“En un mundo de baja inflación y bajo crecimiento, el envejecimiento de la población es una fuente de retorno en renta variable europea"


Si busca una vía para invertir en renta variable europea con un enfoque conservador, que ofrece una diversificación distinta y un enfoque original, un fondo que reúne estas tres características es el CPR Silver Age. Este producto perteneciente a Amundi ha experimentado un extraordinario crecimiento a lo largo del último año, hasta alcanzar un volumen de activos gestionados de 1.300 millones de euros. Por ello CPR – filial de la francesa- está redirigiendo la estrategia de marketing del producto para dirigirlo a nuevos mercados – el fondo es muy popular en Francia-, al tiempo que ha empezado a promocionar otro fondo gestionado con la misma filosofía pero un universo de inversión más global, que de momento cuenta con un track record de un año. 

Clément Maclou cogestiona este producto junto con Vafa Ahmadi. De visita en España, explica algunos de los cambios introducidos en la cartera en los últimos seis meses (ver actualización anterior). Antes, recuerda los principios fundamentales del fondo: proceso de selección top down, cartera concentrada, enfoque buy & hold y sesgo hacia empresas de mediana capitalización. 

A partir de un estudio de los patrones de consumo de los mayores de 65 años, el equipo gestor ha delimitado ocho sectores en los que pueden encontrar compañías en las que las ventas a la tercera edad supongan al menos un 20% de sus beneficios, por lo que participan plenamente de una temática, la del envejecimiento de la población, que según los organismos internacionales va a crece a un ritmo anual del 3% hasta 2040 en Europa y que, en palabras del experto, “es predecible, no cíclica”. “En un mundo de baja inflación y bajo crecimiento del PIB, es una fuente de retornos que permite invertir de forma original en Europa”, añade. 

Los ocho sectores a los que está expuesta la cartera son: ocio (estilo de vida, jardinería, turismo), bienestar (cuidado personal), equipamiento médico, farmacéuticas, dependencia, seguridad, gestión de activos y, como novedad, se ha incluido al sector automovilístico dentro de la temática de movilidad. El gestor indica que, gracias a los avances tecnológicos, cada vez se diseñan coches con más comodidades que permiten a los mayores de 65 años “mantener conexiones con su familia y sus amigos”. Sobre la decisión de incluir el segmento de gestión de activos, Maclou matiza que es debido a que el segmento estudiado de la población es el que disfruta de un mayor nivel adquisitivo, que quiere proteger a través de seguros de vida, fondos de inversión o productos de banca privada. No obstante, aclara que el fondo no invierte en bancos, salvo que estos cuenten con un negocio importante en banca privada, como por ejemplo UBS o Credit Suisse. 

El posicionamiento actual de la cartera revela, en primer lugar, una gran diferenciación con el índice de referencia: sólo un 25% de los valores coinciden con el MSCI Europe; el tracking error es superior al 4%, con un sesgo hacia valores de mediana capitalización. Por sectores, el equipo gestor ha encontrado un mayor número de ideas en el de ocio (27%), seguido por farmacéuticas (22%) y gestión de activos (14%). 

En segundo lugar, se puede constatar que la cartera muestra suficiente flexibilidad para adaptarse tanto a un entorno de subidas como a un periodo bajista, dado que el 45% de los activos son de corte defensivo, vinculados esencialmente al sector salud (farmacéuticas, dependencia, equipamiento sanitario), mientras que el 45% está invertido en valores cíclicos, con una beta superior a uno. Del 10% restante, la mayoría de nombres pertenecen al segmento de bienestar. 

El fondo puede invertir entre un 5% y un 10% de la cartera en valores que no sean europeos. Actualmente cuenta con un 5% de exposición en EE.UU., en parte para beneficiarse de la fortaleza del euro y en parte para poder explotar las diferencias culturales e invertir en empresas cuyos modelos de negocio están mucho más desarrollados en EE.UU. que en Europa. Por ejemplo, el gestor señala que el sector salud representa un 17% del PIB estadounidense, con modelos de negocio que apenas se ven en Europa: cadenas de farmacia, real estate centrado en activos hospitalarios, seguros médicos… 

“Hay competidores que también han lanzado fondos que invierten en el envejecimiento de la población, pero lo hacen sólo a través del sector farmacéutico, por lo que tienen dificultades para adaptar la cartera cuando cambia el mercado”, comenta Maclou.  Éste defiende que el universo de inversión del fondo “es muy robusto; sus compañías presentan una tasa de crecimiento superior a la media porque se benefician de que está creciendo la proporción de población de mayores de 65 años y de que estos tengan más poder adquisitivo y sean consumidores leales, que no tienden a cambiar de marca”. 

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