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El entorno actual ha impulsado el interés en las estrategias de retorno absoluto más sofisiticadas


Una tendencia que ha llevado a numerosas gestoras a lanzar productos de este tipo en los últimos meses, si bien McKelvey resalta la importancia de hacer un cuidadoso análisis de la oferta, señalando el track record como elemento clave. En su caso, desde Insight lanzaron a finales de enero el BNY Mellon Absolute Return Equity, un producto de renta variable con estrategia long-short que se basa en la estrategia del Absolute Insight UK Equity Market Neutral Strategy, vigente desde 2005 con domicilio en Caymán y desde 2007 en Dublín. Dicha estrategia consistente en la identificación de entre 60 y 70 “pair trades”, capaz de ofrecer retornos positivos anuales en los últimos años y en entornos de mercado radicalmente distintos en lo que McKelvey considera “un examen aprobado”, tiene un objetivo de rentabilidad de superar al cash en entre un 3% y un 4%, mientras la nueva pretende hacerlo en entre un 6% y un 8% en términos brutos. “El equipo, las ideas y el proceso son los mismos, pero hay cambios en cuanto a la implementación”, comenta el director de Insight.

Y todo, en un entorno que el experto considera más propicio para la estrategia que el año pasado, cuando la correlación era muy alta y no había distinción ni recompensa por la selección de valores. “El mercado es un organismo vivo y hay que entenderlo para limitar los riesgos”, explica. Desde entonces, las correlaciones se han normalizado.

Más rentabilidad

El nuevo fondo responde al deseo de mantener un bajo perfil de riesgo (con volatilidades de entre el 2%-5% en la estrategia antigua y del 5%-10% para la nueva) pero con el aumento de la rentabilidad, que se logra a través de cambios en la gestión como la toma de mayores posiciones o la instauración de un proceso más flexible en cuanto a coberturas, que ofrece la posibilidad de tener una exposición neta al mercado de entre el -10% y el 30% frente a la posición de mercado neutral del primero. “Ello depende de las oportunidades a nivel de compañías, es decir, de nuestras convicciones fundamentales, y también de la idea del entorno global de mercado”, explica el experto. Aunque es “razonablemente conservadora”, la exposición neta llegó a situarse en el 12% en marzo de este año, ante la idea de que el mercado había sobrerreaccionado al terremoto nipón, si bien con la recuperación la exposición se ha situado en el entorno del 3% y, de cara al futuro, seguirá siendo moderada, probablemente entre el 0% y el 10%. Y es que el fondo, aunque juega dicha dinámica exposición de forma táctica, obtiene la mayoría de su rentabilidad de la identificación de “pair trades” con convicción y por ello, para evitar grandes errores en la beta, utiliza disciplinas de mercado neutral, como los stop losses o la limitación del peso sectorial (+/-10%) y por posición (+/- 5%).

Así, si en la estrategia de 2005 se trata de implementar posiciones largas emparejadas con otras cortas –en compañías, sectores o índices- que actúan como cobertura de riesgos o factores específicos (por ejemplo, las posiciones largas en Daimler, firma de camiones, se cubren con la venta de una firma automovilística para neutralizar el riesgo del negocio de coches y su baja demanda), en el nuevo fondo la cobertura es más flexible, pudiendo ser parcial.

Positivo en tecnología y negativo en consumo

Entre los temas con los que McKelvey se muestra positivo destacan las compañías con exposición a mercados de crecimiento –a menudo emergentes-, firmas nicho beneficiarias de la recuperación del ciclo crediticio o con poder de establecer precios –pasando al consumidor final el encarecimiento de los inputs o mediante negocios intensivos en capital y con fuerte demanda-, que se cubren con compañías con características opuestas. Como ejemplo positivo están las firmas relacionadas con la tecnología –“con una oportunidad secular”- en segmentos como la transferencia de datos, Internet o el vídeo, o firmas industriales con exposición a emergentes y gran gasto de capex, frente a otras que afrontan una caída de precios. Otras oportunidades en positivo están en el sector financiero, en áreas nicho fuera de la bancaria, que se han cubierto precisamente con bancos.

De hecho, la inflación ofrece ganadores y perdedores, compañías estas últimas con crecientes costes, como las firmas de alimentación o productos para el hogar, es decir, de consumo básico y discrecional, así como firmas situadas en mercados con dificultades, como las minoristas e inmobiliarias en Reino Unido, que el experto utiliza en el lado corto de la cartera. Eso sí, un riesgo que el experto considera, en la medida en que afecta negativamente a las posiciones cortas, es el de la creciente actividad de fusiones y adquisiciones.

 

Los fondos, que cuentan con un equipo de 4 gestores de los que dependen las decisiones aunque se complementan con sistema disciplinado que incluye técnicas como las stop losses, neutralizan el riesgo divisa.

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