Esto es lo que espera Goldman Sachs AM de la renta variable japonesa en 2016


En un mundo que se torna cada vez más incierto, la tendencia de recuperación gracias a las Abenomics ha permitido a los inversores seguir haciendo dinero en esta parte del mundo a través de la renta variable. De acuerdo con las expectativas de Ichiro Kosuge, gestor del GS Japan, de cara a 2016 “los inversores en renta variable podrían obtener todavía retornos de doble dígito en yenes, que vendrían de una combinación del aumento de los beneficios, mejoras en el rating, dividendos y recompra de acciones”. El experto de Goldman Sachs AM añade que “los fundamentales de las compañias japonesas continúan siendo fuertes y podrían aumentar un 10% en las ganancias por acción (BPA) en 2016, si bien la posibilidad de retornos de doble dígito en los beneficios empresariales es menor en el futuro".

Para que se cumpla esta predicción, el gestor ha elaborado una lista con cinco factores o buenos deseos con los que impulsar a la renta variable nipona el año que viene:  

1. “Subida de los salarios y el alza en el turismo debería beneficiar a las compañias orientadas hacia el consumo doméstico”. 

2. “Un esfuerzo continuo de reformas en gobierno corporativo y retornos sobre acción (ROE) debería servir de apoyo a las valoraciones”.

3. “La debilidad del yen va a continuar beneficiando a los exportadores”. Sobre la divisa, Kosuge especifica que espera que el yen “se mantenga en su rango actual con una posibilidad de depreciación contra el dólar si la Reserva Federal comienza a subir tipos de forma moderada”, aunque aclara que no espera movimientos bruscos en el corto plazo. 

4. “Esperamos que el aumento en capex beneficie a algunas empresas industriales”. 

5. “El continuo apoyo del Banco de Japón (BoJ) y del gobierno de Abe va a ser positivo para la renta variable en general”. 

Kosuge también tiene un comentario específico para el último factor. La visión de Goldman Sachs AM es que probablemente el BoJ no pueda alcanzar su objetivo de inflación al 2% por los bajos precios de las materias primas. “Creemos que la tasa de inflación podria estar alrededor del 1% para el próximo año. En nuestra opinión, el BoJ continuará su política monetaria expansiva en caso de que hubiera obstáculos en alcanzar el objetivo de 2% de inflación”, señala. El gestor descarta no obstante que las posibles acciones monetarias tengan un impacto directo sobre el yen: “En los últimos meses, el BoJ ha dicho en varias ocasiones que no estan dispuestos a que el yen se deprecie más desde los niveles actuales. Creemos que incluso en un escenario en que se vieran forzados a utilizar más política expansiva, que el enfoque seria dirigido hacia la compra de ETF de renta variable, REIT y deuda a largo plazo en yenes, y menos en aumentar la base monetaria y debilitar al yen”, aclara. 

En cambio, la visión de Goldman Sachs AM prevé que la renta variable nipona no se vea muy afectada ni por las decisiones de la Reserva Federal ni por la desaceleración económica en China. En concreto, esperan que la subida de tipos sea moderada, en torno a los 25 puntos básicos, y creen que “el impacto de una subida de precios ya se ha puesto en gran parte en precio, dado que ha estado en las noticias en los últimos doce meses”. Sobre China, recuerdan que el país representa un 5% de todos los ingresos de las compañías niponas, mientras que el conjunto de países emergentes les aportan sólo un 11% de los ingresos totales. 

Posicionamiento del GS Japan

Ichiro Kosuge ha optado por imprimir sobre la cartera un sesgo hacia negocios domésticos: “Nos gustan los sectores expuestos al consumo doméstico (retail, servicios, turismo etc..), que se van a beneficiar de una mayor inversión corporativa, asi como las empresas exportadoras con una fuerte competitividad.  No tenemos una visión positiva sobre todos los exportadores en general, ya que hay riesgos en cuanto a la divisa (por ejemplo un escenario de “risk off” que podria causar una apreciación del yen), y a que una desaceleración en China pudiera impactar a algunas empresas exportadoras. Por tanto, estamos siendo más selectivos en esta área”. Actualmente, entre el top 10 de posiciones del fondo figuran compañías como Toyota, Sony, East Japan Railway o Nippon Telegraph & Telephone Corp. 

El gestor indica que tras la corrección de este verano optó por reducir la asignación a compañías exportadoras muy expuestas a China, como por ejemplo en fabricantes de maquinaria o empresas muy orientadas a las materias primas. 

Kosuge se despide hasta 2016 con un consejo para los inversores: “Mientras que nos mantenemos optimistas con respecto al potencial de crecimiento para Japón en 2016, es importante ser activos y selectivos como inversores para mitigar cualquier tipo de riesgo que pueda acontecer en el futuro, como por ejemplo un menor crecimiento a nivel mundial o retrasos en la implementación de reformas”. 

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