Estructura de la gama de fondos de renta variable europea de BlackRock: características de los productos, similitudes y diferencias


La gama de fondos de renta variable de BlackRock ha ido ganando una notable popularidad. El patrimonio que la gestora tiene en España en productos de renta variable está muy diversificado en cinco fondos de inversión, tal y como explicaba Luis Martín, director de ventas retail e institucional de BlackRock Iberia, en una reciente entrevista a Funds People. Todos ellos tienen un hilo conductor común. Son estrategias gestionadas por el mismo equipo de profesionales compuesto por 18 miembros, que gestionan 39.000 millones de euros tanto en fondos como en mandatos (la mayor parte del volumen está en fondos). El rasgo diferenciador más significativo con respecto a la forma en la que se gestionan otros productos que siguen estrategias similares hace referencia a la propia organización del equipo, ya que este caso los gestores son también analistas. Esto quiere decir que los analistas sectoriales más senior del equipo son, al mismo tiempo, los gestores de los fondos.

En el caso del BGF European Fund y del BGF Euro Markets, por ejemplo, ambos productos están gestionados por Andreas Zoellinger y Alice Gaskell. Zoellinger es analista del sector de infraestructuras, mientras que bajo la responsabilidad de Gaskell está el análisis de las compañías vinculadas al mercado de materias primas. En el caso del BGF European Value, su gestor, Brian Hall, es responsable de analizar compañías vinculadas al sector de bienes de capital, construcción, aerolíneas y defensa. La excepción a la regla es la que protagoniza Nigel Bolton, cogestor del BGF European Fund. Es el único que no está al cargo de ningún sector, ya que sus responsabilidades son más amplias, después de que a principios de 2013 la firma le nombrase director de Inversiones del equipo de renta variable internacional (ex EE.UU) de la gestora, cargo que compatibiliza con el de responsable del equipo de renta variable europea.

Bolton trabaja a caballo entre Londres y Edimburgo, las dos oficinas entre las que se reparte el equipo de renta variable europea de BlackRock. Todas las estrategias de bolsa europea de BlackRock siguen el mismo proceso de inversión. La filosofía es 100% análisis fundamental. Buscan que el 50% de la contribución del riesgo al fondo venga por el riesgo específico de selección de valores. La manera que tienen para analizar las compañías es la misma para cada uno de los sectores. Hacen un filtro de todas las empresas siguiendo un análisis de ratios. A cada una les otorgan una puntuación del 1 al 5. Uno significa venta. Cinco, compra con convicción. A partir de ahí, el trabajo de los analistas pasa por hacer un estudio en profundidad de cada una de las empresas. A los analistas se les premia por su capacidad  para que el gestor incorpore sus ideas en la cartera. En caso de que fuera necesario, los equipos se pueden apoyar en los recursos que tiene la gestora a nivel global.

El primer fondo a analizar es el BGF European Fund. Se trata de un fondo core de renta variable paneuropea gestionado por Nigel Bolton y Zehrid Osmani, responsable este último de retail y compañías de automoción. Es flexible en cuanto a estilos de inversión y también por capitalización, aunque tiene un claro sesgo a invertir en empresas de gran tamaño. Se trata de un producto que, de media, suele tener un rango de compañías entre 55 y 75, que puede moverse libremente por el tipo de compañías en la que invierte (growth, value...). Esta flexibilidad para invertir siguiendo diferentes estilos de inversión es la misma que tienen el resto de productos de la gama, a excepción de aquellos que tengan en su ADN una naturaleza growth o value. La beta del fondo suele estar en torno a uno, el tracking error se mueve entre el 2,5% y el 5% y el patrimonio del fondo roza los 5.700 millones.

El segundo fondo es el BGF Euro Markets. En este caso, su universo de inversión se centra en la eurozona, aunque puntualmente añaden alguna compañía de fuera de la región. Al igual que el anterior, es flexible por estilo de inversión y capitalización, si bien presenta un sesgo a invertir en grandes compañías. Es, sin embargo, más concentrando que el anterior (en torno a 30-50 compañías) y el tracking error se puede mover entre el 3,5% y el 5%. Actualmente, apuestan por compañías que se puedan beneficiar del crecimiento cíclico de Europa, de ahí la sobreponderación de consumo discrecional, tecnología, construcción y algunos bancos. Por el contrario, infraponderan consumo básico, materiales, energía, utilities, sanidad e industriales. A nivel geográfico, sobreponderan Italia, Portugal e Irlanda e infraponderan España. El fondo cuenta actualmente con un volumen de activos bajo gestión de 3.400 millones.

El tercer producto es el BGF European Equity Income. Lanzado en 2011, tiene como objetivo la generación de rentas. Buscan compañías que paguen un dividendo un 10% por encima de la media, pero que este dividendo sea sostenible y crezca de manera continuada año tras año, para lo que prestan especial atención al análisis de flujos de caja.  En 2014, más del 80% de las empresas que estaban en cartera aumentaron el dividendo. Los bonos de las compañías en las que invierten pagan un cupón del entorno del 1% y suelen tener un rating de A o A+. Sin embargo, la rentabilidad por dividendo de la acción ronda el 3,8%. Históricamente, el fondo ha pagado un cupón del 4%. Como rasgo característico está el hecho de la diversificación sectorial, ya que buscan ideas de generación de ‘income’ en todos los sectores. Tiene un sesgo value y una beta defensiva (entre el 0,8 y 0,9). Desde su lanzamiento, la beta histórica ha sido de 0,87.

El cuarto fondo es el BGF European Value. Se trata, al igual que en el caso anterior, de un fondo que ha sido primer cuartil a uno, tres y cinco años. Es un fondo value que invierte tanto en compañías defensivas como cíclicas. Con una beta en torno a uno, la cartera está formada por entre 40 y 60 compañías, principalmente de empresas de gran capitalización, ya que tiene un claro sesgo hacia large caps. El índice frente al que se mide es el MSCI Europe Value. El tracking error con respecto a este índice es de entre el 2,5% y el 5%. Por sectores, actualmente están positivos en el sector financiero, consumo discrecional, industriales, telecos y tecnología, e infraponderados en energía, sector financiero, materiales. A nivel geográfico, sobreponderan Italia, Irlanda, Suecia e infraponderan Alemania y España. El patrimonio actual de la estrategia es de 3.000 millones.

Además de estos cuatro productos, la gestora está percibiendo un cada vez mayor interés por un producto de renta variable long/short, también de renta variable europea y gestionado por el mismo equipo desde el año 2009. Se trata del BSF European Absolute Return. Desde 2009 no ha tenido ningún año negativo y actualmente está en máximos históricos, con una volatilidad del 3% y ofreciendo un rentabilidad por encima del 4%. No es una estrategia market neutral; la exposición neta puede llegar a ser estar largo hasta el 20% y corto el -10%. El patrimonio de la estrategia alcanza los 1.300 millones de euros de patrimonio. El gestor del fondo, Vincent Devlin, está en Edimburgo y es el responsable de analizar compañías vinculadas al sector de transporte, aerolíneas y turismo. El BSF European Absolute Return es el cuarto fondo más vendido por BlackRock en España 2015.

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