Irán lleva al crudo a testar nuevos mínimos: ¿cuánto más se puede prolongar la caída?


Un evento macro de gran importancia quedó ensombrecido por el movimiento del Banco Popular de China en el mercado de divisas. Ayer, trascendía que los inventarios de petróleo de los países miembros de la OPEP han alcanzado un máximo de tres años tras reanudarse la producción en Irán. Como consecuencia, el crudo West Texas Intermediate (WTI, de referencia en EE.UU.) se desplomó un 3,7% hasta mínimos de cinco meses, rozando peligrosamente los 43 dólares por barril. El Brent, de referencia en Europa, perdió la cota de los 50 dólares al descender un 2,42%, hasta los 49,19 dólares. 

“El suministro de petróleo iraní impulsa potencialmente a la baja los precios del petróleo. Irak y todos los países del Consejo de Cooperación del Golfo – incluyendo Bahréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos- sufrirán porque el petróleo representa entre el 60% y el 80% de los ingresos gubernamentales de esos países”, advierte Banu Elizondo, gestora de Invesco AM. De materializarse de forma continuada la caída del precio por el incremento de la producción iraní, la experta indica que podrían beneficiarse otros países importadores de la región como Turquía, Túnez, Egipto, Líbano y Marruecos. 

Elizondo también llama la atención sobre que Irán no es sólo rico en petróleo, sino también en gas natural (el país posee el 18% de las reservas mundiales). Teniendo en cuenta el crecimiento de la demanda de esta commodity en Turquía y Emiratos Árabes Unidos, “si Irán es capaz de aumentar rápidamente la capacidad con un significativo trabajo en exploración y producción, el suministro de gas natural iraní podría satisfacer una buena parte de la demanda en la región, con la posibilidad de volver menos relevante el oligopolio regional de Rusia y Catar”. 

Desde Franklin Templeton Investments, el gurú de los emergentes Mark Mobius cree en cambio que el retorno de la producción iraní no va a cambiar sustancialmente la dinámica del crudo. “Mientras que una renovada caída del precio del petróleo en julio a 50 dólares el barril se atribuyó en parte al acuerdo nuclear, es importante recordar que Irán sólo tiene el 10% del suministro mundial de crudo y tampoco es un competo recién llegado al mercado”, afirma, en referencia a que el país ha seguido vendiendo crudo a países de la región en los últimos años. “Las sanciones a Irán suponían que tenía que aceptar un precio más bajo del que le hubiera gustado para su petróleo, por lo que la oportunidad de exportar más petróleo a precios de mercado más elevado lógicamente parece atractivo para el gobierno”, aclara Mobius. 

Bajo su punto de vista, “es imposible decir que más petróleo exportado desde Irán impulsará automáticamente el precio del crudo a la baja”. “El elemento especulativo es más crítico para determinar los precios del petróleo, la vista del hecho de que el mercado puede moverse en algunos momentos de forma extrema en el corto plazo, sin relación con los fundamentales de la oferta y la demanda de petróleo”, declara el experto. 

Mobius indica que la visión de Franklin Templeton es que “es más probable que el petróleo suba a que baje en el largo plazo porque es probable que continúe la firme demanda de petróleo en todo el mundo”. Añade que, desde que el crudo empezó a descender desde máximos en 2014, se han cerrado los pozos menos rentables en EE.UU., por lo que “el shale oil de EE.UU. podría ser un factor inferior de aquí en adelante, lo que podría compensar el incremento de las exportaciones iraníes”. 

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