Invertir en fondos, de la euforia al pánico


A finales del mes de abril escribí un artículo con una serie de reflexiones para los meses venideros. Los mercados estaban en plena euforia económica, con los índices bursátiles y de renta fija en niveles muy elevados y eso se trasladaba en muy buenos rendimientos en los fondos de nuestras carteras. Unos meses más tarde el sentimiento inversor es totalmente contrario (a pesar de que el escenario macroeconómico en mi opinión no haya variado drásticamente), la gran mayoría de activos han perdido toda la rentabilidad acumulada y la volatilidad se ha situado en máximos de los últimos tres años.

La situación económica global no es ni por asomo tan negativa como en años anteriores. Las economías desarrolladas vienen de unos años realizando reformas estructurales que se traducen en los actuales crecimientos, en algunos casos más intensos que en otros. La situación del sector financiero también está mucho más saneada, el endeudamiento empresarial se ha reducido y los resultados corporativos son en su mayoría positivos.

Actualmente hay mucho nerviosismo en el mercado, sobre todo después de la no subida de tipos de interés por parte de la FED en Septiembre y la desaceleración de China, parece que los índices bursátiles pueden seguir cayendo y nos preguntamos cómo debemos actuar en nuestras carteras de inversión.

Para los próximos meses debemos tener una cartera bien estructurada y no vender en momentos de máxima tensión del mercado. En estos períodos de alta volatilidad las caídas y subidas se intensifican y vender en medio de las caídas puede significar no optar a los rebotes de los días siguientes. Lo que ha caído ya se ha perdido, así que tratemos de buscar la forma de recuperarlo, y esto no se consigue estando fuera de mercado.

Tener la cartera bien estructurada representa realizar una serie de ajustes tener siempre las carteras bien definidas, y a pesar de la volatilidad que puede mostrar el mercado en el corto plazo la evolución en el medio plazo será positiva.

En renta variable no hemos tenido en ningún momento exposición en países como Brasil o Rusia, debido a la recesión que esperamos para los próximos trimestres. En países emergentes debemos ser muy selectivos en las economías que incluimos en cartera, no incluiría un fondo emergente global. Tampoco me centraría en tener fondos con mucha exposición al sector energéticos y en materias primas. Tampoco me posicionaría en aquellos países con perspectivas de recesión económica.

En la parte conservadora de las carteras, durante el año hemos reducido los fondos de Renta Fija tradicionales para posicionaremos en fondos de gestión alternativa de baja volatilidad, algunos de Long short Equity o Multiestrategia. A pesar de que las estrategias de estos fondos son complejas, la capacidad de usar derivados en sus carteras les permite obtener un mejor comportamiento en períodos negativos.

Otra idea para tener en cuenta es invertir en fondos de la categoría renta fija a plazo. Existen algunas gestoras que realizan gestión activa en sus carteras y las TIRs de sus portfolios pueden superar el 4% a 3 o 4 años vista. En inversión directa, a través de la compra de un bono, la cotización de este fluctúa y puede tener pérdidas latentes. En cualquier caso, si nos esperamos a vencimiento y la empresa no quiebra, cobraremos los cupones y recibiremos el 100% del capital, con lo que con el plazo obtendremos el resultado esperado inicialmente.  Esta analogía la podemos trasladar a esta categoría comentada. Sin embargo, debemos evitar aquellos fondos creados por las entidades financieras donde se compra un bono soberano y se mantiene hasta vencimiento, esta situación es fácil de detectar mirando las mayores posiciones de cada fondo.

En estos períodos de incertidumbre en los mercados, la tarea de un asesor financiero se complica. Si analizamos a grandes rasgos la evolución de los fondos en estos últimos seis meses, prácticamente ninguna categoría presenta un rendimiento positivo. Solamente algunos fondos de retorno absoluto logran moderadas subidas. Incluso los fondos más conservadores, como monetarios o de renta fija a corto plazo, sus resultados son negativos. Ante esta situación es muy difícil confeccionar una cartera que no haya sufrido este 2015.

En definitiva, ni a principio de año todo estaba tan bien ni ahora estamos tan mal. Los mercados no son lineales, y esta corrección nos debe servir para analizar cómo se han comportado algunos activos con la tensión de mercado y considerar tomar posiciones de riesgo para aquellos afortunados que tuvieran liquidez en cartera. A pesar de como he comentado los índices pueden corregir algo más, los niveles actuales invitan más a entrar que a reducir exposición.

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