Guía para banqueros privados sobre qué herramientas utilizar para beneficiarse de las caídas de los mercados


El comportamiento de los mercados ha puesto entre la espada y la pared a muchos banqueros privados, que en un entorno tan complejo buscan soluciones para tratar de aprovechar las correcciones. Aunque las herramientas a su disposición son menores de las que disponen los inversores institucionales, existen instrumentos a su alcance que les permitirían cubrirse frente a lo que está sucediendo. En renta variable, por ejemplo, los ETF que replican índices inversos se presentan como una alternativa para el que desee aprovecharse de una hipotética caída de las bolsas. No obstante, antes de invertir en un ETF de este tipo, es importante entender muy bien el funcionamiento y características de este tipo de productos. Se trata de fondos cotizados que replican un índice, en este caso un índice inverso, y que se calculan diariamente. Es decir: ofrecen la inversa diaria sobre el índice al que están referenciados: si este cae un 2% el índice inverso subirá un 2%. Al día siguiente se vuelve a realizar el cálculo, pero ateniéndose al valor del índice en ese nuevo día.

Si se exageran los movimientos de mercado durante unos días, con subidas o caídas de un 10% intradía, al calcularse la inversa sobre el valor del índice cada día se produce un efecto cambio de base que puede llegar a confundir al inversor, que presupone la argumentación inicial de que si el índice largo en cinco días cae un 2%, el índice inverso subirá ese 2% (ver tablas). “El inversor en un ETF inverso tendrá que tener en cuenta este factor para no llevarse sorpresas a la hora de presuponer el rendimiento de su inversión”, subraya Juan San Pío, responsable de Lyxor ETF en Iberia y América Latina. La gestora dispone de algunos productos UCITS que ofrecen la posibilidad de beneficiarse de la caída de determinados índices, como el Ibex 35 (con el Lyxor Ibex 35 Doble Apalancado Diario o el Doble Inverso Diario) o el EuroStoxx 50 (Lyxor EuroStoxx 50 Daily Leverage o el EuroStoxx 50 Doble Short).

Cómo beneficiarse de la caída del precio del bund

La forma más sencilla de beneficiarse ante la caída del precio de los bonos es tomar posiciones cortas en la emisión de turno. Para un inversor retail, las opciones son restringidas, aunque existen. Según Carlos Fernández, profesor del IEB y responsable de Asset Allocation en Alinea Global, a la hora de decir qué es mejor debemos tener en cuenta el impacto fiscal, la complejidad operativa y la necesidad o no de un seguimiento intensivo de las operaciones. “De forma genérica, los instrumentos más útiles para un inversor serían los futuros sobre bonos, los CFD que existiesen sobre dichos bonos, o el uso de ETF sobre los bonos. Los futuros y los CFD son más adecuados para un trading intensivo, pero sino resultan bastante pesados para un cliente de banca privada y su banquero, que debe estar pendiente del depósito de garantías y las liquidaciones. En el caso de los futuros se tomaría una posición vendida sobre el futuro del bono que nos interese. En el caso de los CFD, se trataría de una posición también vendida o corta”.

Según Fernández, los CFD tienen la ventaja de que normalmente su precio de cotización es igual al del activo de contado, por lo que no hay que pensar mucho más, pero tienen riesgo de contrapartida. “Son títulos emitidos por un tercero que nos ofrece una garantía de pago en caso de que la exposición vaya a nuestro favor. Los futuros, sin embargo, no tienen riesgo de contrapartida puesto que operan contra cámaras de compensación, pero la operativa es un poco más compleja. Estas soluciones son adecuadas, pero para un cliente de banca privada no resultan lo más eficiente”. Según el experto, otra opción es utilizar ETF inversos, que ofrecen una exposición a lo que caiga el precio del activo subyacente (como el Lyxor Double Short Bund). “Los ETF son mucho más prácticos porque no hay que estar pensando en cuestiones operativas, ni en garantías. A cambio, en el caso de los ETF inversos, la réplica de la posición corta no es perfecta, aunque es muy aceptable para un cliente de banca privada”.

Es importante tener en cuenta que es mucho más difícil encontrar instrumentos para ponerse corto en el bono español que para hacerlo sobre el bund. Por motivos históricos, hay poco producto derivado listado para invertir en el bono español, aunque recientemente Eurex ha comenzado a cotizar un futuro del bono nocional español (el bono a 10 años). “En el caso del bund, todas las opciones están disponibles. Tienes futuros, CFD y también ETF inversos, donde en algunos casos puedes tomar posiciones apalancadas”. Otra opción sería buscar gestores que tengan esa posición en cartera, aunque ahí será más difícil conseguir la exposición pura, porque normalmente las carteras de los gestores activos tienen un asset allocation mezclado. La opción que recomienda el profesor del IEB son fondos que están montados como cortos sobre bund y que están abiertos y disponibles para su venta en España. Señala en concreto un producto de La Française AM, el La Française Protectaux.

Se trata de un fondo de inversión UCIT de gestión activa que solo puede estar negativo sobre la curva alemana, lo cual hace vendiendo estructuralmente futuros sobre el bund y diversificando con posiciones también cortas sobre el shatz, el bobl o el buxl, todo ello en conjunto por aproximadamente un 10% de la cartera y estando el resto en activos del mercado monetario. La duración, que puede oscilar entre los –4 y los -10 años, se modula en función de las expectativas de movimientos de los tipos alemanes. “El potencial de  revalorización del producto es fácil de calcular multiplicando la duración del fondo por el movimiento esperado en el tipo de interés”, indica Augusto Martín, director general para Iberia de la gestora. Según Fernández, “esta última sería una opción ideal porque fiscalmente son fondos, tomas una posición corta como deseas y no hay otras cosas en cartera”.

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