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Especial perspectivas de Schroders para 2016


El próximo año se presenta muy incierto. Será el primero en el que, previsiblemente, veamos políticas monetarias divergentes a uno y otro lado del Atlántico, lo que podría tener importantes implicaciones tanto para los mercados de renta variable como de renta fija. “Los bancos centrales, cuya influencia en las fluctuaciones de los mercados sigue siendo muy elevada, se muestran ahora extremadamente preocupados por las repercusiones de sus decisiones en el mercado y en el ámbito internacional. Esto aumenta las probabilidades de que cometan errores con sus políticas monetarias”, asegura Bob Jolly, responsable de Global Macro en Schroders. Jolly, junto con Rory Bateman y Aymeric Forest, han dado a conocer sus previsiones para el próximo año en tres segmentos de mercado muy concretos: renta fija global, renta variable europea y multiactivos.

Jolly augura que, en un contexto de falta de visibilidad sobre las futuras decisiones de política monetaria de los bancos centrales, los mercados de bonos serán cada vez más volátiles. “En conjunto, esperamos que el año que viene la situación sea más propicia para realizar operaciones tácticas de menor tamaño que para adoptar posiciones estratégicas de gran envergadura. Aunque la economía global debería seguir mostrándose resistente en 2016, puede que la historia sea muy diferente en los mercados mundiales. Los inversores continúan estando muy atentos a los próximos movimientos de los bancos centrales en vista de la importancia que tuvieron a la hora de sustentar el sistema financiero tras la crisis. Por ello, hasta que los factores externos dejen de enturbiar las decisiones de los bancos centrales, los inversores deberían tener cuidado a la hora de adoptar posiciones direccionales a gran escala”.

A su juicio, los mercados de deuda corporativa podrían ofrecer cierto refugio frente a la incierta evolución de las políticas monetarias. “En EE.UU se ha producido una avalancha de emisiones de deuda con grado de inversión en 2015. A pesar de que la demanda externa se mantuvo fuerte, la envergadura de la oferta ha ampliado los diferenciales. Han aparecido nichos de valor en el sector energético, así como en el financiero en su conjunto. Los mercados de deuda corporativa con grado de inversión denominada en euros también se han abaratado a lo largo del año. Aunque la región continúa creciendo, la inflación y el crecimiento siguen siendo frágiles, y el mercado ha tenido que lidiar, además, con la crisis de la deuda griega y con varios acontecimientos negativos relacionados con emisores específicos. No obstante, nosotros siempre hemos mantenido que las tensiones de mercado suelen ir acompañadas de valor. Si se adopta un criterio selectivo, existen oportunidades que se deben aprovechar” (Conocer previsiones completas).

El MSCI Europe arroja este año una rentabilidad total de alrededor del 10% y Rory Bateman, responsable de renta variable europea de Schroders, considera que los inversores deberían beneficiarse de nuevas ganancias en 2016 en vista de la recuperación continuada de los beneficios corporativos en la región. “La recuperación económica de la zona euro seguirá su curso, impulsada por la mejora del ciclo crediticio y de la demanda interna. Los márgenes de los beneficios corporativos, especialmente en la zona euro, se mantienen en niveles reducidos en comparación con Estados Unidos. Esta diferencia ha sido especialmente notoria desde la crisis financiera global, y una disminución de esta divergencia favorecería a las acciones europeas. Al mismo tiempo, las valoraciones son atractivas en términos históricos y frente a la mayoría de mercados de renta variable”. No obstante, el experto considera que es necesario llevar a cabo una cuidadosa selección de activos, ya que es probable que disminuyan las correlaciones en los mercados.

“Aunque mantenemos una visión positiva sobre la renta variable europea en general, es probable que se registren importantes diferencias en cuanto a las temáticas y sectores más destacados. Las correlaciones en el marco de la renta variable han aumentado considerablemente desde el verano, cuando China devaluó el yuan e intervino en su mercado bursátil. La posibilidad de que EE.UU suba tipos y las preocupaciones sobre un aterrizaje forzoso de la economía china desencadenaron ventas masivas en todas las clases de activos, lo que se tradujo en un periodo de incertidumbre caracterizado por la aversión al riesgo. Creemos que las oportunidades que se presenten en 2016 en el universo de la renta variable precisarán una cuidadosa selección de títulos a medida que se reduzcan las correlaciones, lo que dará lugar a una mayor diferenciación entre las acciones y a mayores oportunidades para generar alfa”, afirma Bateman. (Conocer previsiones completas).

Aymeric Forest, responsable de multiactivos de la gestora para Europa, reconoce que 2015 ha sido un año complicado para las valoraciones. No obstante, tras las drásticas fluctuaciones en los rendimientos de la deuda pública y las recientes ventas masivas en los mercados bursátiles, el experto se muestra convencido de que muchos activos de reparto de rentas vuelven a ofrecer rendimientos interesantes. “La demanda de rentas sigue siendo global y estructural, impulsada por los bajos tipos de interés y por el envejecimiento de la población en todo el mundo. A pesar de ello, el contexto ha sido complicado para las estrategias centradas en la generación de rentas. En primer lugar, la apreciación del dólar está afectando a la liquidez y a algunos activos vulnerables a los tipos de interés. Y, en segundo término, la normalización de los tipos reales ocurrió en paralelo a la caída de las previsiones de inflación tanto en EE.UU como en Europa”.

De cara al futuro, sin embargo, Forest se muestra optimista. “Los títulos con dividendos elevados podrían ofrecer ciertas características defensivas, así como unos flujos de caja más regulares y cuantiosos. Estos activos han venido registrando rentabilidades inferiores durante más de dos años en comparación con un universo de renta variable global en niveles normalizados, y ahora podrían ofrecer un atractivo punto de entrada. Asimismo, percibimos valor en algunos bonos de alto rendimiento, si bien la selección de títulos es importante. Se trata de nuestra clase de activo preferida en el universo de la renta fija, dado su interesante rendimiento y la elevada tasa de impago implícita”. En cuanto a los activos emergentes, mantienen una posición prudente a pesar de las atractivas valoraciones debido a la fortaleza del dólar y al entorno de crecimiento escaso. (Conocer previsiones completas).

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