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Estrategias simplistas en mundos complejos


Gross en su último reporte correspondiente al mes de agosto de 2013, pone en perspectiva lo que significa desarrollar una estrategia de inversión en renta fija bajo un escenario de tasas de interés al alza como el que vive la economía estadounidense.

Para muchos es desconcertante el desempeño del mercado de renta fija denominada en dólares, visto en los pasados meses de mayo y junio, preguntándose incluso si estamos en el comienzo de una nueva era para la inversión en bonos. Según este experto, la renta fija siempre tendrá un lugar en el portafolio de inversionistas institucionales, porque al fin y al cabo siempre habrá quien necesite un flujo de ingreso corriente. Para entender mejor cómo Gross sugiere que se enfrente el nuevo entorno, es importante recordar que el retorno total de todo instrumento de renta fija lo integran tres componentes, a saber: La ganancia esperada de capital, shocks inesperados de precios y lo que en inglés se conoce como “carry”.

Consideramos necesaria una explicación acerca del carry. Si bien no existe una traducción única de carry al español, se puede definir como el retorno que se obtiene cuando no hay cambio de precio en un título de renta fija.

Es decir son primas adicionales que se cobran por tomar otros riesgos. Gross sostiene que a partir de ahora hay que ser más estratégicos y tratar de sacar más partido al llamado “carry”, es decir no apostar a ganancias de capital, sino exponerse a títulos de mayor riesgo crediticio, o a aquellos denominados en monedas distintas al dólar que puedan apreciarse.

También es posible obtener “carry” al concentrar la inversión en títulos de duración intermedia, en lugar de aquellos de corta o larga duración, ya que los de duración intermedia tienden a comportarse mejor en la mayoría de los escenarios económicos posibles. En líneas generales, los inversionistas deben tratar de anticipar los movimientos de la estructura de tasas de interés, prefiriendo títulos de más baja duración cuando la expectativa sea que el diferencial de retorno entre papeles de corto y largo tienda a reducirse.

Los gerentes de portafolios de renta fija deberán entonces tratar de combinar papeles con distintos atributos distintivos, donde algunos se adquirirán para sacar partido de apreciaciones de moneda, otros para beneficiarse del riesgo crediticio, y otros para capturar apreciaciones producto de caídas temporales de las tasas de interés. Lo que sí es un hecho es que tratar de enfrentar la subida de tasas únicamente comprando papeles de muy corta duración, apostando a renovar a tasas más altas, es según Gross una estrategia simplista y perdedora en un mundo donde las tasas tenderán a subir, pero que en términos absolutos siguen estando bajas.

 

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