Dos gráficos para evaluar los dos grandes riesgos políticos que existen actualmente en Europa


Una de las inquietudes recurrentes por parte de los inversores a lo largo de los últimos años ha sido el auge de los partidos populistas en Europa. Esta intranquilidad ha sido manifiesta ante la amenaza que su discurso genera para lo que en geopolítica se denomina ‘statu quo’ u ‘orden establecido’ y en economía tiene una importancia vital al hacer referencia a la previsibilidad de sus gobernantes a la hora de encarar los retos y desafíos que afronta un país, lo que indudablemente ejerce una influencia clara en el proceso de toma de decisiones por parte de los inversores. El ejemplo más evidente de incertidumbre relacionada con el auge del populismo en Europa fue la generada tras la llegada de Syriza al poder en Grecia, momento a partir del cual se iniciaron tiras y aflojas entre Atenas y Bruselas sobre los programas de rescate que derivaron en discusiones públicas y muy enconadas sobre el futuro del país en el euro.

Por ahora, el caso de Syriza ha sido el único en el que un partido con un discurso político abiertamente contrario al que dicta Europa se ha hecho con las riendas del gobierno de un país. ¿Será el último? A juzgar por la tendencia en intención de voto que reflejan las encuestas parece que sí, aunque existen divergencias según el país. Lo que al menos parece estar descartándose es que estos partidos puedan hacerse con el timón de un gobierno en solitario. También parece difícil que alguno de ellos se convierta en la fuerza más votada en alguno de los países. Así lo refleja un gráfico presentado por Azad Zangana, economista europeo de Schroders, en su intervención en el Media Forum celebrado por la gestora en Londres. En él se muestra que los sondeos pronostican una tendencia a la baja en la intención de voto hacia este tipo de partidos políticos, aunque hay diferencias por países (ver gráfico 1).

Entre las formaciones que suelen levantar dolores de cabeza entre la comunidad inversora, Syriza es la única que –de acuerdo con este estudio- cuenta con una intención de voto superior al 30%, si bien con una tendencia a la baja desde principios de 2015. Otro de los partidos que preocupan a los inversores es el Frente Nacional (Francia), con un porcentaje de voto del orden del 28%. Al igual que Syriza, la intención de voto desde comienzos de año al partido de Marine Le Pen ha ido decreciendo, si bien queda por evaluar cuál será la reacción de la ciudadanía tras los atentados de París. Todo lo contrario parece estar ocurriendo en Italia con el Movimiento 5 Estrellas, cuya intención de voto actual se sitúa en el 27%, lo que le convertiría en la segunda fuerza política italiana, por detrás del Partido Democrático de Matteo Renzi. El resto de formaciones políticas, entre las que se encuentran Podemos, tienen una intención de voto del 15% o inferior.

Sin embargo, cabe recordar que la incertidumbre y volatilidad en los mercados que pueden llegar a generar estas formaciones por sus propuestas en grandes temas no es algo exclusivo que se pueda achacar a los partidos populistas. El ejemplo más claro ha sido el del Partido Conservador británico. El riesgo de una salida de Reino Unido de la UE es hoy real y ha sido introducido por la promesa del líder de los tories, David Cameron, de preguntarle a la sociedad británica sobre una cuestión que atañe al proyecto europeo como es la pertenencia o no a una comunidad de la que forma parte desde hace 40 años. Las encuestas, por ahora, apuntan a una victoria de los que apuestan por la permanencia en la UE (ver gráfico 2), si bien el resultado se antoja muy incierto. Son muchos los que piensan que, aunque los principales partidos británicos hagan campaña por el ‘stay’, la pérdida de credibilidad de los políticos lleve a los ciudadanos a apoyar la tesis contraria.

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