¿Habilidad, suerte o algo más? Qué diferencia a los fondos de mayor éxito por rentabilidad


Tras un periodo en el que el active share ha sido el tema estrella de muchos estudios sobres fondos de inversión, las firmas de análisis ponen ahora el foco en la consistencia de las rentabilidades y sus implicaciones a largo plazo. Según un reciente informe de S&P Dow Jones Indices, las probabilidades de que un fondo consiga mantenerse en el primer cuartil de rentabilidad a cinco años son más bien escasas, sobre todo entre los productos de renta variable.

Ahora, un nuevo informe, esta vez firmado por el equipo de análisis de Morningstar, profundiza en la relación entre rentabilidades pasadas y rentabilidades futuras y llega a la conclusión de que, si bien los fondos estadounidenses de renta variable que consiguen batir al mercado un año tienden a volver a hacerlo al año siguiente, esta ventaja no solo desaparece en años posteriores, sino que el buen comportamiento no suele responder tanto a la habilidad del gestor como al hecho de haber invertido en valores que registran un fuerte momentum, incluso aunque el fondo no siga una estrategia de este tipo.

“En general, parece que la consistencia de las rentabilidades a corto plazo responde más a las diferencias de momentum que a las diferencias en la habilidad del gestor”, afirman los autores, cuyas conclusiones coinciden con los resultados de la investigación desarrollada por Mark Carhart (On Persistence in Mutual Fund Performance).

“En periodos a un año, los fondos del quintil superior mostraron una mayor exposición al factor momentum que los del quintil inferior en todas las categorías de fondos, y las diferencias resultaron estadísticamente significativas. Sin embargo, el alfa –los factores que no pueden atribuirse a la prima de riesgo del mercado, la prima por tamaño, la prima de rentabilidad value o el momentum– no fue estadísticamente significativo en ninguna categoría, lo que indica que las diferencias en la habilidad del gestor no explican la consistencia de las rentabilidades a un año”.

Los expertos apuntan además a otras cuestiones que pueden estar detrás de las diferencias de comportamiento, como las comisiones, los costes de transacción y las diferencias en el estilo de inversión, incluso entre fondos que siguen estrategias parecidas.

Las cinco P

Así pues, ¿cómo acertar a la hora de seleccionar productos capaces de generar rentabilidades consistentes a largo plazo? En opinión de Morningstar, centrándose en los cinco pilares del análisis cualitativo: proceso, personas, ‘padres’, precio y performance. “Los mejores fondos cuentan con un proceso de inversión definido que los gestores aplican de forma consistente y con una ventaja competitiva que les permite ejecutar la estrategia mejor que sus competidores”, explican.

“El equipo de gestión de estos fondos suele ser experimentado, lleva tiempo gestionando la estrategia y arriesgan su propio dinero mediante una participación significativa. Además, estos productos forman parte de la gama de una gestora de activos (los ‘padres’) que administra el capital de forma responsable, aplican comisiones competitivas y cuentan con un historial de éxito coherente con las expectativas fijadas para la estrategia”.

Puede consultar el informe completo de Morningstar más abajo.

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