¿En qué está invirtiendo el Amundi Patrimoine?


El Amundi Patrimoine es un fondo mixto que busca una rentabilidad duradera con una gestión de convicciones, flexible y reactiva con un amplio universo de inversión que no tiene restricciones en cuanto a clases de activos, sectores o regiones geográficas. Gestionado por Loïc Bécue, quien además es director de multiactivos en Amundi, el fondo concentra las inversiones en las temáticas que encuentra más prometedoras, evitando al mismo tiempo las zonas de turbulencias. El objetivo fijado es participar en la subida de los mercados y preservar capital lo máximo posible en periodos de corrección. Entre acciones y bonos, la cartera está formada actualmente por 670 activos. En los últimos doce meses, los mayores contribuidores a la rentabilidad fueron las posiciones en renta variable: EE.UU, real estate, small y mid caps, Japón y, dentro de la renta fija, la deuda pública americana.

Según explica el gestor a Funds People, en estos momentos la exposición del fondo al mercado de acciones es del 36,2%, del que un 20% está invertido en compañías de la eurozona y un 5% en EE.UU. También destaca el importante peso en la cartera de Japón e India (8%). “El mercado indio está más diversificado y menos concentrado que el de otros emergentes y los beneficios empresariales han entrado en una buena dinámica de crecimiento. Estamos dispuestos a aprovechar estas oportunidades sin dejar de ser selectivos”, afirma Bécue. En renta fija, las mayores posiciones están deuda corporativa de alta calidad crediticia (20,2%), bonos que a su entender ofrecen un buen perfil por rentabilidad/riesgo. También exponen el 11,8% a high yield, así como un 5,3% a renta fija emergente. Adicionalmente, poseen un 2,9% en bonos del Tesoro de EE.UU a largo plazo, que ven como una posición defensiva.

La asignación es flexible hasta el punto de que el peso de los activos de riesgo en la cartera puede oscilar entre el 0% y el 100%, dependiendo del contexto económico. “El fondo no tiene restricciones de ningún tipo, ni se gestiona en función de ningún índice de referencia. El universo de inversión va desde acciones, deuda pública, corporativa, productos del mercado monetario, divisas de cualquier país, incluyendo mercados emergentes, así como todo tipo de compañías independientemente de cuál sea su tamaño o calidad crediticia”, asegura Bécue. Actualmente, en renta variable el peso de las large caps en la cartera es del 80%, siendo los sectores cíclicos –como entidades financieras (21,3%), materiales de construcción (13,6%) y compañías industriales (13,5%)- los que cuentan con una mayor ponderación.

En renta fija, las principales posiciones están en vencimientos comprendidos entre los 1 y 10 años. Donde en estos momentos mantienen una mayor exposición es en el tramo de 1 a 3 años (28%). Los bonos con vencimientos de 3 a 5 años (19%), 5 a 7 (19%) y 7 a 10 (18%) se reparten prácticamente de manera equitativa. Destaca, asimismo, las posiciones del 4,5% que tienen en bonos con vencimientos a más de 30 años. “Hoy en día, los principales riesgos que aprecio en los mercados son el contagio de la desaceleración de la economía china en los países productores de materias primas y la apreciación del euro frente al dólar. En cuanto a las oportunidades se observa la buena dinámica de resultados de las empresas de la eurozona y Japón, una tendencia que se ve reforzada por la clara aceleración de la economía estadounidense”, explica el gestor.

Actualmente, destaca el importante peso que Bécue tiene en liquidez. Concretamente, la parte de la cartera que reserva en ‘cash’ es del 24%. “Esto tiene una doble función en la cartera. Por un lado, busca poder aprovechar las oportunidades que vayan surgiendo en el mercado y, por el otro, reducir el riesgo de la cartera. Nos gustaría destinar este capital a invertir en acciones o bonos, pero creemos que el momento actual no es el más conveniente para ello y, en consecuencia, preferimos estar en activos del mercado monetario esperando la aparición de mejores oportunidades. En el segundo caso, podemos aumentar rápida y significativamente las posiciones en liquidez en caso de que queramos proteger la cartera frente a las incertidumbres del mercado”, explica el gestor.

La flexibilidad y la rapidez a la hora de tomar posiciones juegan un papel muy importante en la estrategia. Usan, por ejemplo, ETF para ganar exposición rápidamente al mercado cuando detectan una oportunidad de inversión. Del mismo modo, también recurren a los derivados con el objetivo de implementar rápidamente los cambios en la asignación de activos. La estrategia está habilitada para tomar posiciones cortas, lo cual utilizan principalmente con el fin de protegerse frente a los movimientos del mercado, para disminuir la exposición de la cartera a los principales activos de riesgo y para cubrir el riesgo que supone un aumento de los tipos de interés. Los derivados que emplean son principalmente futuros y opciones. Actualmente, el fondo cuenta con un volumen de activos bajo gestión de 4.600 millones de euros.

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