“Jugar al valor relativo en renta variable es muy peligroso”


El Franklin Mutual Global Discovery es un fondo de renta variable global gestionado por Philippe Brugere-Trelat y Peter A. Langerman, quien recientemente ha estado en Madrid para participar en la Morningstar Investment Conference. Su visita prácticamente coincide con los diez años que está a punto de cumplir la estrategia, lustro en el que la rentabilidad anualizada del fondo ha sido del 8,2%, frente al 6,9% registrada por el MSCI World, índice de referencia, lo que le sitúa en el primer cuartil a este periodo. La estrategia que Langerman dirige desde Nueva Jersey se fundamenta en la búsqueda de lo que él denomina como ‘deep value’, una estrategia que el gestor considera tiene hoy más sentido que nunca. “Ante la posibilidad de que se haya generado una nueva burbuja en el mercado de renta variable, la estrategia de invertir en aquellas compañías cuyas valoraciones coticen con descuento frente a su valor intrínseco es la más acertada”, asegura Langerman en una entrevista con Funds People.

Es la filosofía puramente value llevada hasta las últimas consecuencias. La pregunta que se plantea inmediatamente a continuación es dónde encontrar actualmente las mejores oportunidades de inversión. Langerman no tiene ninguna duda: éstas se hallan en Europa. “Es difícil ser pesimista con respecto a la región. Es cierto que las valoraciones se han movido al alza, pero siguen siendo atractivas. Además están todos los factores que servirán de catalizadores (QE, recuperación del PIB, abaratamiento del crudo, depreciación del euro…) y que nos hacen ser muy optimistas con respecto a la evolución de su mercado”. Sin embargo, en el actual entorno, el experto considera que no todo vale. “Tras la subida registrada por los mercados es momento de ser muy selectivos. Entramos en un escenario en el que habrá ganadores y perdedores, lo cual vendrá dictado por lo que hagan los directivos de las empresas”.

“Es muy aventurado decir que un PER de 20 veces es la norma y que si algo cotiza con un PER de 19 es barato. Es una manera errónea de mirar al mercado. Jugar al valor relativo en renta variable es muy peligroso. ¿Unos múltiplos tan elevados es el ‘new normal’? Probablemente, no. Hemos tenido durante mucho tiempo compañías defensivas en cartera, pero ahora estas entrañan un elevado riesgo, por lo que las hemos vendido”, asegura. Para encarar el actual entorno, Langerman ve clave no dejarse llevar por lo que indican un puñado de ratios, sino complementar el estudio con lo que considera elementos de sentido común, entre ellos el análisis de los flujos de caja y, más importante aún, qué hacen los directivos que este dinero. “Al final, esto es en realidad lo que estás comprando. Tener clara la sostenibilidad de los beneficios de la compañía es crucial a la hora de invertir en un valor”, afirma.

Es por ello por lo que al gestor de Franklin Templeton y a su equipo les gusta conocer personalmente a los equipos directivos de las empresas en las que invierten. “Escuchamos cuáles son sus estrategias y les damos nuestras recomendaciones. Somos muy activistas en ese sentido. Nos involucramos en la vida de la compañía. Esto cobra una importancia aún mayor cuando se trata de compañías afincadas en los países emergentes, donde la gobernanza corporativa y la transparencia juegan un papel mucho más relevante. En las reuniones que mantenemos, también buscamos conocer cuáles son los objetivos que se ha fijado la entidad a largo plazo, las dinámicas de la industria, los desafíos a los que se enfrenta el sector, las motivaciones del equipo directivo, las oportunidades que aprecian…”, explica.

Para Langerman estas reuniones aportan información muy valiosa a un gestor, aún sabiendo que “a veces los directivos ven lo que quieren ver e ignoran lo que quieren ignorar. No digo que tengan la costumbre de intentar engañarte. Su visibilidad con respecto al futuro de la compañía puede estar viéndose obstaculizada por algo en lo que no reparan. Tu trabajo es encontrar a los buenos equipos directivos, que son aquellos que hacen que las cosas sucedan”. Algunos inversores ven el dividendo como un factor que habla de la salud de una empresa. Para el gestor es importante, pero no lo es todo. “Es cierto que el mercado paga una prima por los negocios que históricamente lo han ido elevando de manera sostenible pero, además de mirar al pasado, hay que entender qué factores están apoyando a ese dividendo”. Lo mismo ocurre cuando una compañía pone en marcha programas de recompra de acciones. “En este caso, se analiza si están comprando a cualquier precio o a un precio”.

La estrategia del fondo

Todo esta visión de mercado la plasma en la cartera del Franklin Mutual Global Discovery, compuesta habitualmente por entre 85 y 100 nombres y caracterizada por su baja volatilidad (16% desde su lanzamiento). “Algunas acciones llevan en la cartera muchos años”, reconoce. De hecho, la rotación es muy baja (del 30%). La primera posición es Merck, con un peso del 2,2%, si bien en el top 10 aparecen nombres muy conocidos como Vodafone, Royal Dutch Shell, Apple o Microsoft. Infraponderan EE.UU, cuyo peso en la cartera es del 46%, frente al 54% del índice, mercado donde a lo largo de los últimos meses han ido encontrando oportunidades en los sectores más ligados al ciclo económico (compañías de consumo cíclico y financieras, principalmente).

Por otro lado, sobrepondera Europa, mercado que Langerman considera que está infravalorado. “La recuperación económica tendrá un claro efecto sobre los beneficios, algo que todavía no está recogido en los precios”. En Asia, su visión es más positiva en China (con un peso del 6% en la cartera) que en Japón. El 94% de los valores que mantiene en cartera tienen una capitalización superior a los 5.000 millones de dólares.

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