Estudio sobre buenas prácticas de la industria de fondos de Morningstar: España suspende en ventas


Fiel a su frecuencia bienal, el estudio de Morningstar Global Fund Investor Experience ha publicado un alud de interesantísimos datos con los que la consultora pretende indagar en las mejores prácticas en la industria de fondos de inversión. En él, se analizan las prácticas en regulación y fiscalidad, divulgación, ventas y comisiones y gastos de 25 países de todo el mundo, con el objetivo de poner bajo la lupa las prácticas de la industria de fondos y de sus distribuidores y cómo afectan a los inversores.

En esta edición se han introducido algunos cambios para poder expresar con mayor precisión la realidad de cada uno de los países analizados. Uno de los más importantes ha sido el cambio en la escala de puntuación, que se ha reducido a cinco calificaciones: Top, Superior a la media, Media, Inferior a la Media y Bajo. Tal y como se observa en el cuadro adjunto, ningún país ha recibido la nota más baja (en la edición de 2015 la recibió China), pero sólo uno ha recibido la más alta, que es EE.UU. La nota total de España en base a los cuatro factores analizados ha sido Inferior a la Media.

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Desglose de resultados

El informe arroja una conclusión clara: “Aunque 2017 pueda ser el mejor momento para ser un inversor de fondos, todavía hay mucho por hacer”. Pone como ejemplo el caso de EE.UU., que ha sido el país con mejor puntuación desde el lanzamiento de la primera edición del estudio, hace ocho años. El país es líder en costes bajos y por la fortaleza de su régimen de divulgación, junto con el tamaño y la escala del mercado de fondos en comparación con los otros países analizados. Dicho esto, en Morningstar puntualizan que la industria estadounidense tiene margen de mejora en la categoría de ventas y en la de regulación y fiscalidad.

India ha recibido una puntuación Top en la categoría de divulgación. Es, junto con EE.UU., el único país que requiere comunicación sobre las prácticas de remuneración para los gesotres de fondos. Sudáfrica ha sido uno de los países que más ha mejorado con respecto a la edición 2015 del estudio, hasta situarse en el escalón Superior a la Media, gracias a la aprobación del Documento de Mínima Divulgación (Minimum Disclosure Document), que ha demostrado ser una herramienta útil para los partícipes al proporcionar más transparencia en torno a las comisiones y costes de los fondos. También han mejorado su calificación a Superior a la Media Australia y Tailanda, gracias al desarrollo regulatorio.

España ha recibido una calificación Inferior a la Media, junto con Bélgica, Francia, Italia y Finlandia. La razón para los cinco casos ha sido por las pobres notas recibidas en los apartados de ventas y de comisiones y costes. En el caso español, el informe detalla en primer lugar que “las comisiones y los gastos son menos favorables en comparación con otros países”.

Son varias las razones para hacer esta afirmación; por ejemplo, se destaca que “los fondos sin retrocesiones están disponibles en España, pero constituyen sólo una pequeña parte de los activos de los inversores”. Aunque se constata que el TER medio de los fondos de renta fija es ligeramente más bajo que la media, en la consultora afirman que “no es suficiente para compensar la ratio de costes relativamente más elevada de los fondos de renta variable y los mixtos”. Finalmente, se expone que “España permite a los fondos cobrar una comisión por performance sin realizar una reducción en compensación cuando el comportamiento es inferior”.

En cuanto a las ventas, aunque se deja claro que España cumple correctamente con las disposiciones recogidas en MiFID, “sin embargo, menos del 20% de los fondos que se venden en España son vendidos a través de un sistema de arquitectura abierta, que es mucho más baja que en otros países de este estudio”. Además, Morningstar denuncia que “es una práctica común que los asesores reciban un exceso de compensación por vender fondos específicos a inversores, a través de comisiones de aperturas”.

Por otra parte, el estudio constata la fácil disponibilidad de fondos domiciliados en el extranjero en muchos mercados, con la salvedad de Australia, Canadá y EE.UU. El porcentaje de mercados que ha indicado que los inversores tienen un acceso fácil a fondos extranjeros se incrementó del 52% de 2015 al 64% actual.

Alrededor de la mitad de los mercados han recibido una calificación media, algo que en Morningstar no encuentran sorprendente “al ver la globalización de la industria”. Justifican que la homogeneidad de resultados se debe “en parte a los reguladores, que se mueven colectivamente hacia los principios de mejores prácticas”, así como por el hecho de que “las gestoras de fondos participan en múltiples mercados, por lo que buscan aplicar estándares globales similares en la forma en la que operan”.

Una de las áreas en las que más incide el estudio es en la regulación, pues considera que ha sido uno de los campos en los que más han mejorado las prácticas de la industria.  Lo que ha detectado el estudio es que la mayoría de países disponen de un único regulador, y que en aquellos países donde coexisten múltiples reguladores, o bien se engloban en un único cuerpo (China, Taiwán, Reino Unido), o se coordinan entre ellos.

El estudio también concluye que el refuerzo regulatorio es comprensivo, pero no proactivo a escala global, de ahí que se vean distintos grados de desarrollo de nuevas normativas. Se destaca como tendencia general el desincentivo o, en algunos casos, la prohibición de cobrar cargos por asesoramiento en forma de comisión, para crear en cambio un entorno en el que “el inversor pague directamente por su asesoramiento, antes que a través de retrocesiones”.

En este sentido, el estudio detecta que, aunque se ha eliminado el cobro de comisiones en 15 de los 25 mercados estudiados, los asesores aún son remunerados predominantemente a través de comisiones. Además, salvo en un país del estudio, bancos y aseguradoras siguen siendo los canales de distribución más ampliamente disponibles. Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido son los únicos mercados donde los asesores independientes suponen uno de los canales de distribución más relevantes.

Los autores del estudio afirman que “MiFID II introducirá normas más duras para proteger a los inversores, gestionar riesgos sistémicos y mejorar la transparencia y la competición”, y expresan la esperanza en que, gracias a su implementación, los mercados europeos mejoren sus prácticas en el futuro.

El último punto destacado del estudio es más bien una reflexión en torno a la necesidad de mejorar la calidad de las informaciones que se facilitan a los inversores, a la hora de comunicar el comportamiento del fondo. La consultora lo califica como “una prioridad global”, aunque admite que, según sus análisis, “es raro que ese tipo de comentarios sean reveladores o que aporten valor verdadero a los inversores”.

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