran en una fase de transición ligada al inicio de las subidas de tipos por parte de la Fed y el Banco de Inglaterra, una situación de incertidumbre “que probablemente lleve a los inversores a replantearse la cantidad de dinero que prestan a las empresas, porque los niveles de apalancamiento han repuntado con fuerza y seguirán haciéndolo”.

Con respecto a la postura de la Fed, el gestor no ve muy relevante que la autoridad monetaria estadounidense empiece a subir sus tipos de interés antes de final de año o en 2016: “La economía real se ve afectada por muchos otros factores que ya descuentan implícitamente una subida de tipos, como los tipos de interés hipotecarios, los tipos de financiación, los diferenciales del crédito corporativo, el dólar, el precio del petróleo, los mercados de renta variable, etc. Sin embargo, mantener los tipos de interés en niveles tan bajos está provocando ineficiencias en los mercados de renta fija que no se solventarán hasta que el tipo oficial alcance al menos 100 puntos básicos. Por eso, nosotros pensamos que la Fed debería iniciar ya el ciclo de subidas y despejar así la incertidumbre”, asegura.

La liquidez es otro de los factores que está marcando la evolución del mercado de renta fija. Xiong vincula la menor liquidez al incremento de los costes de financiación, ya que la regulación puesta en marcha en los últimos años hace que resulte más caro mantener bonos físicos en balance que mantener posiciones sintéticas (swaps, futuros, etc.). “No creo que nos encontremos ante una crisis de liquidez como tal pero los inversores deben tener cuidado y no asumir primas de liquidez porque operar en este mercado puede salir muy caro”. El gestor pone como ejemplo los bonos de efectivo con grado de inversión, cuyos diferenciales con respecto a los CDX han pasado de 20 puntos básicos en 2014 a 80 este año: “Las posiciones sintéticas pueden negociarse muy fácilmente pero los bonos de efectivo no, por eso los diferenciales se han ampliado”.

Explotar la dispersión

Entre los temas que respaldan el posicionamiento del fondo, Xiong destaca la dispersión de tipos de interés que registran los países del G10. El fondo está largo en Europa y corto en Estados Unidos y Reino Unido, una posición que se ve respaldada por las divergencias en política monetaria a uno y otro lado del Atlántico. No obstante, el gestor destaca que las curvas de tipos en ambas regiones están demasiado planas para lo que sería normal en este momento del ciclo y apuestan por una mayor inclinación en el futuro. Dentro de Europa, se decanta por la deuda periférica frente a la de Alemania o Francia mientras que en mercados emergentes ve más valor en Latinoamérica –sobre todo en tipos de interés de Brasil y México– que en Asia.

En divisas, el fondo se mantiene ahora mismo largo en el dólar frente a las divisas del G10, aunque Xiong espera que la recuperación europea respalde al euro y que el dólar frene su ascenso cuando la Fed inicie el ciclo restrictivo, momento en el que pasarán a ponerse cortos en el billete verde. En mercados emergentes vuelve a apostar por Latinoamérica –peso mexicano, chileno y colombiano, y posiciones tácticas en el real brasileño– frente a Asia. De hecho, la posición corta del fondo en el renminbi chino ha sido una de las más rentables en los últimos doce meses. “Aunque no esperábamos que el Banco Popular de China permitiese las devaluaciones que vimos en agosto, la moneda se estaba viendo ciertamente presionada, ya que el banco central estaba vendiendo sus reservas en divisa extranjera para respaldar el tipo de cambio fijo. Decidimos tomar una posición en corto vía opciones para también apostar a un incremento en volatilidad, lo cual resulto muy rentable para el fondo durante la devaluación de agosto”. 

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