Estrategias de volatilidad: ¿me protegen o no en el actual entorno de tensión en los mercados?


En VIX es una medida de la expectativa de volatilidad del mercado a 30 días. Se construye empleando las volatilidades implícitas de una gran variedad de las opciones del S&P 500. Se trata de una medida de volatilidad a futuro y se calcula a partir de las opciones tanto de compra como de venta. El VIX es una medida muy utilizada del riesgo de mercado y con frecuencia se denomina ‘indicador del miedo del inversor’. Los valores del VIX superiores a 30 por lo general se asocian a una mayor cantidad de volatilidad debido a la incertidumbre o el miedo de los inversores, mientras que los niveles por debajo de 20 se corresponden por lo general con períodos de comportamiento del mercado menos tensos e incluso complacientes. No es el único índice que sirve para medir la volatilidad. También existen el MOVE y el VVIX.

Históricamente, la volatilidad ha sido un contribuidor positivo en momentos de caídas significativas del mercado. Pero periodos de fuertes correcciones del mercado no necesariamente implican niveles de volatilidad altos. El pasado mes de agosto, el VIX llegó a alcanzar los 40 puntos (niveles muy lejos de los 80 puntos que llegó a tocar en la crisis de 2008). Sin embargo, la fuerte corrección que han experimentado las bolsas en 2016 no ha ido acompañada de niveles de volatilidad similares. De hecho, el VIX está muy lejos de la cota alcanzada el pasado verano al moverse actualmente en niveles próximos a los 25 puntos. ¿Qué explica la diferencia en el comportamiento registrado por el VIX en lo que va de año con respecto al verano de 2015? Según explican Eric Hermitte y Gilbert Keskin, codirectores de Estrategias de Volatilidad y Convertibles de Amundi, cuatro factores:

1) El S&P 500 perdió un 11% en una semana en agosto, mientras que ahora se ha dejado un 9% en tres semanas.

2) La volatilidad realizada a un mes (20 sesiones), que alcanzó el 33,8% a mediados de septiembre, actualmente se sitúa en el 19,6%.

3) En agosto, aún no sabíamos cuándo actuaría la Fed y la depreciación del renminbi cogió a todos por sorpresa. Es probable que la Fed mantenga una postura muy prudente este año.

4) Algunos inversores están vendiendo el VIX tras un repunte porque los episodios de volatilidad se están volviendo más frecuentes y duran poco tiempo.

Pero la pregunta que realmente se están haciendo los inversores es… ¿me están protegiendo o no las estrategias de volatilidad en el actual entorno de tensión en los mercados? La rentabilidad media cosechada por estas estrategias en agosto de 2015 ha sido negativa (-0,77%), si bien se aprecia una clara dispersión entre los resultados cosechados por las distintas estrategias que integran la categoría ‘Alternative Volatility’ de Morningstar. El MLIS Enhanced Volatility Prem B EUR Acc, por ejemplo, registró en ese periodo una rentabilidad del -5,4%, mientras que el Amundi Fds Absolute Vol World Eqs AHE-C generó un retorno positivo del 3%. ¿Y qué ha sucedido en los primeros 20 días de 2016?

Durante los 20 primeros días del mes de enero, la rentabilidad media ofrecida por los fondos de volatilidad ha sido prácticamente plana (-0,03%). La dispersión durante este periodo es incluso mayor que en agosto. Los productos de Merril Lynch Investment Solutions y Amundi vuelven a ser los protagonistas. El primero obtuvo una rentabilidad negativa del -7,5 %, mientras que el segundo generó una rentabilidad positiva del 3,6%. Son más de 10 puntos de diferencia entre los resultados cosechados por ambas estrategias. Por lo tanto, la respuesta a la pregunta depende de cuál ha sido el fondo seleccionado por el inversor, ya que las estrategias que siguen cada uno de los gestores son distintas. La dispersión entre los resultados cosechados por cada una es muy elevada, como también ocurre con las estrategias de retorno absoluto.

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