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ING IM: ¿Donde invertir en un mundo de bajo crecimiento y en despalancamiento?


¿Con los tipos de interés “sin riesgo” en cero, dónde deberíamos invertir en 2012?

Dada la situación macroeconómica, es de esperar que las medidas de austeridad de los gobiernos y el incremento del ahorro de los particulares limiten el gasto en consumo, por lo que el crecimiento económico se mantendrá reducido por más tiempo. A pesar del hecho de que el riesgo de contagio a corto plazo de la crisis de deuda de la Europa-periférica sobre Italia y España parecieran haberse reducido (a pesar de los recientes rebrotes de inestabilidad), está claro que todos los gobiernos van a continuar restringiendo el gasto y buscando incrementar sus ingresos. El peligro es el efecto negativo sobre la economía, por lo que los políticos tendrán que conseguir el equilibrio mediante el juego de prueba y error, por lo que es de esperar que la volatilidad del mercado se mantenga.

Los bancos se encuentran en el centro de esta crisis. Están bajo presión para reducir su riesgo mejorando sus ratios de capital, y lo hacen endureciendo sus condiciones en los préstamos – y reduciendo la oferta – y vendiendo activos. Esto tiene claras implicaciones negativas para la inversión y el consumo, lo que presiona a su vez más los precios de los activos y los ingresos de los bancos, empresas y consumidores. La parte positiva es que mejora la calidad crediticia y la solvencia de los bancos, a la vez que sus posibilidades de financiación. Las inyecciones de liquidez sin precedentes que ha llevado a cabo el BCE han jugado un papel importante en ello.

Por otro lado, las empresas no financieras siguen haciéndolo bien. La calidad crediticia es elevada y las fuentes de financiación abundantes y accesibles para las empresas con acceso a los mercados de capitales. Por ello, es muy probable que las ratios de impagos se mantengan muy reducidos. La confianza empresarial está mejorando poco a poco, pero esperamos que las empresas sean conservadoras en la utilización de su cash flow en actividad de M&A u otras acciones positivas para los accionistas tales como el pago de dividendos o la recompra de acciones.

Mientras que los gobiernos, consumidores, bancos y empresas están reduciendo su endeudamiento y limitando su gasto, los Bancos Centrales están añadiendo riesgo a sus balances. El “QE” de la Reserva Federal y la compra de bonos de gobiernos del BCE, así como las medidas de liquidez a corto y largo plazo adoptadas para apoyar a los bancos han inflado sus cuentas hasta niveles máximos. Aunque esto no puede continuar por mucho tiempo, ayuda a las autoridades a conseguir un tiempo precioso para hacer que la situación financiera del sector público y los bancos vuelva a niveles sostenibles.

Probablemente la volatilidad de los activos se mantendrá elevada en 2012, con idas y venidas de períodos de incertidumbre. La volatilidad intradía es muy superior a la normal por el “comportamiento de manada” que hace que los inversores primero vendan y luego piensen. La búsqueda de activos más estables con algo más de rendimiento vendrá después. Estrategias de bonos de alto rendimiento y, en particular, bonos de empresas High Yield son las clases de activos preferidas por los inversores ahora mismo. Proporcionan un mejor rendimiento relativo a los activos “libres de riesgo” combinado con una menor sensibilidad a un incremento de tipos de interés, manteniendo una menor volatilidad que la renta variable.

Por ahora, la mayoría del mercado ha aceptado la nueva realidad de un menor crecimiento económico y unos menores – y más volátiles – rendimientos de las inversiones. Las estrategias orientadas a la generación de rentas (renta fija con alta rentabilidad o renta variable con altos dividendos), han sido los mayores beneficiados de los flujos de inversión y seguirán siendo una alternativa atractiva, aunque escasa.

Hemos asistido a un rally en los activos de riesgo en los primeros dos meses del 2012, y tanto la renta variable como los bonos de alta rentabilidad consiguiendo rendimientos totales entre el 5% y el 10%. En este entorno, el market timing es un juego más que complicado. Para aquellos inversores activos esto supone concentrarse aún más en el análisis con el fin de identificar rendimientos extras a través de la selección de activos.

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