¿Hacia dónde se mueve el mercado de materias primas?


El año pasado estuvo marcado por el desplome generalizado de los precios de las materias primas, liderado por la espectacular caída del precio de petróleo y amplificado por la fuerte apreciación del dólar estadounidense. Sin embargo, los mercados de commodities parecen haberse recuperado en los primeros meses de 2015 y la pregunta que surge ahora es si nos encontramos ante un simple repunte técnico relacionado con una contracción de la oferta o si realmente las materias primas representan ahora mismo una interesante oportunidad a largo plazo.

“Más o menos la mitad de las materias primas que se negocian en los mercados financieros han registrado un buen comportamiento en lo que llevamos de año”, explican los expertos del equipo de materias primas de Citi Research, una división de Citigroup, y la clase de activo ha recibido también fuertes flujos de entrada, que la firma cifra en 17.000 millones de dólares, de los que cerca del 60% corresponden a índices long-only y el otro 40%, a fondos cotizados (ETF).

El equipo de análisis de ETF Securities cree que estos movimientos positivos de las materias primas se verán respaldados en 2015 por las políticas de estímulo puestas en marcha por los principales bancos centrales del mundo. En su opinión, “una sorpresa positiva en las tasas de crecimiento de China –uno de los principales compradores de materias primas del mundo– y Europa impulsaría la demanda de los metales industriales” y, dada la debilidad de la inflación –resultado, entre otras cosas, de los bajos precios del petróleo– ven probable que las políticas acomodaticias se mantengan aún durante bastante tiempo “lo que reforzaría la recuperación mundial, respaldando un aumento gradual de los precios de las materias primas”.

Entre los otros factores que podrían contribuir al avance de las materias primas, los expertos de ETF Securities señalan las huelgas o el mal tiempo, que podrían reducir la oferta de metales y de productos agrícolas. En el caso del oro y otros metales preciosos, la incertidumbre económica y la inestabilidad política también podrían jugar a su favor.

Fundamentales negativos

Sin embargo, no todos se muestran tan optimistas con respecto a las perspectivas de la clase de activo. “Los inversores no deberían caer en la tentación de ampliar sus exposiciones a materias primas aprovechando que las valoraciones están baratas, ya que el mercado se enfrenta a dificultades importantes que podrían lastrar aún más las rentabilidades este año”, advierte Stephen Jones, director de inversiones en Kames Capital, que subraya que los fundamentales del sector siguen siendo negativos.

“Aunque parece que tanto el petróleo como el cobre podrían haber tocado fondo y que los inversores están ansiosos por volver a comprar, a juzgar por los flujos de entrada en ETF, nosotros somos escépticos. La fuerte apreciación del dólar –que se ve respaldada por la recuperación de la economía estadounidense y la perspectiva de una subida de tipos este año– combinada con las amplias reservas y pocas señales de que la demanda vaya a repuntar complican las perspectivas de las materias primas”, añade.

El exceso de oferta sigue siendo un problema. Las buenas cosechas de los últimos años han hundido los precios de los productos agrícolas –principalmente de cereales, café y azúcar. La oferta mundial de aluminio ha aumentado en más de un 10% como consecuencia de las exportaciones chinas, provocando una nueva caída del precio. En el sector del petróleo, pese a que los bajos precios han forzado el cierre de muchas explotaciones estadounidenses, la oferta mundial sigue superando con creces la demanda, que está sufriendo una transformación estructural asociada a la eficiencia.

Por todos estos motivos, en la casa escocesa concluyen que el sector de las materias primas “sigue siendo un sector del que conviene mantenerse alejado de momento porque la combinación de factores hace que la tesis de inversión sea muy poco atractiva”.

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