¿Está Reino Unido todavía a tiempo de adelantar a EE.UU. en la primera subida de tipos?


En junio de 2014, el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Mark Carney, sorprendió al mundo al sugerir una subida de tipos antes de fin de año, lo que habría supuesto adelantarse a la propia Reserva Federal. Al final el anuncio no llegó a materializarse debido entre otras cosas a la evolución del mercado laboral británico, la amenaza de deflación en la eurozona y la fortaleza de la libra pero, apenas un año después, vuelve a surgir con fuerza la posibilidad de que el BoE incremente el precio oficial del dinero en un plazo inferior a un año.

El principal motivo esgrimido ha sido el buen dato del PIB británico correspondiente al segundo trimestre (del 0,7% frente al 0,4% del trimestre anterior). “Los datos del segundo trimestre resultan en general positivos después de que el PIB creciese a una decepcionante tasa intertrimestral del 0,4% en el primer trimestre” resume Nandini Ramakrishnan, analista de mercado de J.P.Morgan AM. “Aunque aún está sujeta a revisiones, esta estimación preliminar parece confirmar que la debilidad invernal fue una anomalía”, añade. 

La analista cree que el BoE “tomará estos datos como una prueba más de que la economía británica es lo suficientemente fuerte para una primera subida de tipos, aunque el banco central aún no tiene prisa por iniciar el ciclo de subidas: durante la reunión de la semana pasada, los miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) votaron de forma unánime por mantener los tipos de interés en el 0,5%”. Dicho esto,  teniendo en cuenta que el país ha encadenado varios trimestres de crecimiento, "y dado que a Mark Carney le preocupa que esperar demasiado para empezar a subir tipos pueda implicar que las subidas tengan que ser más acusadas, la posibilidad de que se inicie el ciclo restrictivo gana fuerza”. No obstante, la visión de J.P.Morgan A,M. es que la primera subida de tipos ocurrirá más cerca de 2016.

También se apoya en los últimos datos del PIB Azad Zangana, economista sénior y estratega de Schroders, así como en la previsión de que la inflación supere en 2016 el objetivo del 1% (el BoE ha establecido un margen de seguridad del 1% por encima y por debajo del objetivo del 2% de la inflación). Zangana indica que la mejoría del crecimiento en el trimestre – aunque en la tasa interanual se contrajera unas décimas, hasta el 2,6%- fue conducida por la mejoría de la producción industrial, el sector servicios (que ha vuelto a niveles previos a la crisis) y las finanzas, aunque matiza que la actividad de construcción se mantuvo plana en el periodo estudiado y la contracción del sector manufacturero (que se contabiliza como un segmento de la producción industrial). “Los últimos datos de PIB sugieren que la economía se comporta con fuerza y debería seguir creando más empleos, poniendo presión sobre los salarios”, comenta el economista; su previsión es que el ritmo de crecimiento sea similar al visto hasta fin de año, antes de que hagan efecto las últimas medidas de austeridad impuestas por el gobierno británico. 

Zangana cree que el BoE “considerará seriamente si es momento de empezar a subir tipos”, aunque añade que la previsión de su gestora es que mantenga el nivel actual hasta principios del año que viene dado que el IPC está en el 0%. El economista no cree que el MPC  “quiera explicar al público por qué necesita subir los tipos pero, al mismo tiempo, el Gobernador está escribiendo cartas al Canciller para explicarle por qué está tan baja la inflación. Sería una pesadilla de comunicación”. 

La otra previsión del economista es que, una vez que el BoE empiece a subir los tipos de interés “lo hará a un ritmo más rápido del que están poniendo actualmente en precio los mercados, lo que debería poner más presión alcista sobre la libra”. El experto recuerda que el encarecimiento de la divisa sería a su vez negativo para la renta variable británica, especialmente para las compañías exportadoras, mientras que unos tipos de interés más altos de lo previsto provocarían un repunte de la rentabilidad de los gilts. 

El BoE debería tomarse su tiempo

Desde Lyxor AM, destacan dentro de los factores macro que han mejorado en primer lugar al mercado laboral, al haberse conseguido que los niveles de desempleo en Reino Unido hayan retornado a niveles pre crisis. Sus estrategas creen que el crecimiento de salarios está probando la manera de repuntar al alza, y afirman que “la inflación sigue siendo perfectamente benigna”. En cuanto al boom inmobiliario que está viviendo el país, desde la gestora recuerdan que el año pasado se endurecieron las concesiones para concesión de préstamos de vivienda, lo que provocó que el mercado perdiera fuelle. “La demanda parece muy fuerte, con aprobaciones de hipotecas y un índice de peticiones de nuevos compradores subiendo en los últimos dos meses a sus niveles más altos de más de un año”, indican. Si a esto se añade que los tipos de las nuevas hipotecas han caído a mínimos de diez años, su expectativa es que los precios vuelvan a repuntar. 

El último elemento que subrayan los estrategas de Lyxor en su análisis es el entorno de consolidación fiscal post electoral que se ha planteado en el país; el presupuesto general que se publicó el pasado 8 de julio sirvió para refutar la impronta de austeridad que se había propuesto el pasado marzo, aunque una mejoría de las finanzas permitió al ministro de economía, George Osborne, poder efectuar algunas rebajas de impuestos. 

“Juntando todos estos elementos, todavía creemos que el BoE no debería realizar un movimiento antes del cambio de año y que en todo caso debería esperar a que la Reserva Federal actuase primero y que consolide la recuperación en un contexto de inflación general perfectamente benigna”, sentencian los analistas. No obstante, coinciden con el de Schroders en prever que “se inicie un ciclo de subidas ligeramente antes de lo que están poniendo actualmente en precio los mercados, y la revaloración podría dañar a la renta variable”. 

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